FICHA TÉCNICA



Título obra En busca de una familia feliz

Autoría Alicia Urreta

Dirección Mauricio Munguía

Elenco Beatriz Moreno

Música Alicia Urreta

Espacios teatrales Foro Shakespeare

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Espectáculo infantil:En busca de una familia feliz” en El Día, 14 septiembre 1983, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Espectáculo infantil: En busca de una familia feliz

Malkah Rabell

Los eternos quejosos aún siguen quejándose: "No hay teatro para niños en México. El Estado no se preocupa de las necesidades culturales de la infancia". Creo que los eternos gimientes nunca leen la cartelera. O si lo hacen, no le prestan mucha atención a los títulos. En este momento hay diez que figuran en cualquier periódico que tiene dedicado una plana entera a la Proteo, o dicho de manera más clara, a la "cartelera teatral de la Asociación Nacional de Productores de Teatro".

Actualmente, por lo menos hay diez representaciones para menores que se anuncian. Hay numerosos espectáculos que no se anuncian en la prensa. Se deben a ciertas instituciones: SEP, UNAM o INBA. La mayoría de esas representaciones infantiles se presentan los sábados y los domingos por la mañana, a las 11.30 o a la una. Para quienes aún no se han enterado, allí va la lista: Mujercitas, en el 20 de Noviembre; Fantasmita Pluft, en el Teatro Helénico; El granero de los osos, durante toda la semana a las 6 de la tarde en el Parque de los amigosos. En el Foro Eón el Mago de Oz; El Principito igualmente en la sala 20 de noviembre; Pinocho en el Jorge Negrete; Caperucita Roja en el Independencia; El soldadito de plomo comedia musical en el Polyforum Siqueiros; ¡Auxilio, auxilio! en el Ollin Yoliztli, y En busca de una familia feliz que se presenta en la recientemente inaugurada sala Foro Shakespeare.

Decidí dedicar las mañanas de los sábados a presenciar los espectáculos de los menores. El sábado 10 del presente mes, me tocó En busca de una familia feliz, comedia musical creada por nuestra multifacética y eternamente atareada compositora nacional, Alicia Urreta, igualmente autora del texto. Historia –sin historia– de un grupo de niños que abandonan sus hogares por encontrarse marginados e ignorados por los padres o por los hermanos mayores, para ir en busca de una familia feliz. Y como es natural, después de múltiples aventuras, deciden volver a casita, porque no hay nada mejor que la propia casa, que la propia familia, y hasta la madre más severa es infinitamente mejor que una extraña, que una madre postiza. Lo más importante de esta comedia es desde luego la música. Los actores no son niños, pero tienen esa edad intermedia, de adolescentes, que pueden fácilmente disfrazarse de menores sin caer en el ridículo.

Encontrar actores jóvenes, que puedan cantar en "vivo", no es nada fácil. Creo que tal es el caso del presente espectáculo. Los trucos modernistas en el campo de la música y del canto, han llegado a tales perfeccionamientos, que ya nunca sabemos a qué atenernos, y hasta estamos dispuestos a considerar que los pajaritos cantan con micrófono escondido dentro de la ropa. En cambio lo que si es visible, y comprensible, es la música grabada, que no siempre encaja a la perfección con el canto de los intérpretes. El canto en "vivo" se aviene mucho más con la batuta de un director y de una música en vivo.

Bajo la dirección escénica de Mauricio Munguía, los jóvenes actores hacen gala de mucha naturalidad en sus interpretaciones de los diversos personajes. Todos cantan, bailan con mucha gracia, y actúan con toda libertad. A veces bajo el disfraz de viejo gnomo como actúa Beatriz Moreno, resulta desagradable una vocecita aflautada de mujer. En cambio sus actitudes de viejo gordo son simpáticas y graciosas. La mayoría de las voces son agradables, y algunos hasta demuestran tener cuerdas vocales de bastante potencia. Como no hemos tenido programa de mano, no sabemos muy bien quien es quien. Pero todo el conjunto puede ser considerado como muy apropiado, y ha sido aplaudido con mucho entusiasmo por un público que llenaba virtualmente la sala. En realidad rara vez he visto un público infantil tan dispuesto al aplauso y tan apasionado por los sucesos en el escenario.