FICHA TÉCNICA



Título obra Los perros

Autoría Elena Garro

Dirección Paco Roustand

Elenco Socorro Avelar, Graciela Orozco

Escenografía José Cuevas

Espacios teatrales Foro Shakespeare

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Los perros, de Elena Garro” en El Día, 16 marzo 1987, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Los perros, de Elena Garro

Malkah Rabell

Tuve la oportunidad de presenciar la corta obrita de Elena Garro:Los perros unas seis o siete veces en los lugares más dispares. Cada vez la dirección le agregaba algunos elementos propios, y hasta un montaje de un joven director cuyo nombre no recuerdo, que vi en Ciudad Victoria, llegó a ser estupendo, adornando el original con una danza de hombres-perros de una especial atracción. Creo que de todas las puestas en escena que presencié, la actual, la que se ofrece en el Foro Shakespeare, debida a un extremadamente joven director, Paco Roustand, resulta la más simple, la más pobre, pese a que Roustand entregó los dos papeles femeninos a sendas actrices profesionales, ambas excelentes: Socorro Avelar y Graciela Orozco.

Los perros pertenece a una serie de obras cortas de la dramaturga Elena Garro, cuyo origen algunos autores ubican en la ciudad de Puebla y otros en España, hija de refugiados. Tal vez este origen extranjero se ha impuesto a la imaginación de sus biógrafos debido a que la escritora, periodista y coreógrafa pasaba largos periodos en países extraños, especialmente en Francia y Estados Unidos. No obstante esta supuesta extranjerización, Elena Garro es perfectamente mexicana por la argumentación y el sentido de sus obras, considera con toda razón como una de las mejores autores dramáticas de México, Los perros pertenece a su serie de obras dramáticas cortas qué se inclinan al surrealismo, o según otros estudiosos a un "realismo mágico", al cual pertenece también La dama en el balcón o Un hogar sólido. Ya más cercanos a nosotros son sus dramas de la última década, como Felipe Ángeles más largo y de un aliento más realista, que fue presentado en México bajo la dirección de Hugo Galarza.

Los perros, aunque de un lenguaje poético, resulta no obstante muy claro. Se trata de un idioma que no pocas encontramos en boca de los campesinos, inconscientes de su verdadero sentido. La edad de la protagonista debe ser de 12 años, espantada ante la suerte que la espera, la de ser "robada" por algunos de los hombres fuertes de la aldea. Los hombres que ostentan con orgullo su "machismo". La mujer –ni siquiera se puede emplear esta palabra ante Úrsula que apenas es una niña, que sólo pide que la dejen con su "mamá"– es acusada de ser la responsable de su mala suerte, aunque la rapten. Y lo trágico del caso, que probablemente son muchos, es que la madre ya pasó por el mismo destino que espera la hija.

La obra por su breve dimensión, admite ciertos agregados del director. Paco Roustand se contentó de manejar los elementos ya existentes. El propio director ocupa el lugar del tercer protagonista. Un papel que le va muy bien por su juventud. En cambio esa misma extrema juventud aún no le permite agregar a la dirección elementos de su propia experiencia. En el boletín de prensa del Foro Shakespeare nos dicen con mucha claridad: "Los perros es una evocación onírica de una lacerante realidad que nos confronta en su simbolismo con la indignación ante el ultraje, nos cuestiona ante los patrones impresos de nuestra idiosincrasia: el machismo, la indolencia, la sumisión... y en su cuestionamiento nos hace dolorosamente cómplices impotentes, frente a la prepotencia de una cultura falacéntrica que hace de la mujer un objeto y del hombre la víctima-victimaria".

Semejante análisis de la obra, explica con mucha claridad las razones por qué Los perros ha sido obra de tanta preferencia de los Grupos independientes. Es una obra que auna lo experimental a lo real, que permite con imaginación dar una visión de uno de los más desgarradores problemas de nuestras mujeres en el campo: el rapto que deja a la mujer desgarrada e impotente, además acusada de mala conducta. La arruinan físicamente y la acusan moralmente. También la obra es buscada de preferencia por reducidos grupos independientes por su breve reparto de tres personajes, por su única escenografía que exige muy pocos gastos, y que en el presente caso, bajo la responsabilidad de José Cuevas no logró enriquecer el escenario.

Queda como resultado de la puesta escénica, un hermoso texto usado a la perfección por las dos actrices que conocen el dominio de su oficio. Para quienes no han conocido otras producciones de la misma obra y no se ven preocupados por comparaciones, el montaje ha de parecer excelente.