FICHA TÉCNICA



Grupos y compañías Anajnu Kan

Notas Ballet folklórico israeilta

Referencia Malkah Rabell, “Desde Guanajuato. Folklore de las viejas comunidades israelitas”, en El Día,13 mayo 1977, p. 24.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Folklore de las viejas comunidades israelitas

Malkah Rabell

Folklore de las viejas comunidades israelitas

El conjunto israelí: Anajnu Kan, es decir igual título, una canción de tiempos de la Segunda Guerra Mundial, que se transformó en el himno de los guerrilleros judíos de los bosques soviéticos y de los combatientes de ghetto de Varsovia. La cantaban los que iban al combate y los que iban a morir: "ya llegará nuestra hora soñada... retumbarán nuestros pasos"

Este conjunto, formado por 120 elementos, entre cantantes, bailarines y músicos, se distingue por basar su repertorio en el folklore de las viejas comunidades israelitas de la Europa Oriental canciones y bailes que les viene en herencia de padres y abuelos, de unos antepasados que han vivido en esas tierras más de mil años, más de diez siglos. Las preciosas voces de esos muchachos y esas muchachas, forman un coro espléndido que canta especialmente en el tradicional idioma de los judios askenazitas: el "idish". Su grupo de bailarines ejecutan asimismo los populares bailes de las mismas raíces.

Con especial gracia y sabor ejecutaron la danza de los "jasidim", secta musical la más difundida en Ucrania y Polonia desde el siglo XVIII que fue borrada de la faz de la tierra en unos pocos años por los nazis. No recuerdo muy bien a que danza pertenece el episodio de los aldeanos judíos que forman un conjunto musical, los famosos "capeleas" judíos que a través de la historia hacia bailar a los señores feudales polacos, eran los "violinistas en el tejado" que supo interpretar plásticamente Chagal como seres alados. Los miembros de "aquí estamos" supieron crear cada tipo con su imaginario instrumento musical con una gran riqueza de colorido. Otra de sus danzas más aplaudidas fue la del casamiento judío antiguo. con todos los detalles costumbristas. Las diversas danzas del folklore israelí que han enriquecido él repertorio de este conjunto están ejecutadas con perfecta técnica y disciplina, pero carecen del encanto que despliegan para el arte traído de sus "viejos hogares", y no pueden compararse con la frescura y la espontaneidad que en este mismo folklore israelí demuestran los nacidos en el país.

Pero es sobre todo en el canto y en la música donde se muestran atractivos, ya sea en sus viejas canciones "idish" ya sea en los cantos nuevos en hebreo del Israel moderno. Y aunque Anainu Kan nació como un grupo de aficionados hace 20 años en la ciudad de Vilno, hoy su desempeño técnico y artístico es de una perfecta profesionalidad.