FICHA TÉCNICA



Título obra Aquí entre nos

Autoría Alan Ayckbourn

Dirección Nancy Cárdenas

Elenco Guillermo Orea, Marta Verduzco, Adrián Ramos, Azucena Rodríguez, Brígida Alexander

Escenografía Victor Perragut

Espacios teatrales Polyforum Siqueiros

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Aquí entre nos o la eterna suegra”, en El Día, 16 abril 1979, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Aquí entre nos o la eterna suegra

Malkah Rabell

Aquí, entre nos, me pregunto si Alan Ayckbourn merece nuestra admiración por haber creado una obra entre comedia y drama con el mínimo de elementos, o bien, hay que admitir sinceramente, que la comedia dramática del autor inglés no deja de ser aburrida, sin exceso de emoción ni exceso de risa, con la historia tan vieja como el mundo de la suegra que domina al hijo y aplasta a la nuera, hasta llevarla a un ataque de esquizofrenia. Con toda la habitual retención inglesa, Alan Ayckbourn logra trasladarnos paso a paso, sin jamás alzar el tono donde 5 personajes tienen cada uno su propia individualidad, guiada por su peculiar signo zodiacal, pero donde diríase, falta unidad de acción y levadura al argumento.

Bajo la dirección de Nancy Cárdenas, en los 5 papeles que forman el reparto, intervienen varios actores de primera categoría. Guillermo Orea, como Daniel, el marido, el "Tauro", signo de tierra, con características de pesadez, el único en reírse de sus propios chistes y de las situaciones menos apropiadas para el humor. Orea tanto por su físico como por su tendencia interpretativa planteó un personaje, imagino, tal como lo soñó el autor, aunque a ese gran actor de carácter, quizá el mejor de nuestro ambiente artístico, le he visto interpretaciones superiores como su creación en La valija. En el papel de Vero, la esposa, una criatura nerviosa, sensible e introvertida, frente a un esposo que la ama y es buena gente, pero cuya insensibilidad y chinchorrería, así como su entrega y sumisión a la voluntad materna, la destrozan, Marta Verduzco, se mostró admirable de veracidad y dramatismo. Sobre todo su última escena de locura silenciosa, cuando todo su ser se agazapa en la introversión y en la impasibilidad, cuando lo único que aún vive en ella es el rostro, fue especialmente digno de aplausos. Es la primera vez que veo a Marta Verduzco a semejante altura en un papel realista, por lo general ella es actriz de las excesividades vanguardistas, estilo "Matka". Y yo creo que la autentica capacidad interpretativa de un actor, su sentido de actuación, se transmite sobre todo en los papeles de vivencia. En el reparto de este Aquí, entre nosotros fue Marta Veduzco quien más destacó y quedó grabada en la memoria de los espectadores.

La otra pareja que forma ese breve grupo de un ambiente donde al parecer nada sucede y la vida transcurre con una desesperarte monotonía, es la de los dos jóvenes actores Adrián Ramos y Azucena Rodríguez, ambos excelentes en su quehacer dramático, aunque esos dos papeles de esposo sumiso y de mujer dominante, no dan muchas posibilidades de lucimiento: personajes secos y sin vitalidad. Por fin, el papel de la suegra no fue debidamente aprovechado por Brígida Alexander, o tal vez quien no lo aprovechó en toda la potencia de semejante figura, fue el mismo dramaturgo, quien redujo su intervención e episódicas apariciones, tal vez con la intención de no subrayar la importancia en el drama interno de Daniel y Vero de tan tradicional personalidad, que solamente al final se nos aparece como el núcleo de la acción.

Lo que probablemente molestó al espectador de ese teatro circular en el Polyforum Siqueiros fue la escenografía de Víctor Perragut, la que impedía, por la creación de diferentes áreas escenografías, la visibilidad ya de uno y del otro lado de la sala. Y en general el espectador tenía la impresión de cierta falta de ritmo en la dirección que se nos hacía demasiado lenta. Aunque a medida que avanzaba la representación, las risas estallaban cada vez con más fuerza y mayor frecuencia.