FICHA TÉCNICA



Título obra La discreta enamorada

Autoría Félix Lope de Vega y Carpio

Dirección Hëctor del Puerto

Elenco Hilda Taboada, Claudia Fragoso

Notas de elenco NULL

Grupos y compañías Alumnos de Tercer Año de la Escuela de Arte Teatral

Espacios teatrales Sala Xavier Villaurritia de la Escuela de Arte Teatral

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. La discreta enamorada, de Lope de Vega” en El Día, 23 febrero 1987, p. 15




Título obra La discreta enamorada

Autoría Félix Lope de Vega y Carpio

Dirección Héctor del Puerto

Elenco Hilda Taboada, Claudia Fragoso,

Notas de elenco NULL

Grupos y compañías Alumnos de Tercer Año de la Escuela de Arte Teatral

Espacios teatrales Sala Xavier Villaurritia de la Escuela de Arte Teatral

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. La discreta enamorada, de Lope de Vega” en El Día, 23 febrero 1987, p. 15




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

La discreta enamorada, de Lope de Vega

Malkah Rabell

En el teatro Villaurrutia se presentan constantemente grupos de alumnos de la Escuela de Arte Teatral que más justificadamente debería llamarse: Escuela Dramática de Actuación. Las representaciones son gratuitas y el domingo 15 de febrero, cuando asistí a la función de La discreta enamorada, montada por el maestro Héctor del Puerto con alumnos del 3er año, la reducida sala estaba atascada de público, que no sólo ocupaba los asientos, sino que se había instalado en los escalones y en todos los rincones libres del piso. El público mexicano ama el teatro mucho más de lo que se supone. Ante la dificultad de pagar entradas excesivamente abultadas, se lanza con entusiasmo a la conquista de teatro estudiantiles. La sala Villaurrutia fue durante años un centro ignorado por los espectadores. Ahora ha conquistado un público fiel que acude a todos los espectáculos que no necesitan anuncios ni propaganda. Esta es oral y resulta más que suficiente para mantener "caliente" la salita durante todas las temporadas.

La discreta enamorada no es de las obras más famosas de Lope de Vega. No obstante obtuvo unos calurosos aplausos al terminar, y el público se mantuvo mucho tiempo de pie para despedir a los jóvenes actores. La comedia, aunque el verso, desde luego, nada tiene de moderno, e impone un sello de tiempos pasados, en cambio su ritmo, sus enredos y la psicología de sus personajes parecen modernos. El director, Héctor del Puerto, impuso a sus actores un vestuario actual, no tanto por deseo de actualizar la obra como por simple necesidad económica. La crisis también pone sus restricciones en el Bellas Artes. En el escenario se dejaba sentir cierto desencuentro entre verbo y aspecto del ropaje. Pero el auditorio, con toda buena voluntad adaptó el oído a la versificación, que nada tenía en común con trajes del siglo XX, y se divertía locamente con las aventuras de Fenisa, la inteligente enamorada, que entregó su corazón a Lucindo, "...quien apenas le vió la cara" según dice el autor. Comedia mucho menos seria que las de Juan Ruiz de Alarcón, tiene un ritmo más agil y una comprensión mucho más fácil que los del poeta mexicano, o los de Calderón de la Barca. Historia de una enamorada que "supo engañar a dos viejos de edad y experiencia tanta" engaños que a Lope de Vega se les hacen bien merecidos por el egoísmo y la estupidez de los padres. Historia que nos narra el súbito amor que despertó en Fenisa el joven Lucindo enamorado de otra, pero a quien bastó la pasión de una desconocida para recuperar la confianza en sí mismo que los celos ante la conducta poco recomendable de su anterior, amo, Gerarda, le habían quitado.

Los jóvenes intérpretes, alumnos del 3er año de una Escuela que tiene cuatro, todavía no son del todo maduros para dar vida a protagonistas tan necesitados de esa ligereza y espontaneidad que exige la comedia. Hilda Taboada, como Belisa, la Madre de la heroína, se halla aún muy lejos de lograr las características necesarias a su personaje, un papel de carácter. La diferencia de edades entre madre e hija pasa desapercibido y los esfuerzos que hace Hilda Taboada para dar comicidad a su protagonista caen en el vacío. Lo mismo puede decirse de Claudia Fragoso en la figura central de Fenisa. Es un papel para actriz con mucho dominio del escenario, con mucho conocimiento de todos los secretos del oficio. Las mismas fallas, o desconocimientos profesionales se notan en todo el reparto. A todos esos jóvenes actores les falta madurez escénica. Pero mirada desde un punto de vista estudiantil la representación tiene sus cualidades. A nivel escolar, los intérpretes ya muestran cierto dominio de la profesión, y probablemente los trajes de época les hubieran ayudado a dominar el escenario. Sin vestuario ni escenografía apropiados, la tarea resultaba mucho más difícil. No obstante podemos decir que son jóvenes que ya prometen, que tienen presencia escénica, y lo que les falta en profesionalidad, lo suple el entusiasmo, la entrega y el amor al teatro.