FICHA TÉCNICA



Título obra Pequeños animales abatidos

Autoría Alejandro Sieveking

Dirección Alejandro Sieveking

Elenco Lucho Barahona, Marcia Maiocco, Bélgica Castro, Eugenia Fuscolda, Juan Katevas, Alekandro Sieveking

Eventos Jornadas Culturales Salvador Allende

Productores Casa de Chile en México

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Pequeños animales abatidos en Jornadas Culturales Allende”, en El Día, 11 septiembre 1978, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Pequeños animales abatidos en Jornadas Culturales Allende

Malkah Rabell

Hace unos 20 años, Alejandro Sieveking estuvo entre nosotros con otra de sus obras: Parecido a la felicidad. Y en efecto, en aquella época la vida de su pueblo, el chileno, era parecida a la felicidad, o casi... Hoy, vuelve a presentarse en México ese joven dramaturgo con otro de sus dramas, más maduro y hondo: Pequeños animales abatidos, premio de la Casa de las Américas, de Cuba, de 1975; teatro en exilio, que estableció su transitorio hogar en Costa Rica, y llegó a nuestro país para tomar parte en las Jornadas Culturales Salvador Allende bajo los auspicios de la Casa de Chile en México.

Pequeños animales abatidos: título simbólico, debido a un sueño del protagonista, y que puede interpretarse, según lo hace otro de los personajes: "Más vale morir como un castor que vivir como una rata". Tal como Parecido a la felicidad, también con este Pequeños animales abatidos, Alejandro Sieveking crea su pieza para un reparto reducido, con una escenografía muy sencilla, realizada con biombos, igual para ambos actos. Lo que tiene la ventaja de permitir fácilmente los desplazamientos y la de presentar pocos gastos de montaje. Con mucha habilidad, el autor entreteje en el mismo argumento la actualidad de Chile en 1973, con una historia fantástica: una pareja de jóvenes actores, que parece hablar con la voz autobiográfica del dramaturgo –sobre todo lo hace él, Felipe, al declarar su credo político–, une su destino a un personaje "mágico", Pelusa. Esta tiene el poder no sólo de adivinar el futuro, sino de verlo debido a ciertos detalles que los seres humanos en su derredor llevan en su peculiar apariencia. En esos días anteriores a una tragedia nacional, Pelusa ya ve caminando por las calles a una población vestida de sudarios. Semejante tema, con sus dos elementos yuxtapuestos, el político y el sobrenatural, presentaba el doble peligro de caer ya sea en el melodrama sensacionalista o en el panfleto. Bajo la hábil pluma de Alejandro Sieveking, la obra, aunque de un estilo completamente tradicional, nunca pierde su tono menor de teatro de cámara, casi poético. Y nunca cae en el sensacionalismo melodramático, ni en el mitín.

El dramaturgo que personalmente pone en escena su obra, dedica lo mejor de sus esfuerzos a la actuación. Los 6 actores: Lucho Barahona, Marcia Maiocco, Bélgica Castro, Eugenia Fuscolda, Juan Katevas y Alejandro Sieveking, que forman el conjunto, logran insuflar vida a sus respectivos personajes con una gran economía de medias, con la natural sencillez de sus viviendas. En el transcurso de las 2 horas de representación, no se oye un solo grito en el escenario, no hay un solo gesto exagerado, una sola escena excesiva o sobreactuada. Casi todo es juego interior, subjetivo, introvertido.

Aunque todo el reparto está perfecto de naturalidad, y a menudo de emotividad y simpatía, es sobre todo Bélgica Castro que se hace inolvidable, en su difícil carácter de la mujer "bruja" con sus dones sobrenaturales. A ese personaje singular, Bélgica Castro no trata de imponer características extravagantes, ni mucho menos. Con su figura menuda y su rostro minúsculo, apenas va deslizándose por el escenario, es casi una presencia callada, silenciosa e inmóvil. Es como si no diera todo de sí, y sólo fuera previniendo: ¡Cuidado ahí va una gran actriz!

Este grupo a la vez tan sencillo y tan profesional, sólo se presentó 4 veces durante las Jornadas Culturales Salvador Allende, los días 7 y 8 de septiembre. Pero requerido por el público, prolongará su temporada y su estancia en el país hasta el 15 del presente, con espectáculos en diversos sindicatos y en la Ciudad Universitaria. Y el 16, al volver a Costa Rica, presentará por vez primera ese Pequeños animales abatidos, cuyo estreno mundial se realizó en México.