FICHA TÉCNICA



Título obra Topografía de un desnudo

Autoría Jorge Díaz

Dirección Olga Ibáñez

Elenco Max Merino, Victoria Álvarez

Espacios teatrales Teatro Jiménez Rueda

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Topografía de un desnudo grupo de provincia”, en El Día, 8 mayo 1978, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Topografía de un desnudo: grupo de provincia

Malkah Rabell

En el teatro "Jiménez Rueda", bajo los auspicios del Bellas Artes, se inició una serie de representaciones debidos a grupos de provincia, que se irán presentando cada jueves durante las próximas ocho semanas. El primer grupo en presentarse, el 4 de mayo fue la Escuela de Arte Teatral de Puebla, con una obra del autor chileno Jorge Díaz: Topografía de un desnudo. Obra que ya habíamos visto en la capital bajo la dirección de Enrique Lizalde, y también con ese mismo grupo de Puebla, igualmente bajo la dirección de Olga Ibáñez.

Según parece, el tema que usa para su obra Jorge Díaz, se basa en un caso verídico, sucedido en Brasil. Sin llegar a un típico alegato político, se trata de un alegato contra la injusticia. contra la miseria en que vegetan millones de seres desamparados a lo ancho y a lo largo de nuestra América Latina, y sin adaptar su drama a un país determinado, el caso puede suceder en cualquier parte de nuestro continente. Sobre todo es un grito de protesta, de odio, contra esa falta de importancia que tiene la vida del pobre tanto para sus conciudadanos como para la autoridades. El pobre puede morirse de hambre o ser asesinado por la policía o por sus propios compañeros de miseria. A nadie le importa. Al día siguiente nadie se acordará de su existencia. Será tan sólo un cadáver más en la morgue.

Nadie se preocupó de cómo murió Rufo, quien en algún pasado lejano fue profesor universitario, y terminó sus días como mendigo, viviendo en un basurero, entre otros mendigos, ladrones y prostitutas. El caso no es muy claro. ¿Quién mató a Rufo que la policía usaba como soplón? ¿La misma policía que lo había torturado para obligarlo a denunciar a los cabecillas de una supuesta rebelión? ¿Fueron los traicionados habitantes del basurero? ¿O fue Don Clemente, un representante de la alta burguesía, que decidió transformar el basurero en una colonia modelo? Y para lograrlo Rufo fue tan sólo la primera víctima. Lo siguieron 30 mendigos más. El basurero quedó limpio de sus habitantes. Estaba listo para los negocios de Don Clemente.

El autor aúna la fantasía y la realidad. Es el muerto. Rufo, quien narra constantemente los hechos pasados, pero nunca llega a decirnos toda la verdad. Y Jorge Díaz tiene un don especial para crear una construcción dramática muy unificada en torno de los elementos narrativos. Obra tensa y de corte moderno.

La directora Olga Ibáñez, usa el material dramático con mucha agilidad. No todos sus actores tienen la dicción clara. Algunos al pronunciar con rapidez sus parlamentos, se comen las palabras. Pero Max Merino, el intérprete de Rufo, es excelente, tiene la dicción clara y una presencia muy apropiada para el papel. Las escenas cuando permanece desnudo en la comisaría obligado por la policía a "quedarse en cueros" no molesta en absoluto. Se mantiene con la espalda hacia el público.Puede considerárselo como un actor profesional. También Victoria Álvarez en el papel de la mendiga Teo, cumple con su cometido y a veces emociona. El joven actor que interpreta al periodista que descubre el asesinato de Rufo, también tiene bastantes "tablas" y el papel le queda bien.

En resumen, una representación lograda, que nos demuestra con la seriedad de su trabajo, que la provincia es activa en el terreno teatral, a pesar de haber ya visto dos o tres veces la obra, me interesó como la primera vez.