FICHA TÉCNICA



Título obra Tovarich

Autoría Jacques Deval

Notas de autoría Antonio Haro Oliva / traducción y adaptación

Dirección Manolo García

Elenco Nadia Haro Oliva, Armando Calvo, Miguel Maciá

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Arlequín

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Tovarich comedia blanca” en El Día, 7 mayo 1984, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Tovarich, comedia blanca

Malkah Rabell

En la época de entre las dos guerras. muchísimos taxistas en París hablaban con marcado acento ruso. No todos eran duques y condes en el exilio, pero todos pretendían serlo. Por aquella época, Jacques Duval escribió su conocida comedia: Tovarich (Compañero) cuyos protagonistas eran una verdadera princesa, sobrina del Zar, y un verdadero general ruso blancos dos exiliados en París, sin oficio ni medios de vida. El autor en lugar de hacer de tal situación una tragedia, o un melodrama, hizo la más blanca y alegre de las comedias. Los dos aistócratas. que jamás en su vida han trabajado, descubren que al servicio del zar aprendieron una sola cosa: "servir". Y por lo mismo se presentan como sirvientes en la casa de unos ricos burgueses. Lo que da lugar a las más cómicas de las situaciones: los dos rusos blancos son los más perfectos de los criados, y como tales se sienten felices. Por fin tienen el pan asegurado y una buena casa que no rechina como la de los hoteluchos donde tuvieron que refugiar su miseria. Esperemos que semejante comedia devolverá su actualidad a la profesión doméstica.

La obra de Jacques Deval no sólo tuvo el máximo éxito en el teatro, sino que fue llevada a la pantalla en varios versiones: La primera, la francesa con Jules Bery y con Elvira Popesco, quien en el papel de la princesa-sirvienta, Tatiana, podía tranquilamente hablar con su gracioso acento rumano. La otra versión fue la de Hollywood, en la cual intervinieron. como protagonistas Charles Boyer y Claudette Colbert. Aquí, quien hablada con acento, fue el actor francés en el papel del ex general. Actualmente en una versión y traducción del teniente coronel Antonio Haro Oliva, la comedia se presenta en el teatro Arlequín, con Nadia Haro Oliva en el papel de la ex princesa y con Armando Calvo en el del ex general Mijail Ouratiev. La adaptación se mantiene bastante fiel al original y sitúa los sucesos en París, tal como la escribió Jacques Deval (un adaptador menos responsable la hubiese situado en México, aunque la acción hubiese perdido mucho de su verisimilitud y hasta parecida tirada de los pelos). Desde luego, para dar mayor comprensión alterna y al conflicto, el adaptador impuso a los negocios que se llevan a cabo en la escena entre el diputado francés y el comisario soviético, Gorochenko, la existencia del petróleo, que por aquellos años era bastante poco importante. Es en aquella situación cuando interviene el choque entre el general blanco y el comisario. Pero cuando se presentan los intereses de la Madre Patria, la "Matushka Radnaia" (La madrecita natal), el comisario bolchevique y el general realista encuentran un lenguaje común y se olvidan de sus intereses particulares. En aquel momento el comisario se transforma en el "Tovarich" y el general en un simple nativo de la Gran Rusia que ambos aman con pasión.

Bajo la dirección de Manolo García, la situación está en su mayor parte correcta y adaptada a sus personajes. Nadie exagera. Nadie sobreactúa ni recurre a payasadas para hacer reír. Las risas estallan constantemente debido a las situaciones. Nadia Haro Oliva está muy graciosa en su personaje algo rígido de descendiente de los Romanoff, que exige respeto por su título hasta a su marido. Su acento es muy apropiado. También es muy correcto Armando Calvo en el papel del ex general. Excelente es sobretodo Miguel Maciá, en el papel del diputado de izquierda: pero no muy de izquierda, según él mismo explica, para no asustar a su pareja de sirvientes rusos-blancos, tan milagrosamente aparecidos en un tiempo cuando no se consigue servicio doméstico, lo que en Francia hace falta desde muchas décadas, La que es un poco demasiado distinguida en su papel de dama burguesa -la esposa del diputado, algo ridícula en sus pretensiones aristocráticas, es Bárbara Gil, que además nunca fue actriz cómica. La escenografía, debida a Antonio López Mancera es bastante sencilla, y no tiene mucha importancia en la interpretación de la obra. La única intérprete que usa vestuario lujoso es Bárbara Gil. Nadia Haro Oliva, siempre tan elegante, conserva su elegancia hasta en su uniforme de doncella, lo que en este caso resulta muy natural.

La comedia de Jaques Deval es tan blanca, que hasta sus protagonistas son rusos-blancos.