FICHA TÉCNICA



Título obra Esa... es una dama

Autoría Alfonso Anaya

Dirección Raúl Padilla (Chóforo)

Elenco Sonia Piña, Óscar Moreli

Espacios teatrales Teatro Santa Cecilia

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Mi bella dama, estilo carpa” en El Día, 11 mayo 1987, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Mi bella dama, estilo carpa

Malkah Rabell

Hace ya muchos años que no he visto nada tan malo, tan mal escrito, tan sin pies ni cabeza, sin unidad, como la "comedia"que se presenta en el teatro Santa Cecilia, especie de resumen de Mi bella dama, el cual le hubiesen agregado una docena de sketches de carpa. Todo ello lo firma Alfonso Anaya como dramaturgo, y lo dirige Raúl Padilla "Chóforo", quien como cómico es pésimo, pero como director es aún peor. Se titula Esa... es una dama, hasta el título es parecido a Mi bella dama... salvando las distancias. No se puede negar que Alfonso Anaya o Raúl Padilla tienen pretensiones muy ambiciosas: las de parecerse a Bernard Shaw. Pero esta clase de comedia ni siquiera se parece a Alfonso Anaya. Este comediógrafo por lo menos conoce su oficio y no se pone a copiar tal cual el tema de una obra famosa y por todos conocida.

La única diferencia que el autor de Santa Cecilia [sic] juzga necesario imponer es el cambio de oficio de la "heroína" de Esa... es una dama. Si la protagonista de Bernard Shaw es una florista de barrio pobre y habla un lenguaje populachero, la de Anaya es simplemente una prostituta cuyos rasgos le son mas conocidos al autor. Para todo lo demás, el comediógrafo juzgó inútil de esconder su fuente. Tal vez se considera a sí mismo más digno y respetable al copiar una pluma tan célebre como la de un Bernard Shaw. Quizá piensa que imita con ello a los grandes clásicos de los siglos XVI y XVII que basaban sus obras en los textos descubiertos por aquellos tiempos de los clásicos griegos o latinos. Así que Anaya se siente Corneille o Racine y copia a Bernard Shaw. ¿Y qué sale?: una bufonada de carpa. Y para colmo Raúl Padilla "Chóforo" se mete con ganas a dirigir y reúne todas las indisciplinas juntas. Primero que el escenógrafo (cuyo nombre no figura, o por lo menos no como tal) pudo colocar en el escenario, varias áreas distintas para distribuir diversas escenas y así no tener que recurrir constantemente a cerrar y abrir el telón. Lo que ocurre y resulta monótono.

En ciertas escenas los actores daban la impresión de ignorar sus papeles, o de haber olvidado los movimientos escénicos. Desde luego se trataba de un estreno y puede ser que los actores aún se encontraban inseguros en sus personajes. Sonia Piña en el papel protagónico (ni siquiera sé como se llama la protagonista, porque muy poco profesionalmente los programas dejaban de anunciar los nombres de los personajes) es bastante competente y en manos de un buen director podría dar el ancho del papel. Es una actriz joven y bonita, con dicción clara y temperamento tanto cómico como dramático. El único actor conocido del reparto es Óscar Moreli, por lo general excelente actor, y me daba una gran tristeza verlo en un espectáculo que no estaba a su altura, en el papel del "maestro Higins", cuya sequedad resulta admisible en un británico pero no en un mexicano. De los demás no hay nada que decir.

Como se trataba de un estreno, Raúl Padilla "Chóforo" consideró necesario tomar la palabra ante el auditorio, y al darse cuenta de que en la sala no se encontraba Don Rafael Solana, comentó con mucha tristeza que un premio nacional de literatura ya no se digna de asistir en un teatro como el de ellos. Sería muy natural si así fuera, pero no lo fue. Don Rafael ha sido siempre de una gran sencillez y nunca se sintió por encima de las compañías de poco prestigio. Si no asistió al estreno de Esa... es una dama seguramente tenía otras razones de peso, como una salud quebrantada.

En cuanto a la sala del teatro Santa Cecilia, es agradable y cómoda para el público. Lástima que los productores demostraron muy poca preocupación por los valores de un estreno. Si otros estrenos en el transcurso del año no dejarán de tener igual sabor a "Carpa" su público se acostumbrará a considerarlo de tal categoría. Y después ya es difícil que cambie de punto de vista.