FICHA TÉCNICA



Título obra Aires y donaires

Dirección Rafael López Miarnau

Elenco Nati Mistral, Pilar Rioja

Escenografía Guillermo Barclay

Espacios teatrales Teatro Helénico

Notas

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Aires y donaires: Nati Mistral y Pilar Rioja” en El Día, 5 diciembre 1984, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Aires y donaires: Nati Mistral y Pilar Rioja

Malkah Rabell

Es poco común que dos artistas de fama, admitan figurar en el mismo escenario en un solo espectáculo. He aqui que dos artistas igualmente aplaudidas por diversos públicos, una: actriz, recitadora y cantante, a menudo lo que los americanos llaman intérprete de un "show de una sola persona", Nati Mistral, y la otra, bailarina del género español, Pilar Rioja, se reunieron en el escenario del Teatro Helénico para crear balo el título de Aires y donaires, y bajo la dirección de Rafael López Miarnau–, un espectáculo donde aparecía, pero sin aunarse, la danza y la interpretación dramática. Tal vez la única falla que le podamos encontrar a esa doble interpretación escénica es su falta de unidad, su falta de unión entre las dos creadoras y entre sus dos géneros.

No es la primera vez que Rafael López Miarnau realiza un espectáculo con Pilar Rioja, y siempre hubo una unidad dramática del tema que era su centro y su núcleo, siempre hubo un hilo temático que aunaba el recital. Esta vez esta unidad hacía falta, tal vez, precisamente, por la celebridad de las dos creadoras. Casi teníamos la impresión de asistir a dos representaciones individuales. Para muchos espectadores, ello daba una doble satisfacción: gozaban con el arte dramático de la recitadora y cantante, así como con la coreografía de la bailarina. Lo que no era poca cosa. Y los aplausos se transformaban en ovaciones, ya para una, ya para otra de esas figuras femeninas que creaban su propio arte.

Quizá Rafael López Miarnau en un principio trató de guiar el espectáculo por el camino del cervantismo. Tal nos parecía el inicio de la representación, cuando la luz enfocaba la imagen del genial padre de El Quijote, y a través de la voz de Nati Mistral, se oían las palabras de Don Miguel de Cervantes que hacía su autorretrato. Lástima que no tenga el texto a mano, y no pueda recordarlo de memoria. Varios poemas que Nati Mistral recitó, o mejor dicho actuó como actriz dramática, pertenecían a la obra cervantina, pero también intervinieron poemas de García Lorca: Las morillas; Sueño imposible de Leight y Darién, que Natí Mistral recitó y cantó. Y sobre todo en la segunda parte el repertorio se hizo más heterogéneo y surgieron en las tablas del Teatro Helénico versos de José Martí, y de Lope Velarde, y de León Felipe, de Antonio Machado y de su hermano Manuel.

Que pena que no sea yo poeta para darle un reflejo poético de ese espectáculo doble, de esas dos artistas, poeta cada una en su género. Nuestra mexicanisima Pilar Rioja, que supo conquistar al público de España con su danza española, no menos conquista en México a los amantes de la coreografía hispánica. Y Nati Mistral, española ella, con un arte que sabe ser español y no menos universal, cuando en el teatro le toca el drama o la comedia de diversos autores de otras escenas. Hace más de una década la vimos en el papel de la Dulcinea de Toboso, en la comedia musical: El Hombre de la Mancha, estupenda como actriz, bailarina y cantante. Hace apenas unos años, a su vez la vimos en un drama sobre la vida de la poetisa norteamericana, Emily Dickinson, drama en una sola voz, monólogo dramático en el cual se mostró igualmente estupenda en su interpretación de una vida femenina en sus diversas fases.

En cuanto a Pilar Rioja, la gracia de esta bailarina, coreógrafa de sus propias danzas, única en su género, pasa con mágica facilidad de la españolita juguetona a la trágica figura de la España Madre. Con el juego de sus medias puntas y los crótalos que como pájaros cantan en sus dedos, Pilar Rioja, nacida en el Norte de México, en la ciudad de Torreón es –como la presenta el programa de mano–: "una antología viva; danzas regionales, folklóricas, acompañadas de música barroca, danza española moderna, y por supuesto el flamenco gitano y el andaluz". Y también agrega en otra parte el programa de mano: "Exponente de la amplia gama de bailes españoles, desde las danzas tradicionales del siglo XVI hasta las danzas modernas, incluyendo las refinadas danzas de la Escuela del Bolero". Para cada una de sus danzas, la bailarina usa un vestuario especialmente diseñado por el magnífico escenógrafo nuestro, Guillermo Barclay, que a la bailarina sirve no sólo como adorno, sino como elemento dramático.

Aires y donaires es un espectáculo tipicamente español, y a la vez universal, que da de cada una de esas dos creadoras una imagen completa, que entusiasma tanto a los amantes del arte castizo, como a los amantes de la danza y del drama universal, representado por estas dos grandes artistas: Nati Mistral y Pilar Rioja.