FICHA TÉCNICA



Autoría Kurt Weill

Elenco Leszek Zawadka, Antonio Suárez, Diego Ordax / piano

Coreografía NULL

Espacios teatrales Teatro La Capilla

Notas Recital de canciones de Kurt Weil, compositor que colaboró con Bertold Brecht

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Kurt Weil y Leszek Zawadka: espléndido mano a mano” en El Día, 18 agosto 1986, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Kurt Weil y Leszek Zawadka: espléndido mano a mano

Malkah Rabell

Dos fuerzas se han unido: Kurt Weill, el compositor alemán, el autor de canciones mundialmente conocidas y cantadas por las más célebres voces, y Leszek Zawadka, el cantante operístico que las ejecuta en el pequeño teatro La Capilla. ¿Y cómo llamar a este multifacético mano a mano, que además cuenta con un excelente pianista, Diego Ordax, y con un no menos excelente actor, Antonio Suárez? Llamémoslo espectáculo, ya que reúne no tan sólo a tres artistas y a un compositor, sino a diversos géneros ya musicales, ya dramáticos. Espectáculo en el cual Antonio Suárez recita en español la letra de sendos autores de esas numerosas canciones de Kurt Weill, que a continuación entona en alemán o en francés, y también algunas en inglés, y hasta una en español: La canción de septiembre, con una clarísima dicción, Leszek Zawadka, quien no sólo canta con una rica voz de barítono que a veces encuentra tonos de bajo, sino que actúa, que interpreta dramáticamente, con un neto estilo expresionista, las obras musicales de aquel compositor alemán Kurt Weill, que no fue de poca importancia en la gloria de Bertold Brecht.

¿Quién no recuerda la canción Maqui Navaja? ¿Quién no salió de la representación de La ópera de tres centavos canturreándola?. Documento músico-teatral acerca de la vida y de las canciones de Kurt Weill, llaman a ese espectáculo los diversos programas de mano. Lástima que tan preocupados en dar a conocer la biografía del compositor fallecido en 1950 en Nueva York de un ataque cardíaco, los organizadores de este acto conmemorativo, con una increíble modestia, se han olvidado de darnos mayores datos acerca de su propias personalidades. Y sobre todo lamentamos la ausencia de una lista de nombres de las canciones que han compuesto esta representación. Aunque desde lo alto del escenario los tres intérpretes: músico, actor y cantante, ante cada número interpretado, daban a conocer el nacimiento, la historia y la importación de éste en la biografía de Kurt Weill. Pero resulta muy difícil recordar los títulos y temas de cada una de las canciones. Algunas han dejado grabado en mi memoria su sentido, como la que pregunta a las esposas de los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial: ¿qué regalo te han enviado desde cada país conquistado? Desde Holanda un sombrero; desde Bélgica encajes; desde Francia un vestido de seda... Y a la última pregunta ¿Qué te han mandado desde la lejana Rusia? la voz del cantante cambia, su rostro se trastorna, y en tono doloroso responde: "me enviaron el cadáver de mi marido".

Poco a poco, entre una canción y otra, va formándose la biografía del compositor, de Kurt Weill.Nos enteramos de su vida y de su obra, de sus canciones que todo el mundo conocía sin conocer en cambio a su autor. Canciones anónimas que andaban de boca en boca por el mundo entero, dejando en la sombra a su autor. Quizá por primera vez en México se da a conocer con tantos pormenores la personalidad de Kurt Weill, desde su época alemana, cuando creó lo mejor de su obra, y compuso su sinfonía Número Uno, su época en un acto: El protagonista, con libreto de George Kaiser; su Mahagony songspiel, y su Auge y decadencia de la ciudad de Mahogony para Brecht, y sobre todo su famosa obra de la tan controvertida Ópera de tres centavos. En 1935 abandona su patria ante el gobierno de Hitler, y se transforma en paria, en parte de los refugiados alemanes que andaban por el mundo entero en busca de un nuevo hogar, y no pocos se han suicidado, y se les llegó a llamar: "La escuela del suicidio". Escribe música en Francia, y durante la guerra se encuentra en Hollywood donde produce mucho, pero nunca llega a crear con la misma genialidad como la hacía en Alemania, en su propia patria.

Una gran selección de esas canciones la interpretaron entre los tres: Leszek Zawadka, que las canta e interpreta dramáticamente; Antonio Suárez que las recita en español, y Diego Ordax que las ejecuta en el piano. Y entre los tres logran un espléndido y multifacético espectáculo que hace desfilar ante la memoria de los espectadores un trozo trágico de la historia de Europa y del mundo.Un espléndido y multifacético espectáculo que emociona y trastorna hasta lo más profundo.