FICHA TÉCNICA



Título obra El árbol

Autoría Elena Garro

Dirección Eduardo Ruiz Saviñón

Elenco María Clara Zurita, Martha Verduzco, Blanca Sánchez

Espacios teatrales Auditorio Julián Carrillo de Radio UNAM

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Última función deEl árbol” en El Día, 23 mayo 1983, p. 24.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Última función de El árbol

Malkah Rabell

Lamentamos que la bella obra en un acto de la dramaturga mexicana, Elena Garro: El árbol, que se presentaba en el teatro auditorio Julián Carrillo de la Radio UNAM llegó a su última función el domingo 15 de mayo. Drama que bajo la dirección de Eduardo Ruiz Saviñón, gozó de mucho éxito e interés tanto del público como de la crítica, y podía considerarse como una de las mejores representaciones en lo que va del año, no pudo seguir su triunfal carrera debido al reciente reglamento de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma que reduce a dos meses toda temporada teatral de las diversas compañías universitarias.

Muy entusiasmada, durante el estreno, con la obra, la puesta en escena y la magnífica actuación de las dos intérpretes: María Clara Zurita y Martha Verduzco, temía enfrentarme en una segunda visita a una disminución de virtudes. ¡Pero, nada de ello sucedió! Asistí con igual encanto a la interpretación de María Clara Zurita del papel de la india perturbada mental, que debido a la palabra: "endemoniada", pronunciada más bien al azar, revive todo su pasado, cuando "vio al Malo". Un pasado que nadie en su torno conoce, y que ella ha guardado secreto, encerrado en lo más hondo de sus entrañas durante muchos años. Nada en la actriz había cambiado. Cuando un papel ha sido estudiado en cada uno de sus detalles, en cada una de sus reacciones conflictivas, en cada uno de sus gestos, sin ninguna clase de improvisaciones, resulta muy difícil que no conserve noche tras noche la misma disciplina, resulta casi imposible que existan espectáculos "buenos" y otros "malos". Aunque el intérprete mismo sienta de tanto en tanto cierto cansancio, cierto aburrimiento por lo repetitivo de su papel y considere que "esta vez no dí todo lo que pude, no me entregué todo entero", el público no debe notarlo; para el ojo del espectador debe pasar desapercibido.

En cuanto a la segunda figura femenina, la de Marthita, que durante el estreno representó de una manera tan estupenda Martha Verduzco, la noche de la despedida y de la develación de la placa, le tocó reemplazarla a una excelente actriz, muy conocida por sus intervenciones en la pantalla grande y chica, Blanca Sánchez, que hacía este papel desde varias semanas. Pero actriz de papeles juveniles y más bien románticos, demasiado joven, elegante y bonita, resultaba físicamente inapropiada para el personaje que es como el contrapunto de esa pareja femenina: India-Blanca; Ama-Esclava; una perturbada mental y la otra fríamente lógica. Papel al cual Martha Verduzco daba el tono exacto de la solterona dura, envejecida e hipócrita, con su vida públicamente santurrona y secretamente deseosa de mundanos placeres, la que, tal vez inconscientemente trataba de vengarse en la otra de su propio vacío. Características que se antoja ha soñado para su criatura la autora. En cambio, Blanca Sánchez, como sucede a menudo con los actores de televisión y cinema, trataba de conservar la "imagen" que de ella tienen grandes multitudes de espectadores, y no quiso afearse ni envejecerse en demasía. Pero el hecho mismo de haber aceptado papel tan desagradable y haberse entregado con disciplina a su ejecución, habla en favor de su auténtico profesionalismo. Desde luego, una intérprete tiene el derecho de darle a su papel su propia comprensión del mismo. Mas, después de la exactitud negativa que nos ofreció Martha Verduzco del personaje, se nos hacía difícil aceptar la solución dada por Blanca Sánchez que creó su papel en tono más amable, simpático e inocente. Pero que perdía mucho de su carácter.

Esa misma noche, el domingo 15 de mayo, se ha develado la placa de las cien representaciones. La tarea de develarla le cupo al joven dramaturgo, Víctor Hugo Rascón Banda, de quien se presenta actualmente en el teatro universitario Juan Ruiz de Alarcón la obra Tina Modotti. Más, con una total falta de egoísmo, el autor se mostró entusiasmado con esa preciosa y poética obra de su colega Elena Garro, y también él lamentó el apresurado final de la temporada de El árbol, cuando se hallaba en pleno éxito y aún atraía mucha asistencia.