FICHA TÉCNICA



Título obra Esta chica es una fiera

Notas de Título La luna es azul / título original

Autoría Hug Hebert

Notas de autoría Enrique Gou Jr. / adaptación

Dirección Enrique Gou Jr.

Elenco Carlos Monden, Victoria Ruffo, Luis Uribe

Espacios teatrales Teatro Jorge Negrete

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Esta chica es una fiera” en El Día, 13 marzo 1985, p. 19




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Esta chica es una fiera

Malkah Rabell

Nada más aburrido que las comedias basadas totalmente en la comicidad verbal, en el humor del chiste. Es el caso de la comedia de Hug Hebert: Esta chica es una fiera, que se presenta en el teatro Jorge Negrete. Obra carente de situaciones cómicas, de conflictos, de caracteres, y hasta de tema. Lo aglutina un muy débil –debilísimo– hilo argumental: una chica, que nada tiene de fiera, encuentra a un joven arquitecto en la Torre Latinoamericana, y el desconocido, después de una corta charla, la invita a su casa de soltero. Lo que la joven Victoria, que pese a todos sus audacias modernistas, es una inocente, acepta. Y en la elegante morada del arquitecto, la muchacha en lugar de amor, se dedica a los trabajos domésticos, a las tareas de ama de casa. Y no se sabe muy bien si es debido a su inocencia o a su habilidad culinaria, que el arquitecto se enamora de su invitada. Llega otro desconocido, y también se rinde a los encantos de la "Fiera". El padre de Victoria se entera, y llega furibundo a la mansión donde su hija, muy inocentemente cocina, y le da una paliza al pretendido amante. ¡Es todo! Y así, inocentemente, sin "fierezas", termina la comedia de Hug Hebert.

Y no obstante su pobreza de contenido y de estructura, el público se ríe de buena gana, a veces se ríe a carcajadas, y llena la sala con toda clase de elementos humanos, un público muy heterogéneo, desde niños hasta unos viejitos acompañados muy románticamente de jovencitas. Los niños se aburren bastante; los viejitos, aunque la representación les importa poco, ocupados como están con otras cosas. El título original de esta comedia de Hug Hebert, es La luna es azul. Bello título que no se entiende por qué fue reemplazado por tal estupidez como Esta chica es una fiera, que sólo se explica por el deseo de los productores de poner en evidencia a la protagonista: Victoria Ruffo, para cuyo lucimiento, creo, fue elegida y representada la comedia. pero Victoria Ruffo tiene muy pocas tablas, y más bien pertenece al mundo de la televisión.

El único actor conocido de este cuarteto, es Carlos Monden, a quien tuve la oportunidad de ver ya en numerosas producciones teatrales, siempre excelente actor tanto en sus interpretaciones dramáticas como en las cómicas, mas, quien en la presente oportunidad había olvidado su siempre brillante dicción.

La mitad de sus parlamentos, y sobre todo la mitad de sus chistes, se perdían, y no llegaban hasta mis oídos en la fila P. Pero el actor los reemplazaba por actitudes cómicas de su propia invención, y por morcillas que hacían más reír a los espectadores que la prosa del comediógrafo. En resumen, Carlos Monden creó un personaje a la altura de su propia capacidad artística, que no es poca, y sostuvo la alegría de los espectadores. . . Y caso extraño, el joven actor Luis Uribe, demostró tener una dicción mucha más clara que su colega mayor, e hizo su papel del joven arquitecto con toda corrección.

Esta obra, probablemente situada en Francia, y aún más probablemente en París, ha sido adaptada por Enrique Gou Jr. al ambiente mexicano. Adaptaciones que por lo general dan malos resultados, pero en el presente caso, el tema, la psicología y las costumbres de los personajes son tan poco importantes que pueden, con igual indiferencia, estar situados en China, en Salamanca, en París, o en México. Igualmente dirigida por Enrique Gou Jr., la puesta en escena tiene un rasgo característico: no se la nota.