FICHA TÉCNICA



Título obra Santísima la nauyaca

Autoría Tomás Espinosa

Dirección Morris Savariego

Elenco Sally Sandoval, Alejandra Flores, María Angélica, Astrid Hadad

Notas de elenco NULL

Escenografía Víctor Carbajal, Patricio Cola

Música Erando González

Espacios teatrales Foro Shakespeare

Notas En el texto original, el nombre del director de escena aparece como Mario Savarriego

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Santísima la nauyaca de Tomás Espinosa” en El Día, 6 octubre 1986, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Santísima la nauyaca, de Tomás Espinosa

Malkah Rabell

Pese a su juventud, Tomás Espinosa ya tiene fama de manejar un lenguaje riquísimo y variado, hasta en sus crónicas y críticas periodísticas. Probablemente, debido a esa riqueza de su expresión literaria, que el autor empleó la extraña palabra "nauyaca" –poco conocida y aún menos usada– en el título de su obra. (Título por cierto muy llamativo y misterioso). He buscado su significado en varios diccionarios sin encontrarlo. Alguién me sugirió, o tal vez aseguró, que se trata de una serpiente. ¡Magnífico! La expresión "Santísima" se refiere –sin duda o con duda– a María Félix. Por lo menos así lo supone la mayoría del público. Por lo mismo podríamos explicar ese epigrafe como: "María (Félix), la Santísima serpiente". Lo que nunca se ha dejado de afirmar acerca de la "Doña" desde aquellos lejanos años cuando se murió su secretaria, y cuando María pretendía transformarse en la esposa de Diego Rivera.

Volviendo a lo que todo el mundo ha dicho ya, el dramaturgo enfrenta el "mito" en su generalidad y en cuanto a María Félix se refiere en particular. Francamente, no me he imaginado nunca que María Félix, esa bellisima mujer y pésima actriz, fuese a tal punto un mito apasionado y apasionante en México. Después de haber presenciado durante varios años el mito de Eva Perón, o como era su nombre de soltera, en un principio anónimo, Evita Duarte, cualquier otro mito se me hace infantil. Sobre todo los de las estrellas cinematrográficas, que han encontrado la mejor escuela "mito-mana" en Hollywood. A tal punto que hasta los máximos políticos mundiales se han visto obligados a pedir en prestamo sus hallazgos.

En Santísima la nauyaca, el dramaturgo mezcla de una manera muy hábil y con no poco dramatismo, realismo y fantasía, costumbrismo y poética irrealidad. Nada más costumbrista que esos dos personajes, las dos hermanas, María Cruz y Josefa, reflejo de la provincia que nos recuerdan a ciertas figuras de Emilio Carballido. y a la vez símbolo de la provincia misma, con su entusiasmo y su fe en todos los mitos, religiosos o no, personajes provincianos con su verborrea y su necesidad de encontrar algún interés bueno o malo, cotidiano o mágico, para sus vidas grises y aburridas. No sé por qué y tal vez me equivoco, pero esas dos figuras femeninas me recuerdan a las dos amigas (María Félix y Dolores del Río) de la obra de Carlo Fuentes: Orquídeas a la luz de la luna. La protagonista que más mezcla la imagen costumbrista con el tono mágico, es esa vecina María Dalia (actuada por Sally Sandoval), que cree en lo sobrenatural, y vuelve a aparecer como una mujer serpiente o calman. Lo que no deja de ser apropiado en un sitio marítimo.

El director de escena, [Morris] Savariego, que aún es poco conocido en el ambiente del teatro profesional, ha logrado imponer a la obra de Tomás Espinosa un ritmo muy convincente, con sus permanentes cambios de ambientes y de estados de ánimo, de lo cotidiano a lo mágico. También ha manejado a los actores con mano hábil y con no poca fantasía.

Tanto los papeles de las dos hermanas, María Cruz y Josefina, interpretadas por Alejandra Flores y María Angélica, que, creo, son elementos surgidos del CUT, así como Astrid Hadad, en el papel de Isabelita, la figura que es y no es María Félix, las tres jóvenes actrices, han sido muy correctas. Las dos primeras se han mostrado muy temperamentales en sus actuaciones. En tanto Astrid Hadad tiene cierto parecido bastante visible con la "Doña". De todos modos es una joven intérprete muy hermosa y el director ha tratado de subrayar una manera de hablar y de tener actitudes parecidas a su doble. Lo que ha logrado con no poca semejanza.

En el teatro Foro Shakespeare donde actualmente se representa, la obra se impuso tanto por su seducción lenguística como por la magia de su evolución dramática. En el escenario de reducida área, encontró la escenografía de Víctor Carbajal y Patricio Cola, un funcional ambiente para diversas escenas. También ayudó a sostener el espectáculo la música original de Erando González.

Con Santísima la Nauyaca, que creo es la primera obra de Tomás Espinosa que sube al escenario en plan profesional (aunque ya tiene no pocas que han sido publicadas), el dramaturgo entra por la puerta grande, aunque de un teatro reducido, en el mundo de la dramaturgia nacional.