FICHA TÉCNICA



Título obra Las preciosas ridículas

Autoría Molière, Jean-Baptiste Poquelin

Dirección André Moreau

Elenco Cahterine Missan, Georgina Tisel, Paul Gambó, Louis Goria, André Moreau, Regis Outin

Grupos y compañías Trouppe de Los Comediantes de Francia

Notas Radiorrepresentación en XEB y XEBT

Referencia Armando de Maria y Campos, “Los comediantes franceses presentan por radio Las preciosas ridículas de Molière”, en Novedades, 20 marzo 1945.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Los comediantes franceses presentan por radio Las preciosas ridículas de Molière

Armando de Maria y Campos

En materia de espectáculos teatrales, México ha estado viviendo en pleno siglo XVII. Primeramente, la compañía que patrocina la Dirección de Educación Extraescolar y Estética, de la Secretaría de Educación Pública, y que dirige Fernando Wagner, nos ofreció La discreta enamorada de Lope de Vega –mediados del siglo XVII–; después, esta misma compañía llevó a la escena Noche de epifanía –La doceava noche, o lo que ustedes quieran, de Shakespeare –fines del siglo XVI y principios del XVII. Y el sábado pasado, la trouppe de Los Comediantes de Francia realizaron en XEB y XEBT la radiorrepresentación de Las preciosas ridículas, de Molière, también de mediados del siglo XVII.

Dirigido el grupo por André Moreau, que fuera director del Teatro de las Artes, de París, puso en esta transmisión todo el caudal de su arte depurado, Las preciosas ridículas adquirían vida y emoción y gracia en labios de actrices y actores. Catherine Moissan hizo una Madelon exquisita, fina, intencionada. Georgina Tisel, que en XEB está al frente de los programas "Francia inmortal", la secundó con sobriedad y con ese su talento tan peculiar; Paul Gambó en el marqués De la Grange, Louis Goria, en el aturdido padre, y André Moreau en el cocinero gentilhombre, dieron realce a sus papeles.

Pero Regis Outin merece capítulo aparte. Este notabilísimo actor, que tuvo el primer lugar en París en la compañía del teatro Odeón; que pasó más tarde al teatro del Atellier con el mismo carácter, y que ha hecho, finalmente, toda la gira como primer galán de la compañía de Louis Jouvet, hizo ante el micrófono un Mascarilla admirable. Deliciosa forma de matizar, fina y sutil intención en las expresiones "preciosistas", acentuación perfecta en los diversos pasajes y en los diferentes aspectos de la comedia. Además, Regis Outin hizo en persona la adaptación radiofónica de la comedia.

Las estaciones XEB y XEBT hacen obra de alta cultura al poner sus micrófonos ante tan altos valores del arte teatral. Y Los Comediantes de Francia se portan a la altura de su tarea de misioneros que llevan por doquier el pensamiento y el espíritu de Francia, el alma inmortal de Francia que conquista con la plática y con el verbo, con la idea y con la gracia.

La comedia Las preciosas ridículas fue estrenada por Molière el 18 de noviembre de 1659. Cuando Molière llegó a París en 1658, tenía ya trece años, de viajar por "la provincia" al frente de su compañía de comediantes. El 24 de octubre de 1658 esa compañía representó delante del rey una tragedia de Corneille: Nicomedes, y una pequeña farsa que Molière había escrito: El doctor enmascarado. La tragedia no gustó mucho, pero la farsa obtuvo un gran éxito y la compañía recibió la autorización de titularse "Grupo del señor hermano único del rey". Así comenzó el éxito, y Molière recibió el apoyo precioso del rey, sin el cual le hubiera sido imposible sostenerse en París, donde tres compañías rivales, establecidas en la ciudad desde hacía largo tiempo, se repartían los favores de un público infinitamente más escaso que en nuestros tiempos.

Alentado por el apoyo del rey, Molière alquiló a una compañía italiana que representaba obras cómicas en la sala del Petit Bourbon, a fin de poder dar allí sus funciones los lunes, miércoles, jueves y sábados, es decir, los peores días de la semana en aquella época. En esa sala del Petit Bourbon, Molière hizo representar la noche del 18 de noviembre de 1659, estas Preciosas ridículas que formaban parte de todo un espectáculo. En primer lugar, se representó Cima, de Corneille; en seguida esa pieza nueva que Molière acababa de escribir y que obtuvo un éxito arrollador.

Veamos algunos datos curiosos que dan idea del éxito de Las preciosas ridículas, en París. La entrada ese día ascendió a 533 libras, en la inteligencia de que antes de esa noche, el promedio de lass entradas por noche no llegaba siquiera a 200. Pero, como ocurría a menudo en el teatro y como ocurrió en repetidas ocasiones a Molière, un "influyente" cuyo nombre la historia no conserva, hizo que la obra fuese prohibida, y las representaciones se suspendieron, para reanudarse el 2 de diciembre. Y, cosa excepcional para la época, la obra fue representada cuarenta y cuatro veces consecutivas.

El 29 de julio de 1660, Luis XIV, el rey sol, a su regreso de los Pirineos, asistió en Vincennes a una representación de esta farsa, y la aplaudió con entusiasmo. Dice una estadística interesante que desde 1680 hasta 1933, Las preciosas ridículas aparecieron en la escena de la Comedia Francesa mil once veces.

Esta maravillosa ejecutoria respaldó la representación que por radio hicieron los comediantes franceses en XEB y XEBT.