FICHA TÉCNICA



Título obra Fiesta de la zarzuela

Dirección Kurt Hermann Wilhelm

Notas de Música Coro de Bellas Artes; Ballet Teatro Flamenco; Orquesta de la Zarzuela del Teatro de Bellas Artes / Alfredo Domínguez, director concertador

Grupos y compañías Compañía Mexicana de Teatro Lírico

Notas de grupos y compañías Kurt Hermann Wilhelm / Director general

Espacios teatrales Teatro del Palacio de Bellas Artes

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Fiesta de la zarzuela en el Hidalgo” en El Día, 26 septiembre 1984, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Fiesta de la zarzuela en el Hidalgo

Malkah Rabell

Muy humildemente admito mi ignorancia, casi total, del significado de la zarzuela, de su historia, pasada y presente. Pero espero ir aprendiendo a conocer este típico arte español, tan gozado por el público mexicano en una determinada época. Espero ir aprendiendo sus secretos junto con el nuevo espectador: La tendencia de crear en nuestro país una cultura popular, no puede menos que tomar en consideración la antigua popularidad de la zarzuela, para revivirla.

Bajo el auspicio del Instituto Nacional de Bellas Artes, con coro y orquesta del Teatro de Bellas Artes, la Compañía Mexicana de Teatro Lírico, presentará cada lunes, de los meses de septiembre y de octubre, una Fiesta de la zarzuela, en el teatro Hidalgo. Título muy adecuado para esta especie de antología que reúne las melodías y las danzas más conocidas de más de una docena de zarzuelas. Entre ellas: Luisa Fernanda, de Federico Moreno Torroba; Doña Frasqulta, de Amadeo Vives; La boda de Luis Alonso; así como El barbero de Sevilla, ambas de Gerónimo Giménez. Los fragmentos líricos que más llamaron la atención fueron los que pertenecen a la zarzuela de José Serrano: La dolorosa, que dio la oportunidad a uno de los intérpretes del espectáculo, Alfonso Orozco, de contar con una hermosa voz de tenor, la Romanza de Rafael, que se hizo aplaudir no sólo por su melodiosidad, sino por la claridad de la dicción del cantante, que fue el único del reparto en hacer llegar al espectador el texto, palabra por palabra.

Para entender mejor la significación que la zarzuela tuvo en la vida española, nos permitiremos reproducir algunos datos históricos que figuran en el programa de mano, y que firma el director general de la representación, Kurt Hermann personalidad muy destacada en el mundo de la línea en nuestro país, y también fuera de sus fronteras. Kurt Hermann Wilhelm fue "fundador, organizador y director de escena de la Ópera de Cámara, de Cuba. Ha puesto en escena y dirigido una serie de óperas como: La bohemia, Carmen, Rigoletto, Madame Butterfly, La Traviata, Las bodas de Fígaro y otras. Fue fundador y director artístico de la Compañía Mexicana de Opera, que después se convirtió en la Compañía Mexicana de Teatro Lírico, de la cual es actualmente director general". Kurt Hermann Wilhelm, también es conocido como crítico de espectáculos líricos, maestro y conferenciante, premiado en diversas oportunidades.

El mismo director general escribe: "El nombre de zarzuela se dio en España, a partir del siglo XVII, a las obras dramático-musicales, en que alternativamente se declama y canta... El favor que se dispensó a la zarzuela explica su extraordinario florecimiento y la extensa producción que existe. El abolengo de la zarzuela no puede ser más ilustre: en el reinado de los reyes católicos ya se intercalaban composiciones musicales en las representaciones escénicas. Ya para finales del propio siglo XVII se representaban zarzuelas no sólo en toda España, sino en América, especialmente en Cuba y en México, donde su aceptación fue inmediata. Con la llegada del siglo XVIII, la zarzuela entra en un período de vicisitudes, pues la corte se inclina por la ópera italiana, inclinación que no es compartida, por pueblo que se siente mucho más compenetrado con lo que ellos llaman "su" género lírico. A mediados del siglo XIX, después de una época de decadencia musical española, a causa de la Guerra de Independencia y las turbulencias políticas de los años subsiguientes, el sentimiento lírico popular resurge en España, con la zarzuela que, acomodada en su forma y espíritu a los progresos del arte musical y a la evolución del público, adquiere de nuevo gran auge".

Puesta en escena en el teatro Hidalgo por Kurt Hermann Wilhelm, la Fiesta de la zarzuela, reúne una cantidad de elementos que encantan al público, sobre todo al auditorio ya de cierta edad que reconoce en el escenario a sus antiguos amores, a sus canciones y coreografías añoradas, que esta vez interpretan el coro del Bellas Artes y el Ballet Teatro Flamenco. En el presente espectáculo es sobre todo el coro formado, por 17 elementos entre sopranos, mezzosopranos, tenores y barítonos– que, más llaman ja atención. No menos llamativo y digno de los entusiastas aplausos que despertaba, es la Orquesta de la Zarzuela del Teatro de Bellas Artes, que bajo la batuta del director concertador Alfredo Domínguez, sorprendía agradablemente nuestros oídos tan sufridos por las cintas grabadas y micrófonos de las comedias musicales. Sobre todo fueron los niños sentados en las primeras filas que no dejaban de levantarse constantemente admirar esas 35 misteriosas personas sentadas en la "fosa" tocando diversos instrumentos. La mayoría de los niños, la mayoría de este público infantil, nacido en la época de la comedia musical, no sabía lo que es una "fosa" para orquesta.

En cuanto al elenco, formado por Cristina Ortega, Josefina Flores Botello, Marisol Fuentes, Alfonso Orozco, Rodolfo Acosta y Armando Mora, ya encabezando los coros, ya cantando en dúo o solos, hicieran las delicias tanto de los conocedores como de los novatos en este género.

Para el final de la temporada de Fiesta de la Zarzuela, la compañía anuncia una zarzuela, completa, mucho más fácil de entender y ser captada para toda clase de públicos, que la presente adaptación de numerosos fragmentos líricos.