FICHA TÉCNICA



Título obra Los señores Macbeth

Notas de autoría William Shakespeare / autor de Macbeth; Germán Castillo / adaptación

Dirección Germán Castillo

Elenco Luis Rábago, Delia Casanova

Espacios teatrales Teatro del Museo del Chopo

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Los señores Macbeth en el Museo del Chopo”, en El Día, 14 febrero 1976, p. 20.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Los señores Macbeth en el Museo del Chopo

Malkah Rabell

En esta representación experimental de la tragedia shakespeariana en la versión de Germán Castillo, que se estrenó en el Museo dcl Chopo, la primera interrogante que surge es: ¿si el espectador no conoce el original del autor inglés, logrará comprender la nueva versión? Y la respuesta lógica es negativa. No lo comprenderá en absoluto.

Germán Castillo, que es también el director de escena, adaptó el original a dos personajes, pero sin cambiar gran cosa el texto. Su idea primordial era darnos una visión de una pareja, de un matrimonio, que en las mismas condiciones que los personajes de Shakespeare reaccionarían del mismo modo en cualquier época y en cualquier clase social. Lo que es muy difícil de admitir. Porque ni en cualquier época, ni tampoco en cualquier lugar del mundo un matrimonio se verá ante la perspectiva de asesinar a un rey para ocupar su lugar. Y en su introducción al programa, Alberto Híjar subraya: "Así el evento, Los señores Macbeth descubre de inmediato en la percepción y en la retórica sentida antes que comprendida, sus orígenes feudales, monárquicos, oscurantistas". En cuanto al adaptador, lo que especialmente da a entender, es que las resoluciones de esta pareja se toman en los momentos de las relaciones sexuales, cuando la hembra mayor posibilidad tiene de convencer al macho. Lo que puede ser cierto, como también puede ser falso. Depende de la calidad de los seres humanos de quienes se trata.

Lo interesante de esta versión es su condición de experimento que se desarrolla con plena libertad, sin preocuparse por sus posibilidades lógicas. El adaptador creó para su espectáculo una especie de escenario en forma de una jaula de tres pisos. En la cima de esta edificación, un solo personaje realizaba el papel de coro, lo que ya daba a la representación el tono de una tragedia clásica. El mismo personaje "coro" se acompañaba con unos tambores. Macbeth y Lady Macbeth, que el adaptador llamó en su título "los señores" Macbeth, que va explica su punto de vista, realizan no sólo una actuación dramática, sino la de gimnastas, y aún más de gimnastas que de actores. Permanentemente trepan y se deslizan por las estructuras de esa jaula de hierro de un piso a otro.

Ayuda mucho a la comprensión emotiva de este drama, la interpretación de Luis Rábago, como Macbeth y de Delia Casanova como Lady Macbeth, ambos excelentes. Lo que se hace necesario señalar al director de escena, es que el espectáculo se prolonga excesivamente. Una duración de 90 minutos o más para presenciar un diálogo entre dos actores, cansa terriblemente al público. En este caso no sólo lo cansaba mentalmente sino física-Mente, porque nos veíamos obligados de alzar los ojos hacia este tercer piso donde se desarrollaba la acción.

En resumen, Germán Castillo que por lo general es un director bastante fiel a los textos de los autores a quienes elige, y sus experimentos se adaptan mucho al espíritu de esos dramaturgos, lo que les da su valor, en esta oportunidad quiso irse demasiado lejos en su distanciamiento con Shakespeare, y el genial dramaturgo inglés, que en la actualidad resulta difícil para nuestro espíritu moderno, y para nuestra paciencia o impaciencia moderna, hasta cuando se representa con todo el despliegue de su esplendor dramático original, aquí, reducido a una síntesis de los dos personajes principales, se nos hace monótono y muy difícil de aguantar.