FICHA TÉCNICA



Título obra La galería del silencio

Autoría Hugo Argüelles

Dirección Gilbert Amand

Elenco Luis Bayardo, María Teresa Rivas, Alma Martínez, Mauricio Davison, Manuel Zozaya, Jorge Sánchez Fogarty, Guillermo Argüelles, Eugenio Cobo, Lasteinia de la Cruz, Roberto Resendiz

Escenografía David Antón / ambientación escénica

Espacios teatrales Teatro El Granero

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. La galería del silencio”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 20 agosto 1967, p. 5.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

La galería del silencio

Mara Reyes

Teatro Granero. Autor, Hugo Argüelles. Dirección, Gilbert Amand. Ambientación escénica, David Antón. Reparto: Luis Bayardo, María Teresa Rivas, Alma Martínez, Mauricio Davison, Manuel Zozaya, Jorge Sánchez Fogarty, Guillermo Argüelles, Eugenio Cobo, Lasteinia de la Cruz y Roberto Reséndiz.

Se ha estrenado en el Teatro Granero La galería del silencio de Hugo Argüelles, obra interesante pero que a mi juicio no llega al fondo del problema, pues el autor se entretiene con una anécdota abigarrada que distrae la acción central y disloca el conflicto desviándolo hacia la superficie.

El principio de la objeción es de carácter estructural. El autor juega al personaje de Marcos como si éste fuera el protagonista de la obra y sólo hasta el final de ella, como un giro de comedia policíaca, descubre a Jorge como personaje principal. Por otra parte, el coqueteo con la comedia policíaca se acentúa con la aparición de un grupo de jóvenes a los que Marcos convierte en delincuentes, con el pretexto de que deben dejarse llevar por sus tendencias verdaderas. Hugo Argüelles comete aquí la imprudencia de soltar su verdadero tema –el conflicto del homosexual– para “rellenar” su obra con una serie de acciones no sólo secundarias, sino totalmente inútiles y cuya supresión habría obligado al autor a abordar el tema central en toda su profundidad y a desenredar de principio a fin, la madeja del carácter de Jorge.

Haciendo un diagrama de la obra, puede sintetizarse así:

x x x Relación filial
* * * Amistad
* * * Amor
) ) ) Amistad
( ( ( Relación sexual
Jorge x x x Cecilia
) ) )

La relación amistosa y filial de Jorge y Cecilia (madre de Jorge) queda atravesada en su mitad por la aparición de Marcos, que desata la pasión amorosa en ambos personajes:

Jorge *** Marcos *** Cecilia

Pero Marcos no llega solo, lleva su propio mundo, es presionado por otras relaciones: la de su propia madre y la de Julia, su amante. Queda el diagrama en la siguiente forma:

Madre de Marcos
*x
*x
*x
Jorge *** Marcos ((( Cecilia
x x x x x
(
(
(
Julia

Como se ve por el diagrama, la relación entre Marcos con su propia madre es más poderosa que la que sostiene con Julia. Sus dos factores son determinantes de su dependencia patológica hacia su madre. De ahí que en el momento culminante, decida quedarse con su madre y no fugarse con Julia. También el diagrama demuestra que Jorge, en el momento en que descubre la relación de Marcos con Cecilia, no pueda resistirla y destruya a Marcos, cuya muerte devuelve al diagrama su equilibrio:

Jorge x x x x x x x x Cecilia pero ya privado de la liga amistosa que los unía antes de la obra.

Al morir Marcos, Julia queda desmembrada del diagrama (cuyo embarazo tampoco tiene cabida en la acción principal) así como la madre de Marcos. Como se desprende de este diagrama, la obra pierde fuerza con esa tramoya del grupo de jóvenes que quieren comprar un velero y que sólo sirve para que Jorge no mate con su propia mano a Marcos, sino que se sirva de una estratagema para que ellos lo maten. Tal estratagema es digna de una comedia policíaca, pero no de una obra que trata de ahondar en el conflicto de un homosexual; conflicto del que realmente el autor se ocupó sólo en superficie. Hugo Argüelles, en un afán de plantear “todos” los posibles problemas de una clase social, hizo que su verdadera nave naufragara en el barroco mar de la dispersión.

La puesta en escena se tropezó con un escollo fundamental: la actuación de Mauricio Davison, en el papel de Marcos –de hecho el protagonista de la obra, por un trastrueque de valores dramáticos. Davison está tan verde como actor que al recibir sus hombros todo el peso de la acción, ésta se desmorona. Culpa del director que no supo elegir al eje de su elenco. En cambio, Luis Bayardo, en el personaje de Jorge, con ser un magnifico actor, le faltó papel, pues si no hay tela de dónde cortar, es difícil confeccionar un buen traje. María Teresa Rivas encarna los dos personajes mejor trazados de la obra –a pesar de su esquematismo– y sin desaforos o alardes innecesarios resuelve cada una de sus escenas. Alma Martínez, así como Manuel Zozaya, Jorge Sánchez Fogarty, Guillermo Argüelles y el resto de los actores cumplen con el dictado de Gilbert Amand.