FICHA TÉCNICA



Título obra El fugitivo

Autoría Fritz Hochwälder

Dirección Claudio Brook

Elenco Claudio Brook, Alicia Bonet, Jesús Vargas

Grupos y compañías Actores del Sindicato de Actores Independientes

Espacios teatrales Teatro 11 de julio

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. El fugitivo, fuerte obra dramática” en El Día, 14 febrero 1983, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

El fugitivo, fuerte obra dramática

Malkah Rabell

Obra muy hábilmente construida y de gran fuerza dramática, mantiene en tensión al público a todo lo largo de sus tres actos. Este drama del austríaco Fritz Hochwälder enfrenta el problema de los deportados antes de iniciarse la guerra, en 1938, y el autor lo coloca en Austria, en la cercanía de la frontera alemana y suiza. Pero el problema, que enfrenta al hombre con el hombre, como dice el programa de mano: "puede suceder en cualquier época y en cualquier lugar" donde se oprime a los seres humanos, y unos se encierran en su propio mundo con la única preocupación por la sobrevivencia, y otros son capaces de sacrificar su vida en aras de la salvación de su hermano, el hombre, cualquiera que sea la raza o la nacionalidad de éste.

Es cierto que el autor no toma mucho en cuenta la flaqueza humana, su innato miedo ante la muerte y el sufrimiento físico. El hombre por naturaleza es débil, y si quisieran castigarlo por semejante debilidad, el mundo quedaría vacío. Y si Camus trataba de comprenderla, y hasta excusaba la crueldad, a menudo se excedía en su comprensión Fritz Hochwälder tiene una excesiva necesidad de heroísmo, que sólo se da en raros casos. Como en este Fugitivo sin nombre. y en esta mujer, inocente por naturaleza y por educación, que lo salva arriesgando la vida, la venganza del ambiente hostil y el castigo de un marido guarda fronterizo. En tanto, este último, sólo lo trata de salvar su propia vida y su propia tranquilidad. No, el guarda, como la inmensa mayoría de los seres humanos en el mundo entero, "no es tan tonto como para dejarse matar por asuntos que no son de su incumbencia". El sólo cumple con su deber. Carga un fusil y hace uso de él. No obstante, pese a todo, el final es muy distinto de lo que pudiéramos imaginar.

Este fuerte drama, lo dirige Claudio Brook con medida y sin estridencias. Sólo tres personajes en el escenario, pero en torno de ellos, allí fuera, detrás de los muros y del jardín de esa cabaña fronteriza, se halla todo un mundo de gente que sufre, y tiene miedo, y espera. A través de esos tres personajes es todo un drama colectivo y universal que late y vive en el escenario.

Los tres actores, crean sus personajes sin mayores estallidos interpretativos, con toda sobriedad y toda corrección. Tanto Claudio Brook, en el papel del guarda, como Alicia Bonet, muy bonita y sensitiva, y asimismo el joven actor, desconocido aún, Jesús Vargas, como el fugitivo, nos dan una imagen exacta de sus protagonistas, y a veces, de repente, alguna escena tiene una especial dramaticidad que subraya la actuación.

Extraña mucho, que una representación de tanta tensión dramática no logre atraer a un público más denso. El día cuando asistí al espectáculo fue un domingo en la función de las 5. Pero no había en la sala más de unos 30 ó 40 espectadores. El grupo interpretativo pertenece al Sindicato de Actores Independientes, y se supone que el SAI tiene sus entusiastas simpatizantes. ¿Dónde están? Es cierto que la reducida compañía no tiene posibilidades de dar anuncios en la televisión o la radio, y en cualquier otro medio de masas. Y pensar que espectáculos como Hay que enterrarlo parado o El amante a la medida o cualquier otro vaudeville a la "medida" de un determinado auditorio, llenan la sala hasta en un día cualquiera de la semana sin necesitar para ello de mucha publicidad. Por fortuna, el reducido público que asistió al teatro 11 de Julio, y que más bien parecía componerse de vecinos del barrio, que no tenían una idea muy clara de lo que es el SAI ni tampoco quien es Fritz Hochwalder, no dejó de sentir interés por la obra, los actores y toda la representación. Se la recomendamos. Si no la vio, vaya a verla.