FICHA TÉCNICA



Título obra Penélope y el nazi

Autoría Philip King

Notas de autoría Norman Day / traducción; Rafael Banquells / adaptación

Dirección Ignacio Retes

Elenco Luz Ma. Aguilar, Héctor Andremar, Aaron Hernán, Carmen Salas, Queta Lavat, Alfredo Wally Barrón, Mario Alberto Rodríguez, Guillermo Barur, Robert Andresen

Grupos y compañías Los Profesionales

Espacios teatrales Teatro 11 de Julio

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. Penélope y el nazi”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 11 febrero 1968, p. 4.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

Penélope y el nazi

Mara Reyes

Teatro 11 de Julio. Autor, Philip King. Traducción, Norman Day. Adaptación R. Banquells. Dirección, Ignacio Retes. Reparto: Luz Ma. Aguilar, Héctor Andremar, Aarón Hernán, Carmen Salas, Queta Lavat, Wally Barrón, Mario Alberto Rodríguez, Guillermo Barur y Robert Andresen.

Antes que otra cosa, hay que hacer constar la medida antiprofesional de la compañía Los Profesionales de suprimir el nombre de los autores de las obras que anuncian en sus carteleras. ¿Quiere decir que desprecian tanto la obra que montan que consideran que no merece siquiera la pena de decir quién la escribió? O bien, ¿piensan que su puesta en escena es tan deleznable que por respeto al autor, callan su nombre? Tanto pecan quienes minimizan a los actores, concediendo toda la importancia de un acontecimiento teatral, al autor, como quienes caen en el otro extremo. Incluso cuando una obra es firmada con un seudónimo no hay por qué suprimir la firma del autor. Recordemos cuántos autores han obtenido fama y reconocimiento a través de un seudónimo.

La comedia de Penélope y el nazi de Philip King, está basada en una anécdota no sólo trivial, sino pobre de imaginación. Si al menos tuviera el aderezo de un diálogo fluido y chispeante, o dentro de su arbitrariedad, crear situaciones realmente graciosas... pero nada de eso. El diálogo es reiterativo, se abusa de los equívocos y todo se va en un abrir y cerrar de puertas para que los personajes entren y salgan sin ton ni son.

Es una lástima ver actores buenos como Luz María Aguilar, Héctor Andremar y Aarón Hernán, hacer esfuerzos inauditos por salvarse del desastre. Carmen Salas es quien tiene en sus manos el papel más lúcido y es ella la que logra los mejores momentos de la comedia. Queta Lavat pasa por la escena sin pena ni gloria y lo único que molesta es que se está haciendo una costumbre en ella mirar al público, tal como lo hacen los actores de la vieja ola.

Es lastimoso que actores y directores que han luchado tanto por labrarse una carrera, tengan que aceptar tomar parte en comedias tan mediocres. No estoy contra la comedia, sino contra las malas comedias. Y Penélope y el nazi es una mala comedia, bien vestida. (Al menos según esta adaptación de Rafael Banquells). La escenografía de David Antón merecía mejores metas, así como el esfuerzo de Retes por conseguir la risa de su público, y el de los actores, que tuvieron que enfrentarse incluso al ridículo durante esas absurdas carreras por la escena.

Lo mejor de la dirección lo vimos en la primera escena entre el vicario y su mujer, cuando hablan mientras salen de la habitación y continúan la conversación, a pesar de hallarse en lugares diferentes de la supuesta casa. Pero la obra, después de su decoroso primer acto, se desbarranca sin remedio por una cuesta que no puede evitar ni el director, ni los actores.