FICHA TÉCNICA



Título obra Cuarta Luna

Notas de autoría Esther Seligson / autora del poemario La morada del tiempo; Carlos Converso y Ángeles Contarino / adaptación teatral

Dirección Carlos Converso

Elenco Sonia Bufi, Susana Fink, Aline Menasse, Pablo Aguilera, Pilar Medina

Escenografía José Manuel Parra

Grupos y compañías La Rueca

Espacios teatrales Aula Magna de la Antigua Facultad de Medicina

Notas La Antigua Facultad de Medicina también se conoce como Antiguo Palacio de la Santa Inquisición.

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un espectáculo experimental: Cuarta Luna” en El Día, 9 septiembre 1985, p. 21




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Un espectáculo experimental: Cuarta Luna

Malkah Rabell

En el hermosísimo edificio de la antigua facultad de medicina –donde antaño, en la época de la Colonia, se ubicaba la Santa Inquisición– en el Aula Magna, un juvenil grupo de teatristas: La Rueca, representó un interesante espectáculo experimental: Cuarta Luna. Título de sabor misterioso muy adaptado a la poesía de la obra, que carece de texto y por lo mismo de autor. Las muy breves y poco frecuentes intervenciones orales fueron tomadas del libro de Esther Seligson: La morada en el tiempo. En cambio el espectáculo tiene una estructura argumental debida a dos colaboradores, el director de escena, Carlos Converso y Ángeles Contarino, con la colaboración de todo el grupo.

Desde el inicio de la representación, la mitad del aula transformada en escenario carente de telón, se antoja un cuadro renacentista, que empieza a moverse lentamente, como si el artista le fuera aplicando pequeños toques de pincel. El argumento, hecho de breves detalles, se va formando poco a poco. Catalina, casi una niña, que aún juega con su muñeca y con sus zuecos, saca del viejo baúl un velo de novia y en espera del prometido, se cubre con él, soñando con la dicha futura. Más, en lugar del prometido, llega el "Señor Amo". Viene a cobrar su derecho de pernada. Y la niña, con su dolor físico y moral se ve bruscamente transformada en mujer; en tanto en torno de ella el "Señor" y sus familiares repiten hasta la saciedad las expresiones en que se basa la Sociedad de su tiempo, y tal vez de todos los tiempos: "obediencia, orden, libertad, paz, disciplina..."

Cuarta Luna, adjudica a la mujer las mismas fases que a la luna. O como dice el programa de mano: "Cuatro son las fases que van de un proceso de disolución a otro de reencuentro. Cuarta Luna está dividida en tres fases, en tres momentos distintos, que corresponden a las edades de un proceso que busca el conocimiento mágico en interior; la brujería. Catalina personaje que emprende el viaje y que sirve como un hilo conductor de la obra, está representada en cada una de las etapas, por una actriz diferente.

No conozco a los intérpretes, y como no van señaladas en el programa por el papel que representan, temo equivocarme, y prefiero mencionarlas según aparecen en el programa: Sonia Bufi que es –creo– la Catalina primera; Susana Fink y Aline Menasse. Las tres son excelentes, pero es sobre todo la primera Catalina que llama poderosamente la atención. Y aunque no habla, sabe en cambio emplear la técnica corporal. El único que emplea la voz en contadas ocasiones, es el actor Pablo Aguilera, quien también domina la técnica corporal. En realidad, todo el espectáculo se basa en manifestaciones del cuerpo, en cuyo empleo contaron con la ayuda y las sugerencias de la bailarina Pilar Medina.

Otra escena del espectáculo, nos muestra a una Catalina segunda –interpretada por Susana Frank– que ha encontrado al dios de la mitología griega, el Dios Pan, con el cual retoza eróticamente y encuentra otras verdades de la vida, a las cuales sus padres, gente simple del campo, no la han preparado. También acerca de éstas escenas, el programa de mano señala en sus párrafos sobre la luna llena; "Aquí, Catalina entra en contacto con esas potencias desatadas en sí misma y desconocidas hasta entonces. De pronto las contempla, retrocede, pero al fin es capaz de asimilar sin reserva hasta su culminación en el Sabbath.. . ha asumido el desenfreno, ha aceptado el beso de la Muerte y sus hierbas curativas o mortíferas; ha escogido su vida" No entiendo muy bien la premisa de tales palabras. ¿El director y sus teatristas consideran lícitos la brujería y sus imposiciones? Pero no me preocupa mucho la filosofía de esta Cuarta Luna. Para mi modo de ver se trata simplemente de un bello espectáculo, muy bien realizado. Aunque algunos de sus elementos ya están pasando de moda, como el vestuario que se encuentra en el escenario para que los actores puedan vestirse ante la visita del público.

Hoy, los espectáculos experimentales ya no abundan como hace 10 ó 15 años, cuando el director era el amo del foro, preocupado mucho más por la novedad que por la calidad. Hoy, los jóvenes han vuelto al realismo, y en la mayoría de los casos se preocupan especialmente por los problemas políticos y sociales. Mientras la búsqueda reinaba en el escenario, lo excesivo de tales manifestaciones lograban aburrirnos. Hoy, cuando un espectáculo experimental es más bien raro, lo recibimos con mayor alegría y con los brazos abiertos. Gozamos de sus innovaciones con toda el hambre que nos dejó el ayuno en esta suerte de experimentos.