FICHA TÉCNICA



Título obra Vaselina

Espacios teatrales Foro Televiteatro 1

Productores Julissa

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Vaselina o la crisis de los tímpanos” en El Día, 12 marzo 1984, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Vaselina o la crisis de los tímpanos

Malkah Rabell

Hace más o menos una década, se estrenó (en no recuerdo que teatro) la comedia musical norteamericana: Vaseline cuya única virtud fue el excelente reparto, formado por un equipo de jóvenes actores, que han llegado con el tiempo a ser primeras figuras tanto en el escenario como en la pantalla chica y grande. Por aquellos días el maestro de la comedia musical en México era Manolo Fábregas, cuya técnica consistía en presentar dos o tres actores de fama, y en cambio rellenaba los lugares secundarios con actores sin grandes méritos artísticos. Semejante técnica podía (y puede ser muy conveniente desde el punto de vista económico. Pero artísticamente creaba grandes lagunas, una falta de unidad interpretativa. Con Julissa y Benny Ibarra como productores y figuras centrales, y hasta –si no me equivoco– productores y responsable de la puesta en escena, por primera vez en nuestra capital, con Vaselina, veíamos una completa homogeneidad en la actuación. Lo que daba a la representación un ritmo y una calidad a los que no estábamos acostumbrados en semejante género.

Pasados diez o doce años, Julissa tuvo la original idea de entregar el texto de Vaselina a niños de 11 a 14 años, a quienes realmente corresponde tal comedia que sucede en una Escuela Secundaria, donde se festeja el aniversario de la Generación 1959. Generación que ya peina canas, pero que recuerda con alegría y cariño, su vida y sus aventuras, su lenguaje y sus amores escolares. Y así esa representación se transforma en un espectáculo infantil, que resulta tan estúpido actualmente como lo fue en la década de los 60 o 70. Pero, a los niños se les aceptan muchas cosas, y las tonterías llegan a considerarse como "ingenuidades". Mas, quizá lo más grave resulta que este espectáculo, que se lleva a cabo en la sala número 1 de Teleteatro, pone los micrófonos al máximo volumen, a la mayor potencia, y ese ruido que hacen, puede ensordecer a los espectadores más sanos y con oídos en perfecto estado, pero que a un público de menores –que llenaba hasta los topes la sala del teatro, del domingo 4 de marzo–, parecía gustar sobremanera. Igualmente parecía gustar a no pocos adultos con opiniones no muy distintas. Y cuando más gritaban y chillaban en el escenario los pequeños actores, a quienes se oía pero no se entendía, tanto más se divertían los heterogéneos espectadores.

Mas, el auditorio infantil, así como los espectadores adultos, de lo que más gozaban no era del texto, sino de la danza y del canto, que realizaban en el foro un grupo como de medio centenar de infantes. Y no pocos niños preguntan a sus acompañantes adultos: "¿Cuándo vuelven a bailar los actores?" En cuanto al canto, no sabemos muy bien si cantaban en vivo con el micrófono en mano, o seguían el ritmo de unos play-backs. Como en aquel domingo dedicado a un público en su mayoría formado por niños, no había programa de mano, no sabemos muy bien cuantos niños formaban los coros y los bailables, ni quienes eran los niños intérpretes de los principales papeles. Lo único que podemos asegurar, es que entre esos actores de 11 a 14 años el talento no sobraba. Y ésta fue la gran diferencia entre el actual espectáculo infantil y él que representaron aquel equipo de actores con su disciplina, su dicción clara y sus conocimientos profesionales.

En esta obra musical, lo que hoy, como ayer, llama la atención a los apasionados enamorados del rock, es la música rocanrolera, los bailes de la misma época, y hasta el vestuario de moda en aquellos días. Posiblemente también fueron estos elementos que atrajeron el interés de Julissa y le sugirieron la puesta en escena de esta comedia norteamericana basada en música del rock and roll. También en aquel primer estreno, fue el rock muy de moda, que entusiasmó al público. Y hasta hoy son los mismos enamorados del rock con su música y sus actitudes muy típicos de una época, ya sean niños o adultos, que gozan de esa nueva versión.