FICHA TÉCNICA



Título obra Amor de Otoño

Notas de Título O.K. / título original

Autoría Isaac Chocrón

Dirección Enrique Gómez Vadillo

Elenco Carmen Montejo, René Casados, Lucy Gallardo

Espacios teatrales Teatro Granero

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Triunfó Carmen Montejo en Amor de otoño” en El Día, 27 marzo 1985, p. 23




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Triunfó Carmen Montejo en Amor de Otoño

Malkah Rabell

El auténtico título de esa comedia dramática, del autor venezolano, Isaac Chocrón –uno de los tres grandes dramaturgos de su país– es O.K. Título que se me hace más sugestivo y original, aunque casi nada tiene en común con el tema. Probablemente, ha sido elegido por Chocrón por su rareza y poca frecuencia en los escenarios. O.K. expresión extranjerizante, vuelve a menudo en los diálogos de los tres personajes únicos de la obra, como si señalara irónicamente lo bueno de una vida que nada tiene de bueno. Tampoco el argumento es muy frecuente. Más bien nunca tuve la oportunidad de encontrar en el repertorio universal un tema semejante: la convivencia de dos mujeres con el mismo hombre, sin máscaras ni hipocresía. Por lo general son varios hombres, que saben esconder su juego, que conviven con la misma mujer y forman bajo el mismo techo un menage a trois. Por lo menos tal es la costumbre en la civilización occidental. En tanto en el Oriente la costumbre no deja de ser del hombre prepotente, amo y señor de un hacen. En O.K. los tres personajes saben a qué atenerse acerca de cada uno de sus compañeros de ruta, y parecen felices, porque así escapan de la soledad, y dos de ellos, hasta escapan de la miseria, mantenidos por la tercera, que cuenta con una fortuna personal.

La obra hace unos años ha sido estrenada en México, bajo la dirección –como en el presente caso– de Enrique Gómez Vadillo, con Carmen Montejo como Mina, Magda Guzmán como Ángeles y Humberto Zurita en el papel de Franco. No me gustan las comparaciones, y no se deben hacer. Pero a veces pueden, servir para distinguir y analizar la interpretación de cada quien. Zurita, con su cara extraña, logró crear a un personaje cínico y extraño que corresponde a un gigoló, a un mantenido que explota a sus dos compañeras de ruta. A una por su amor, y a la otra, por su fortuna. En la anterior versión las dos mujeres resultaban las víctimas de un vividor. En la actual puesta en escena, con René Casados en el mismo papel de Franco, tal vez por su rostro más suave, más bien parece la víctima de sus dos amantes. Y el muy joven René Casados, actor más bien de televisión, pese a su poca experiencia en el teatro, y pese al poco tiempo del cual dispuso para los ensayos, supo dominar con exactitud a su personaje.

En los papeles femeninos, Carmen Montejo repite su triunfo anterior en el personaje de la amante pobre, en tanto Lucy Gallardo es la mujer de fortuna acostumbrada a considerar que todo se compra y todo se vende, siempre que se ponga el precio adecuado. Actriz que hace mucha falta de los escenarios capitalinos, vuelve a demostrar que es la excelente intérprete de comedia de siempre.

Pero, de los tres caracteres que Isaac Chocrón supo diseñar con una habilidad poco común en un país donde el teatro aún tiene corta tradición, el más complejo es sin duda el de Mina, mujer que habla constantemente de su amor por la vida, por el "vivir de verdad", que su pasión y sus sufrimientos le costaron. Carmen Montejo, actriz intuitiva, ha logrado crear –pese a que no dejaba de ser la misma de siempre–, a un personaje muy natural, alegre y melancólico, amoroso y muy exigente, entregado y absorbente a la vez, quien en fin de cuentas muestra la hilacha de una mujer egoista, dispuesta a vender la parte de "SU" hombre, siempre que la otra ponga el precio. "Te lo vendo", es su expresión. No dice: "Te lo cedo para la felicidad del hombre amado." ¡No! Repite una y otra vez: "Te lo vendo". Mas, el cheque que firma Ángela, lo rompe Franco. Ya no puede ni quiere vivir con una sola de "SUS" mujeres. Las necesita a ambas. O ta vez, al menos canallesco de ese trío, sea el hombre.

Hábilmente escrita, y hábilmente dirigida por Enrique Gómez Vadillo, mantiene la alegría y el interés del público que la noche del estreno en el teatro Granero se mostró entusiasmado.