FICHA TÉCNICA



Título obra Pinocho Rey

Autoría Antonio Yglesias Vargas

Elenco Alfredo Catania, Ana Poltronleri

Grupos y compañías Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Pinocho Rey, Compañía Nacional de Costa Rica”, en El Día, 13 septiembre, 1975, p. 22.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Pinocho Rey: Compañía Nacional de Costa Rica

Malkah Rabell

En su primera representación la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica, nos ofreció una obra de Joaquín Gutiérrez: Puerto Limón, que reflejaba los problemas del país, su idiosincrasia y sus luchas políticas. Ya en su segunda aparición, con Pinocho Rey, que también se de be a un autor nacional, Antonio Yglesias Vargas, a este joven dramaturgo nacido en 1943, le su. cedió –como le sucede a la nueva generación de dramaturgos mexicanos– que se sintió obligado a rendir pleitesía a las corrientes europeas del teatro del Absurdo. Su Pinocho Rey tiene cierta influencia de El Rey se muere de Ionesco, y para descifrar las subyacentes verdades sociales y políticas que Yglesias trata de sugerir, más que asistir a una representación, sería necesario tener el texto en mano y leerlo varias veces.

Hoy, a los 25 años de aparecido el teatro del Absurdo con La cantante calva, se nos hace más antiteatro que nunca. Su círculo se ha cerrado definitivamente, y hasta Fernand Crommelynk, el gran vanguardista de los años 20, durante la primera postguerra, teatro el suyo que se entendía con mucha dificultad, hoy, frente a la nueva vanguardia (que ya deja también de serlo), la de los años 50, no teme decir: "Ya no se hace eso que llaman teatro ... Hoy, los Beckett, los Ionesco, teatro para escuela nocturna. Un hombre que crece en el escenario a ojos vistas, cuyos pies llegan a tener un metro cincuenta ... Una mujer medio sepultada que se va encerrando poco a poco para simbolizar la brevedad de la vida... Eso es alegoría bastante primaria..." Pues las alegorías de Pinocho Rey yo no las entiendo, y aunque los simbolistas decían, "más vale sentir que entender" tampoco logré emocionarme ante esas figuras cuyos simbolismos se me escapaban y sobre todo se me escapaba el sentido de sus razonamientos que a veces eran demasiado simples, como los del juego entre marido y mujer, juego entre sexos, o bien demasiado oscuros y sobre todo trataban de abarcar demasiados temas, explicar y discutir un exceso de problemas políticos, sociales y religiosos. Y ya se sabe, que quien demasiado abarco, poco aprieta.

Y así como se me hizo excesivamente enrevesada la obra, lo mismo puedo decir de la dirección que tornaba aún más oscuro el texto, y hasta la escenografía resultaba demasiado barroca, casi rococó. Alfredo Catania, en el papel protagónico del Rey Pinocho, es un excelente actor, que con facilidad pasa de lo cómico a lo dramático, y en este personaje más bien caricaturesco, encuentra los tonos más humanos y emotivos. También Ana Poltronleri, en el papel de la Hada Madrina, se muestra actriz de muchas facetas, aunque el personaje mismo no se presta a la emoción.

En resumen, de una compañía llegada de Costa Rica, más bien esperamos "sus" verdades y no verdades filosóficas bebidas en teatros europeos.