FICHA TÉCNICA



Título obra Juego doble

Notas de Título Doble juego / título original

Autoría Robert Thomas

Dirección Julián Duprez

Elenco Sergio Bustamante, Magda Guzmán, Ana María Guzmán, Fernando Larrañaga

Espacios teatrales Teatro Venunstiano Carranza

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Juego doble, melodrama de suspenso”, en El Día, 15 octubre, 1975, p. 22.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Juego doble melodrama de suspenso

Malkah Rabell

...Decididamente, es un mal año para el teatro en México. Mucha cantidad y poca calidad. ¿Será que la tragedia de una época, la de este 1975, se refleja en la producción artística? En el caso de este Juego doble que se estrenó en el pequeño y coqueto teatro hace poco inaugurado, el Venustiano Carranza, con Magda Guzmán y Sergio Bustamante en los papeles protagónicos, ni siquiera se trata de una obra mala, Es uno de esos melodramas de suspenso, del teatro comercial, que bien puestos tienen a menudo mucho éxito con un determinado público. Los dos protagonistas, Magda Guzmán y Sergio Bustamante, son excelentes actores, y en el caso de Sergio Bustamante más de una vez llegó a la categoría de gran actor. Por lo tanto, ¿cuál es la razón de que este Doble juego de Robert Thomas se nos hiciera tan insoportable? ¡Misterio!

Sobre todo fue insoportable el primer acto de esta historia policial que se hace muy semejante a la de Luces de gas (aquella obra que llevada a la pantalla con Ingrid Bergman y Charles Boyer tuvo tanto éxito por los años 40) con un marido aventurero que trata de enloquecer a la esposa dueña de una gran fortuna para quedarse con sus bienes, y recurre al testimonio de la misma policía para demostrar la insania mental de su cónyuge. En el segundo acto, el suspenso se hace tan dramático que uno llega a olvidarse de las fallas de la representación. ¿Y cuáles son estas fallas? Lo más visible son las deficiencias de la dirección debida a Julián Duprez. En lugar de controlar la interpretación parece haberla desatado en el peor de los sentidos. empezando por Ana María Guzmán que hacía el papel de la sirvienta intrigante, el mismo personaje que en Luces de gas, la mucama colocada al lado de la víctima para controlar sus movimientos y empujarla al abismo de la desesperación. Pues Ana María Guzmán se dedicó a correr dé un lado para otro, hasta marearnos, y Magda Guzmán, que hacía lo mismo, se empeñaba en perseguirla, así que entre las dos parecía una carrera de quién llega primero. Por fortuna, Magda Guzmán salvaba en parte la actuación en el segundo acto, cuando las escenas dramáticas alcanzan su clímax. En cuanto a Sergio Bustamante se dedicó a hacer el payaso, en un papel que ofrece las posibilidades de crear un doble personaje, que si bien era poco interesante en su primer aspecto de aventurero desalmado, podía llegar a ser trágico en su segunda caracterización de víctima propiciatoria, cómico y dramático a la vez. Era uno de esos papeles tragi-cómicos por excelencia que dan a un gran actor la oportunidad de crear una gran interpretación. ¿Qué pasó con Sergio Bustamante, falta de dirección o falta de interés? Resultado; el único de los cinco actores que se salvó del desastre interpretativo general fue el poco conocido Fernando Larrañaga que trató de "fabricar" un personaje de diversos rostros, y lo hizo muy bien... ... ...

Ahora, sólo queda por esperar la opinión del público diario, que no tenga las pretensiones de los espectadores del estreno.