FICHA TÉCNICA



Título obra Se compra sabio

Notas de Título The Absence of a Cello (título en el idioma original)

Autoría Ira Wallach

Notas de autoría Maruxa Vilalta / traducción

Dirección Maruxa Vilalta

Elenco Guillermo Zetina, Rosa Furman, Héctor Andremar, Andrea Palma, María Wagner, Emilia Carranza, Héctor Bonilla

Escenografía Carlos Perdomo / realización escenográfica

Espacios teatrales Teatro Orientación

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. Se compra sabio”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 12 marzo 1967, p. 4.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

Se compra sabio

Mara Reyes

Teatro Orientación. Autor, Ira Wallach. Traducción y dirección, Maruxa Vilalta. Realización escenográfica: arquitecto Carlos Perdomo. Reparto: Guillermo Zetina, Rosa Furman, Héctor Andremar, Andrea Palma, María Wagner, Emilia Carranza y Héctor Bonilla.

Maruxa Vilalta ha dado de nuevo en el clavo al hacer la elección de esta obra norteamericana de Ira Wallach, cuyo título original en inglés es The absence of a cello (La ausencia de un violonchelo) el que ella, en su calidad de traductora, sustituyó por el otro más sugestivo de Se compra sabio. Se trata de una comedia en la que se satiriza la pretensión de estandarizar la psiquis humana, y en la que se denuncia el desplazamiento que sufre todo individuo que no se aviene a las normas de conducta establecidas por las grandes empresas (en principio norteamericanas) que exigen a sus empleados una respuesta en serie a cualquier estímulo y una forma de vida también en serie, como medio de garantizar la “integración del individuo a la colectividad”.

Las escenas se desarrollan con un ritmo nunca precipitado y siempre bien balanceado. A pesar de que la comedia es larga, Maruxa Vilalta la dirigió con tal agilidad que no se siente pesada en ningún momento. No hay duda de que Maruxa ya encontró la línea de comedia que más se acomoda con su sensibilidad. A los méritos de su excelente traducción se añaden los de una dirección sobria, equilibrada, de profundización en los caracteres y que recalca la sátira sin sacrificar nunca la finura. La dirección patentiza una arquitectura bien planeada de las situaciones dramáticas.

En cuanto al reparto, no pudo ser mejor la selección. Guillermo Zetina nos da una imagen del sabio que es capaz de arriesgarlo todo por recuperar su dignidad –perdida ante los ojos de su esposa en un momento de debilidad. Sabe dar a su personaje la ternura, la displicencia y la profundidad que caracteriza a su personaje. Y encuentra una correspondencia exacta en la actriz Rosa Furman que interpreta a esa esposa singular, que en nada se parece al “tipo de esposa estándar” requerida por la compañía electrónica en la que su marido piensa entrar a prestar sus servicios como “sabio”.

Otro personaje de muy difícil interpretación por sus supuestas contradicciones de carácter, es el que personifica Héctor Andremar, quien sabe guardar en todo momento una perfecta dinámica interior, a pesar de tener que realizar una especie de desdoblamiento síquico, que nunca resulta exagerado o increíble, sino de acuerdo a la ley de la “adaptación” que tiene que aplicar en su vida para poder subsistir.

En verdad, tanto Emilia Carranza como Andrea Palma (que está graciosísima) como Héctor Bonilla y la joven –a la que puede considerarse una revelación– María Wagner realizan sus respectivos papeles dentro de las normas más estrictas del buen teatro.