FICHA TÉCNICA



Título obra Las casas para viudos

Autoría Bernard Shaw

Elenco Gary Raymond, Simon Cadili, Ciaran Madden, Christopher Benjamin, Helen Citteril

Grupos y compañías Actors Company

Espacios teatrales Teatro Julio Jiménez Rueda

Eventos Festival Internacional Cervantino

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Actors Company en México”, en El Día, 11 mayo 1976, p. 16.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Actors Company en México

Malkah Rabell

De vuelta del Festival Cervantino de Guanajuato, la Actors Company de Gran Bretaña se presentó durante tres días, 7, 8, y 9 de mayo en el teatro Jiménez Rueda en tres obras distintas: Las casas para viudos, de Bernard Shaw, Como ama la otra mitad de Alain Ayakoburn, y Paisaje y silencio de Haroldo Pinter. Como suele hacerlo de costumbre, el Bellas Artes no invitó a los críticos de teatro, y para asistir a la primera función de estas obras tuve que aceptar la invitación de una crítica de música, que de este gremio sí son los mimados del Bellas Artes, por igual que las damas de sociedad y los periodistas de sociales.

Así que solamente pude presenciar el espectáculo de la obra de Bernard Shaw, autor que hace mucho no aparece en nuestros tablados, lo que es una lástima. Más ¿a quién vemos con frecuencia en nuestros teatros "profesionales", fuera de Alfonso Paso y sus iguales? La frecuentación de los teatros "profesionales" se ha hecho una obligación muy triste en los últimos tiempos... Por lo mismo asistir a un espectáculo de esta Actors Company fue una tarea muy agradable, y pese que entiendo poco el inglés –sobre todo el inglés británico tan distinto del "americano"– estuve feliz de escuchar a estos actores perfectos, que lograban dar vida y movimiento a una obra casi inmóvil, sin acción, basada en puras conversaciones, en puros parlamentos. El programa de mano anuncia sendos directores para la obra de Alain Ayckoburn, y para la de Harold Pinter, que es en el primer caso Kim Grant y en el segundo caso Sir Patrick Lau. En cambio no anuncia a director alguno para Las casas de los viudos. Tampoco se hace muy necesaria la mano de un director escénico en este caso donde los actores tan sólo hablan y tienen tan cabal conocimiento de su oficio que ninguna falta les hacen las enseñanzas de un guía. Sobre todo fue estupendo Gary Raymond en un papel secundario que él transformó en una figura de primera magnitud. Es el amigo del "joven galán" que por lo general sólo sirve para dar la réplica y rellenar el tiempo vacío. En este caso Gary Raymond como el amigo Burgh Cokane, se roba los aplausos, aunque Simon Cadili, en el papel del joven Dr. Harry Trench, hijo de una familia noble que se enamora de una muchacha adinerada pero de progenitores sin títulos nobiliarios, también es excelente. Cierra el triángulo de las tres primeras figuras, Ciaran Madden, como la Blanche, objeto del amor de Harry Trench. El papel del padre de la muchacha, hombre de negocios poco escrupuloso, lo realiza Christopher Benjamin, que es un actor de carácter poco agradable. En cambio, en una caracterización de joven sirvienta, de breve aparición, Helen Citteril, demuestra que no existen papeles malos, sino malos actores: es excelente.

Como de costumbre, Bernard Shaw no basa su comedia en una acción sino en una moraleja, es una de estas obras que en su tiempo se llamaban "obras de conversadores" (pieces de bavards, como decía Pierre-Aimé Touchard). Su filosofía en este caso gira en torno de la desmoralización que provoca el amor al dinero y demuestra como las ideas y los ideales sobre la justicia social desaparecen cuando la comodidad personal se ve amenazada".

Es una pena que esta estupenda compañía solo nos ofreció tres espectáculos que permanecieron encerrados en el círculo de los anglófonos. Hasta para quienes ignoramos el idioma de Shakespeare, la presencia y el arte de estos actores de primera magnitud fue un cautivador espectáculo.