FICHA TÉCNICA



Título obra El día que murió el Sr. Bernal

Autoría Héctor Mendoza

Dirección Flora Dantus

Elenco Luisa Huerta, Rosa María Bianchi

Espacios teatrales Teatro Juan Ruiz de Alarcón

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. El día que murió el sr. Bernal: Teatro universitario” en El Día, 21 agosto 1985, p. 21




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

El día que murió el Sr. Bernal: Teatro Universitario

Malkah Rabell

El título entero de ese espectáculo reza: El día que murió el Sr. Bernal dejándonos desamparados. Largo título para un corto tema. Se trata de una comedia dramática policial: el Sr. Bernal, presidente y creador de un club para jóvenes bienpensantes, murió. Lo encontraron ahorcado.¿Ha sido asesinado o fue un suicidio? Uno de los miembros del club, periodista de la sección roja de su periódico, demuestra que fue un asesinato. Y como en toda obra del género detectivesco empieza la búsqueda del culpable. Pero, el autor, Héctor Mendoza, no se contenta con las ya marchitas técnicas del género y trata de encontrar nuevos derroteros. Más aún, trata de poner la anécdota detectivesca al servicio de un tema tanto social como psicológico. Al final el asesino no ha sido descubierto. Pero a medida que la obra avanza, el espectador descubre que nadie en esta obra es lo que se supone. Nadie es la persona que pretende ser. Todo el mundo en ese club lleva una máscara, tal como por lo general sucede! en la vida. El bondadoso, generoso y sublime Sr. Bernal no es el alma pura tal como lo creían a pie juntillas los jóvenes miembros del club. Tampoco éstos lo son. A lo largo de la pieza, más que descubrir al asesino, el autor busca descubrir la íntima y secreta personalidad de su invisible protagonista. Y queda tan ajeno a la respuesta como en sus esfuerzos para descubrir al asesino. El asesinato se debe a la personalidad de la víctima y no a la del culpable.

Es bien sabido que Héctor Mendoza es un espléndido maestro de actuación. Sobre todo de jóvenes actores universitarios.. Muchos de los mejores actores salidos de las aulas universitarias han sido sus discípulos. Es mucho menos conocido como escritor, aunque a los 20 años fue el dramaturgo más representado y más premiado de su generación, por su segunda obra: Cosas simples, estrenada en 1953. En la presente comedia, sobre el "Sr. Bernal", el maestro Mendoza no lo firma como autor, sino como "Espectáculo de Héctor Mendoza". Lo que no deja de ser algo complicado de comprender. Por lo general, el creador de un espectáculo es autor y director de escena a la vez. Me imagino que Mendoza considera algo muy distinto un texto que puede ser leído o representado, de un hecho ya realizado como es un espectáculo, que esta vez es dirigido por Flora Dantus quien desde años es su asistente y aprendió al lado del maestro su técnica y sus puntos de vista.

Pues, este espectáculo de largo título, cuenta tan sólo con dos actrices profesionales, probablemente invitadas especialmente para esta puesta en escena, Luisa Huerta y Rosa María Bianchi, excelentes ambas. La primera como la viuda y la segunda como la amante de ese Sr. Bernal quien pese a sus secretas actitudes anímicas es llorado por todos los miembros de su club. Todo el resto del reparto se debe a principiantes, todavía bastante inexpertos, lo que no ayuda mucho a entusiasmar al público.

Pero lo que más molesta en esta representación, son dos escenas casi pornográficas bastante gratuitas. Una en el baño, donde dos amantes se reúnen para "hacer el amor" discretamente. Pero la discreción no llega hasta el público. Una escena desagradable y en realidad inútil y que no da nada a la obra. En cuanto a la segunda, cuando todos los miembros del club de repente se desnudan como poseídos por un ataque de histeria, esta escena puede ser admitida tanto desde el punto de vista lógico como estético. Resulta como una inconsciente orgía, que descubre a los jóvenes del club en su máxima intimidad. Los que desde tiempo atrás sospechaban la realidad en su torno, la realidad de su maestro y guía, de repente estallan en una furia de desnudeces.

El autor hizo de este texto policial no sólo un espectáculo interesante y novedoso, sino que aportó al género policial unas nuevas premisas y una nueva disciplina teatral. Todo el desarrollo del montaje gira en torno del mismo tema, sin extenderse en nimiedades, sin alejarse del tema y del personaje central, de ese Sr. Bernal ya muerto cuando se inicia la obra. Flora Dantus en el manejo de los actores impuso mucha disciplina. Aunque no pudo del todo borrar la inexperiencia de esos, el espectáculo se desarrolló sin accidentes. También la escenografía y la iluminación de Gabriel Pascal han logrado crear un ambiente realista y funcional en el escenario tan sugestivo del teatro Juan Ruiz de Alarcón en el Centro Cultural Universitario.