FICHA TÉCNICA



Notas Balance anual del teatro en México en 1966, primera parte

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. Balance de 1966”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 18 diciembre 1966, p. 6.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

Balance de 1966

Mara Reyes

Confieso mi desagrado por los balances anuales que son como una lápida sobre la cual se inscribe un epitafio que queriendo sintetizarlo todo, acaba por no decirnos nada, pero me plego a la costumbre –más por deberes periodísticos que por necesidades estadísticas– esperando que las omisiones no sean excesivas.

INBA

El Instituto Nacional de Bellas Artes, puesto nuevamente a la cabeza del movimiento teatral (desde que está al frente de su Departamento de Teatro el activísimo Héctor Azar, y desde que ya no tiene competidores de la talla del Instituto Mexicano del Seguro Social), ha realizado en este año una de sus máximas hazañas, esto es, producir un número cuantioso de espectáculos, alcanzar en ellos un promedio cualitativo de alto nivel y complementario a esto, conseguir una difusión profusa, mediante dos caminos: llevar a los espectadores al teatro y llevar el teatro a los espectadores. Además, el Departamento se ocupó igualmente de satisfacer las necesidades de los públicos de las diferentes esferas: intelectuales –según su preparación–; sociales –según sus posibilidades económicas– y temporales –según su edad.

Teatro Juménez Rueda

En este teatro, además de la temporada de repertorio tradicional, donde hubo desde Mudarse por mejorarse de Juan Ruiz de Alarcón, hasta ¿Quién le teme a Virginia Woolf? de Edward Albee, se verificó un “Ciclo de la Búsqueda”, en el que Alexandro repuso Las sillas, apenas a tiempo para aprovechar los últimos días de la actriz Magda Donato, recientemente desaparecida, y que nos dejara, junto con Carlos Ancira, un imborrable recuerdo de esta obra de Eugène Ionesco.

A esta temporada en el Jiménez Rueda –en la que de un total de trece obras, siete fueron estrenos y cuatro fueron mexicanas– asistieron aproximadamente 82,600 personas. (Y tómese en cuenta que no se trató de las comedias consabidas como aquellas con que se rellenó la “Temporada de Oro de Teatro Mexicano” del sexenio pasado).

Temporadas de Teatro Escolar

Una de las mayores empresas del Departamento de Teatro del INBA fue la realización de tres espectáculos: Las rondas, Los hijos del Capitán Grant y El periquillo sarniento, que se llevaron al cabo en el Palacio de las Bellas Artes con una asistencia de 279,200 niños. Asistencia conseguida no por generación espontánea, sino con un organizado esfuerzo de divulgación y convencimiento dentro de los planteles escolares.

A esta labor se añade la que en forma complementaria se realizó en el Centro de Teatro Infantil, en el que se pusieron doce obras.

Centro de Experimentación Teatral

En el Teatro Comonfort la tarea ha sido más ardua, debido en primer lugar a lo poco adecuado que es dicho local para las actividades escénicas, y en segundo a que la experimentación no está apoyada por el gran público, que ve el teatro como diversión y que se asusta con todo aquello que no le es conocido. No obstante se pusieron en este teatro diez obras, de las cuales la mitad eran mexicanas, y siete eran estrenos en México.

Festival de Verano y Festival de Otoño

Hubo en el año dos Festivales (y ya Héctor Azar anuncia que el año próximo se verificarán cuatro en lugar de dos, y uno de ellos será dedicado exclusivamente a obras mexicanas). El Festival de Verano, fue para los grupos teatrales del Distrito Federal, y el de otoño para los grupos de la provincia.

En el primero se montaron veintidós obras, de las cuales once eran estrenos y nueve mexicanas. Y en el segundo, de ocho obras, tres fueron estrenos y cinco mexicanas. La asistencia aproximada en total fue de 47,000 personas. Las obras de los dos grupos premiados (El señor Puntilla y su sirviente Matti, de Bertolt Brecht, y ¿Quién le teme a Virginia Woolf?) fueron repuestas después dentro de la temporada del Teatro Jiménez Rueda.

Los trashumantes

Pero donde el Departamento de Teatro batió su propio récord de difusión fue con las puestas en escena de El corrido del Coyote, Tres farsa de García Lorca, México 1900, Ensayando a Molière y El profeta Jonás que representaron en plazas y jardines de la ciudad y de la provincia los grupos “Trashumantes”. Aproximadamente se calcula que vieron estas funciones, unos 304,000 espectadores.

Compañías extranjeras

Pocos años han contado en su haber tantos espectáculos traídos de otros países, y continentes. Si la Comedia Francesa y el Teatro de Cámara de Alemania ya nos habían visitado en años anteriores, fue en cambio una novedad la presentación en México del Grupo de Teatro Universitario de Nancy, que puso La famille improvisée de Henry Monnier; la del Teatro de Marionetas de Estocolmo y la de la Escuela Hosho de Teatro Noh japonés, que nos brindó la oportunidad de conocer de cerca el más tradicional y severo estilo de Teatro Noh.

En resumen, el Departamento de Teatro llevó a escena ochenta y tres obras, de las cuales, treinta y dos fueron mexicanas y cuarenta y cinco, estrenos en México.

Enhorabuena para Héctor Azar.