FICHA TÉCNICA



Título obra Detrás de una margarita

Autoría Miguel Ángel Tenorio

Dirección Carmen Limón

Elenco Francis Laboriel y Alfonso Ortiz

Espacios teatrales Teatro Legaria

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Dos espectáculos para niños” en El Día, 9 noviembre 1983, p. 24




Título obra La vieja tía Eustaquia

Autoría Betty Catania

Dirección Betty Catania

Elenco Socorro Bonilla, Berenice del Castillo, Heriberto del Castillo

Música Ana Arjona y Roberto Alarcón

Espacios teatrales Teatro Helénico

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Dos espectáculos para niños” en El Día, 9 noviembre 1983, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Dos espectáculos para niños

Malkah Rabell

Dos espectáculos infantiles –entre otros numerosos, de toda índole–, se ofrecen actualmente en sendos teatros: uno, con texto de Miguel Ángel Tenorio y dirección de Carmen Limón en el lejano Legaria; y el otro, con texto y dirección de Betty Catania, en el hermoso teatro Helénico. Y parece mentira que la primera de estas obritas: Detrás de una margarita, tenga en el lejano y frío Legaria más éxito que la segunda representación: La vieja tía Eustaquia en el hermoso y ya "calentada" sala teatral, da Helénico. Quizá porque a los niños les gusta más lo fantástico que lo figurativo.

Tal es el caso de Detrás de una Margarita: fantasía pura y límpida, o por lo menos así me parece a mi, con sus personajes imaginativos, pero muy dentro de la tradición infantil, personajes como el payaso, la bailarina, la margarita y el caracol. Protagonistas que adquieren carne y palabra teatral, escénica. Los dos últimos, la margarita y el caracol interpretados con mucha gracia por Francis Laboriel y Alfonso Ortiz enamorados uno del otro, pero con el tímido caracol huyendo de la emprendedora margarita, y con la primera pareja, el payaso y la bailarina haciendo de casamenteros.

En esta comedieta el payaso dejó su tradición al vestimenta en el camerino, y la directora, Carmen Limón le puso un traje levemente parecido al de los Pachucos, aquellos personajes mexicanos que en los inicios de la segunda guerra mundial se hicieron muy populares en los Estados Unidos, no sólo por los trajes, sino por muchos rasgos típicos, pero que no tuvieron la misma popularidad en México. Quizá el único cómico que en aquella época adoptó el conocido y colorido traje del pachuco de este lado del Río Bravo, fue el muy popular Tin-Tan. En la actualidad la vestimenta del pachuco es bastante rara y haberla elegido para su payaso Carmen Limón, no deja de ser original.

En esta representación infantil lo más alegre y lo más aceptado por el auditorio de menores, y tal vez también por los papás, es la música y sobre, todo las canciones: Acitrón, Canción de Margarita y Canción del Caracol, que los niños parecen conocer de memoria y cantar en coro apenas los actores en el escenario les dan la señal para ello. La letra de las canciones parecen conocerlas de memoria los menores. Es una letra que no deja de ser extraña y tal vez incomprensible para muchos adultos. Pero los niños lanzan con entusiasmo su: triqui, triqui, trán, y vuelven a repetir con gran alegría: "Acitrón de un fandango —Sango, Sango, Sabaré —Sabaré de barandela —con su triqui, triqui, trán". Otra canción, la de Margarita que para los adultos resulta quizá tan incomprensible como el chino, para los infantes parece de una claridad transparente, y dice: "Margarita con una sonrisa —sonrisita, sonrisisonrisi de Margarita —con su triqui, triqui, trán".

La representación es de mucha sencillez, y a la vez, de mucha fantasía, y los niños se divierten a mares. Para los adultos es tal vez más difícil la diversión; lo que no obsta que acompañan a sus hijitos a menudo un domingo tras otro, en un teatro que va acostumbrándose a la presencia de los menores. El teatro Legaria, –creo que del Seguro Social, y el espectáculo es bajo los auspicios de la Universidad Autónoma–, se va volviendo como una especie de "Club" donde cada sábado y domingo por las mañanas, se reúnen los habituales espectadores del barrio, acompañando a su familia. Ojalá puedan ser constantes esas reuniones en Legada, para divertirse los niños ante una comedia musical, especializada para infantes, y divertirse los papás con la reunión de sus amistades.

La vieja tía Eustaquia

Mucho menos debido a la fantasía es el texto de Betty Catania que se presenta en el Teatro Helénico. La autora tiene más bien una tendencia a lo figurativo, con bases educativas, didácticas. También aquí se canta y se baila, con letra y música de Ana Arjona y Roberto Alarcón. La vieja tía Eustaquia es en realidad una joven y bonita antigua actriz, representada por Socorro Bonilla. La Tía Eustaquia para divertir a sus sobrinos, representados a su vez por dos niños, Berenice y Heriberto del Castillo, realiza diversos fragmentos de dramas y comedias, que anteriormente llevó al escenario y tuvo con ellos éxitos. Los sobrinos se divierten. También se divierte el público, niños y papás. La tía y sus dos sobrinos cantan y bailan, y la tía por sí sola recita ciertos pasajes de obras clásicas. La comedieta se transforma en una obrita didáctica, pero que no deja de divertir a todo el mundo, sobre todo por su música y por sus bailes, que transforman el espectáculo en una comedia musical, tal como está de moda actualmente.

Quizá nos hubiera más gustado encontrarnos frente a una tía ya envejecida, lo que a la actriz permitiría crear un tipo, un carácter. Bien dirigido y bien actuado, el espectáculo deja sobre todo en la memoria la actuación del niño Heriberto del Castillo.

También este espectáculo se presenta los sábados y los domingos a las 12 horas de la mañana.