FICHA TÉCNICA



Título obra La última letra, El 9

Autoría Maruxa Vilalta

Dirección Jorge Godoy

Elenco Pablo López del Castillo, Leandro Martínez, David Walls

Escenografía Ramen

Grupos y compañías Compañía Teatral del Centro Cultural Coyoacán

Espacios teatrales Centro Cultural Coyoacán

Notas de espacios teatrales Jorge Godoy / director del Centro Cultural

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. La última letra y El 9”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 18 febrero 1968, p. 4.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

La última letra y El 9

Mara Reyes

Centro Cultural Coyoacán. Autora, Maruxa Vilalta. Dirección, Jorge Godoy. Escenografía, Ramem. Reparto: Pablo López del Castillo, Leandro Martínez y David Walls.

La labor de Jorge Godoy, director del Centro Cultural Coyoacán, es ejemplar. Ha conseguido crear una compañía permanente de repertorio que cuenta hasta ahora con ocho actores, y el equipo humano técnico y escenográfico; proeza nada fácil, si se tiene en cuenta que el Centro no recibe patrocinio de ningún género, sosteniéndose exclusivamente con sus propios ingresos, o sea el de la taquilla y el de las colegiaturas del alumnado al que se imparten clases de teatro, pintura o guitarra (los alumnos tienen además derecho de asistir gratuitamente a todos los espectáculos de dicho plantel).

El Centro Cultural Coyoacán cuenta, además de la sala de espectáculos, con: galería de artes plásticas, librería y biblioteca, y aparte de sus funciones teatrales, tiene otras actividades, como: cineclub y audiciones dominicales de jazz.

La compañía teatral, dirigida a veces por el propio Godoy, cuenta ya en su repertorio con varias obras: Cornudo, apaleado y contento de Bocaccio, El escorial y Los ciegos de Michel de Ghelderode, La caja negra de Alejandro Cantú Leal, La mandrágora de Maquiavelo y ahora, estrena dos obras más, esta vez de Maruxa Vilalta: La última letra y El 9.

La última letra expone las angustias de un escritor que a pesar de entregarse total y completamente en su obra, no alcanza a vislumbrar el éxito y debiendo soportar privaciones económicas que sacrifican a su familia y a él, continúa adelante, a pesar de todo. En El 9, Maruxa Vilalta pinta el drama del obrero que pierde su individualidad para convertirse en un número, y que lejos de recibir el beneficio del progreso es sojuzgado por un régimen que lo convierte en un accesorio de la máquina y, tal vez, el accesorio que se puede suplir con mayor facilidad. En estas obras, Maruxa ensaya distintos estilos, la primera, es completamente realista, y anida en ella un hálito poético. En El 9, se atisban elementos expresionistas, como el del estrujante cuadro segundo que se desarrolla dentro de la fábrica.

Aunque ambas obras fueron estrenadas hace años por otras compañías, la puesta en escena dirigida por Godoy, tiene tal vez mayor trascendencia, dado que dichas obras quedarán incluidas dentro del repertorio de una compañía estable que permitirá volver a reponerlas periódicamente, o bien llevarlas a recorrer la República, o inclusive, presentarlas en el extranjero, ya que uno de los fines de una compañía permanente es –como el de quien atiza el fuego– no dejar que las obras mueran, no permitir que sucumban en el olvido. ¡Ojalá contáramos en México con muchas compañías permanentes!

Por otra parte, el montaje es espléndido. La dirección de Godoy es acertada, firme y sin titubeos. La escenografía de Ramem, especialmente la de La última letra, es sugerente y funcional.

Pablo López del Castillo, que desempeña el papel del escritor en la primera obra, y el de El 9 en la segunda, demostró tener muchas aptitudes histriónicas. Sus dos interpretaciones son convincentes y llenas de vigor. Si acaso en la primera obra tuvo algunos momentos de sobreactuación, fácilmente explicables en un “monólogo” donde hay que sostener la atención de un público en un solo personaje. En cuanto a Leandro Martínez, además de tener una magnífica voz para la escena, sabe proyectar sus emociones con sencillez.