FICHA TÉCNICA



Título obra Fiesta de la zarzuela

Dirección Kurt Hermann Wilhelm

Elenco Ángela Castany, Estrella Ramírez, Graciela Saavedra, Arturo Barrera, Rolando Navoa, Isaac Salinas

Coreografía Manolo Torres

Notas de Música Edilberto López, director concertador

Grupos y compañías Compañía Mexicana de Teatro Lírico

Notas de grupos y compañías Kurt Hermann Wilhelm / Director general

Espacios teatrales Teatro del Palacio de Bellas Artes

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Fiesta de la zarzuela en el teatro Lírico” en El Día, 15 septiembre 1986, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Fiesta de la zarzuela, en el teatro Lírico

Malkah Rabell

Para quienes el género de la zarzuela es familiar y querido, legado a su infancia y su juventud –quienes abundan en México–, el espectáculo que se presenta actualmente en el teatro Lírico renovado, es una auténtica fiesta para los oídos y los ojos. Y hasta para quienes el género es bastante ajeno, el espectáculo no deja de ser una agradable diversión. Me cuento entre los segundos, y sólo he tenido en mi vida pocas oportunidades de asistir a zarzuelas típicas y totales en su esencia y en su forma.

Antología del género lírico español, la representación de esta Fiesta de la zarzuela –que me parece, si no me engaña mi memoria, ya no un estreno sino una reposición–, cuenta con las escenas y números musicales de más de quince zarzuelas famosas, que se aunan en una especie de collage. Hasta para los muy poco conocedores de esta clase de música, La verbena de la paloma; La gran vía; Luisa Fernanda; El barbero de Sevilla; La dolorosa; y Gigantes y cabezudos, son nombres familiares que hacían parte de la selección de esta "Fiesta" entre muchos otros. El espectáculo cuenta con cantantes tan conocidos en nuestro ambiente artístico, todos de primera fila, como Ángela Castany, que además de su voz tiene una graciosa vis cómica; Estrella Ramírez; Graciela Saavedra: Arturo Barrera; Rolando Navoa y el recién llegado a las huestes líricas del país, Isaac Salinas.

Lo que más llama la atención desde el principio en esta representación es el empleo de la música y del canto en ¡Vivo! Hoy cuando las manifestaciones musicales, sobre todo las populares, van cada vez con mayor frecuencia recurriendo a los micrófonos y a los play-backs, nada más agradable que ver al director de orquesta al frente de sus músicos, como aquí al director concertador maestro Edilberto López, y escuchar la voz de los instrumentos en su tono natural. E igualmente, nada más reconfortante que escuchar al coro y a los cantantes en "vivo".

Sobre todo es magnífico el coro que pertenece al teatro lírico de Bellas Artes, y el cual junto con la música forman una unidad que entusiasma al auditorio. Muchisimo menos entusiasmo despierta el ballet con sus coreografías de Manolo Torres, que resultan más bien pobres.

La zarzuela –manifestación lírica española que auna la música con el texto hablado– tiene una larga y fructífera historia. Surgida en el siglo XVIII como repudio a la imposición por la nobleza y la corte de la ópera de origen a italiano, algunos historiadores la consideran originaria del siglo XVII, y otros hasta sitúan sus orígenes en la época de los Reyes Católicos, cuando se "intercalaban composiciones musicales en las representanciones escénicas" según afirma en el programade mano Kurt Herman Wilhelm, gran conocedorde la materia y director de la puesta en escena de este espectáculo. El hecho es que la zarzuela –cuyo nombre se debe al sitio en el cual se ofrecieron sus primeros espectáculos– empezó a florecer en la época de la Guerra de Independencia cuando el movimiento patriótico vió en ella una expresión de arte nacional en lucha contra los gustos extranjerizantes. Hasta llegó a surgir una prescripción que prohibía "representar, cantar, ni bailar las piezas que no sean en idioma castellano y actuadas por actores y actrices nacionales o naturalizados en estos reinos, así como está mandado en la Real Orden de 28 de diciembre de 1799." (Del libro de Antonio Peña y Goñi: España desde la ópera a la zarzuela). Creo que ni siquiera en la época de Hitler se llegó a tales extremos, que para lo único que sirven es para empobrecer la cultura de un país.

Los números musicales que más dejaron huella en mi memoria de esta Fiesta de la zarzuela, fueron el coro de Gigantes y cabezudos de Fernando Caballero, can su coro de repatriados encabezado por Rolando Novoa, y en cuanto a los numeros de solistas, me dejé llevar como todo el público por la dramatica musicalidad del Romance de Rafael de La Dolorosa de José Serrano y de la misma zarzuela el duó de Dolores y Rafael cantando el romance por Isaac Salinas, de preciosa voz de barítono, y el duó por Estrella Ramírez, joven cantante, de un lirismo desgarrador, acompañada por el anterior barítono, Isaac Salinas.