FICHA TÉCNICA



Título obra A ti, hombre…

Autoría Peter Weiss y LeRoi Jones [Amiri Baraka]

Notas de autoría Rafael López Miarnau / adaptación y traducción de El testimonio de Peter Weiss; Fausto Castillo / traducción de Dutchman de LeRoi Jones

Dirección Rafael López Miarnau

Elenco Emma Teresa Armendáriz, Mario Orea, Abraham Stavans, Fernando Mendoza, Luis Heredia, Teresa Selma, David Musan, Tomás Bárcenas, Raúl Quijada, Carlos de Pedro, Enrique Gilabert, Leopoldo Benítez, Rogelio Quiroga, César Castro, Javier Ruán

Notas de elenco Nan Redi, David Musan y Luis Heredia / cantantes

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Orientación

Productores Teatro Club

Notas Javier Ruán puede ser Xavier Ruán

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. A ti, hombre”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 19 mayo 1968, p. 4.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

A ti, hombre...

Mara Reyes

Teatro Orientación. Autores, Peter Weiss y Le Roi Jones. Traductores, Rafael López Miarnau y Fausto Castillo. Selección y Dirección de Rafael López Miarnau. Reparto: Emma Teresa Armendáriz, Mario Orea, Abraham Stavans, Fernando Mendoza, Luis Heredia, Teresa Selma, David Musan, Tomás Bárcenas, Raúl Quijada, Carlos de Pedro, Enrique Gilabert, Leopoldo Benítez, Rogelio Quiroga y César Castro. Cantando: Nan Redi, David Musan y Luis Heredia. Escenografía, Julio Prieto. Producción: Teatro Club.

En estos momentos en que el asesinato de Martin Luther King ha obligado al mundo a voltear los ojos hacia los negros de los Estados Unidos, que desde hace siglos soportan una infame discriminación racial, el Teatro Club, dirigido por Rafael López Miarnau, ha montado un espectáculo estrujante en el que recuerda primero los horrores a los que condujo la discriminación racial durante la Segunda Guerra Mundial, a través de las declaraciones de algunos testigos sobrevivientes del campo de concentración de Auschwitz, seleccionados de entre los numerosos textos que aparecen en la obra El testimonio de Peter Weiss. Y en la segunda parte del espectáculo, la obra en un acto de Le Roi Jones: Dutchman en la que el problema de la discriminación se centra en los Estados Unidos.

El espectáculo además de ser una acusación que no sólo reprueba, sino condena la discriminación como un delito de lesa humanidad, es también premonitorio, pues plantea la contradicción de que un pueblo como el norteamericano, que luchó contra los nazis precisamente por estar en contra de sus teorías de superioridad racial; esté cayendo en el mismo delito que combatió, al permitir que en su interior prevalezca una actitud de superioridad entre los blancos que podría culminar en nuevos campos de concentración, esta vez repletos de negros, en lugar de judíos.

El asesinato de Martin Luther King, Premio Nobel de la Paz, es una advertencia, y Rafael López Miarnau, junto con todos sus actores, acoge la advertencia y trata de romper la inercia y el conformismo de quienes piensan que ese problema no les atañe; el mismo título parece ser la síntesis de un grito: “A ti, Hombre, te dedico este espectáculo para que despiertes, para que no dejes que ocurra esta vergüenza. Porque la discriminación racial es una vergüenza para el hombre, para su dignidad humana”.

Espectáculo atroz, en el que las canciones son un lamento; las palabras un grito y las acciones una denuncia. Cuando los horrores del pasado se sacan de nuevo a la luz, son estrujantes, pero cuando se advierte que pueden volver a ocurrir, entonces laceran la carne viva. Sin embargo, el mensaje de López Miarnau no es fatalista, una de las canciones entremezcladas en el espectáculo, dice claramente que ninguna ley actual es eterna, que el hombre la puede cambiar. Así pues, el destino de la humanidad está en sus propias manos.

En la obra de Le Roi Jones –por cierto muy bien traducida por Fausto Castillo– sobresalieron Emma Teresa Armendáriz y Javier Ruán, la primera encarnando el papel nada fácil de la joven maníaca que se dedica a asesinar negros que no han cometido otro pecado que el haber nacido, y el segundo, interpretando al negro adaptado a su medio, paciente ante las humillaciones y que cuando se decide a alzar la voz, es asesinado por la mano de Lula, ante la tolerancia colectiva.