FICHA TÉCNICA



Título obra Felipe Ángeles

Autoría Elena Garro

Dirección Hugo Galarza

Elenco Guillermo Gil

Espacios teatrales Teatro de Ciudad Universitaria

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Felipe Ángeles, teatro mexicano”, en El Día, 21 noviembre 1978, p. 17.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Felipe Ángeles, teatro mexicano

Malkah Rabell

Desde hace algún tiempo el Departamento de Teatro de la UNAM busca afanosamente nuevos valores, obras sin estrenar o desconocidas de la dramaturgia nacional. Y he aquí que de la manera más modesta y menos ruidosa, sin escenografía ni actores de renombre, ni tampoco gran cosa de publicidad, sube el escenario de la CU un drama de Elena Garro: Felipe Ángeles que tal vez pueda considerarse como la aparición más importante en el teatro mexicano desde El gesticulador de Rodolfo Usigli.

Personaje de la Revolución Mexicana, es históricamente poco conocido y la mayoría de los manuales de historia ni lo mencionan. Mas, según su único biógrafo, el general Federico Cervantes, ha sido un brillante militar, egresado del Colegio Militar de Chapultepec donde se destacó especialmente en las matemáticas, materia que más tarde lo dio a conocer en el campo de las investigaciones en Francia, donde prosiguió sus estudios. Ferviente partidario de Madero, después del asesinato de éste combatió a Huerta desde las filas carrancistas, mas sin confiar en la integridad revolucionaria del "viejo rey", o como llamaban sus hombres a Carranza: "el Primer Jefe". Para Felipe Ángeles era necesario conservar la unidad y unir las filas en la lucha contra el asesino de Madero. Pero, –cuando desparecido el régimen huertista los elementos revolucionarios triunfaron, Ángeles, miembro de la Convención, abanderado con la Constitución de 1857, se adhirió a las fuerzas. de Francisco Villa. Aunque en las filas de éste –según opinión de algunos observadores– hizo el papel de "Eminencia Gris", también de éstas se alejó, separado de Villa por la diferencia de "educación, criterio y procedimientos". Y como muchos revolucionarios tuvo que emprender el camino del destierro a los Estados Unidos.

La obra de Elena Garro se inicia cuando Felipe Ángeles vuelve del destierro, y traicionado por un villista, Félix Salas, a cuyo asilo se acogió, es apresado por fuerzas carrancistas y sometido a un juicio sumario por un consejo de guerra. En la ciudad de Chihuahua, la noche del 26 de noviembre de 1919, es condenado a muerte por rebelión militar en campaña. Como tantos revolucionarios, también él cae víctima de la lucha fratricida de la Revolución que devora a sus propios hijos. También Felipe Ángeles pierde la vida ante un pelotón de soldados.

Carezco de elementos de juicio para juzgar desde el punto de vista histórico al protagonista de este drama. Pero como en toda obra de arte, la historia queda en segundo plano para dar nacimiento a una creación personal del autor, que toma la imagen de un héroe del pasado o .del presente para moldear ideas y vivencias peculiares, debidas a convicciones propias.

¿Quién es el Felipe Ángeles de Elena Garro? Es sobre todo una voz que se opone al poder personal de Carranza y más allá de Carranza se enfrenta a todo Poder. Un revolucionario que llega al poder es una contradicción. Y asesinar a los revolucionarios en nombre de la Revolución es una consecuencia de esa misma contradicción". Sea quien fuera y cómo fuera el auténtico Felipe Ángeles, que en todo ser humano hay diversas facetas, el Felipe Ángeles que nos presenta Elena Garro es de una gran pureza moral, que se me hace más soñador que hombre de acción, y quien acepta la muerte sin tratar de combatir, rechazando la ayuda de sus simpatizantes. Y la autora ofrece una imagen densa de la farsa que significa el juicio llevado contra el general Felipe Ángeles en el transcurso de una sola noche. Juicio que tenía sus sentencia dictada por anticipado. Y a través de ese proceso trata de demostrar la falsedad del juego "legalista" y de sus triquiñuelas, en ciertos regímenes supuestamente democráticos.

Con brillante inteligencia la autora opone constantemente las opiniones del reo a las de sus enjuiciadores sobre justicia, libertad, poder y oposición a éste. Y a menudo este diálogo entre dos puntos de vista parece el de la autora consigo misma. Esta obra a veces se antoja una discusión de Elena Garro con Elena Garro, o como dice el protagonista: "Este es el juicio de Felipe Ángeles contra Felipe Ángeles" que "fue revolucionario y dejó que la revolución cayera en el pecado que había combatido". Y aunque la autora emplea elementos mucho más discursivos que dramáticos, y la obra carece de acción; 'nunca decae el interés del espectador.

Bajo la dirección de Hugo Galarza, el drama está montado con la sencillez de efectos luminosos como única escenografía. El director usa con mucho sentido estético unos cortinajes negros como fondos donde los personajes al abandonar la escena parecen perderse en la noche y en la nada. La dirección no se detiene mayormente en búsquedas de originalidades y hallazgos escénicos, Y pone todo su empeño en la dramaticidad del texto y en la actuación de los actores bastante homogéneos en su desempeño; aunque el reparto no siempre transmite sus largos parlamentos con suficiente claridad. Sobre todo nos hubiese gustado oír con más énfasis dramático el bello monólogo final de Felipe Ángeles, monólogo que mucho tiene de poema y nos da la clave del personaje, y que pronuncia Guillermo Gil en el papel protagónico. Pero, sobre todo el gran mérito de esta puesta en escena universitaria y de su director es la de haber dado a conocer esta obra digna de ser analizada en cada una de sus partes, de sus párrafos y de sus parlamentos: Felipe Ángeles.