FICHA TÉCNICA



Título obra Garibaldi

Autoría Margarita Villaseñor

Elenco Lupita Sandoval, Miguel Ángel Ferriz

Espacios teatrales Teatro Santa Cecilia

Notas El teatro Santa Cecilia estuvo ubicado junto a la Plaza Garibaldi

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un poco de allá y un poco de acá ” en El Día, 3 enero 1983, p. 24




Título obra Dos derechas, dos reyes

Autoría Santiago Moncada

Elenco Alberto Rojas (El Caballo), Gustavo Rojo, María Eugenia Ríos

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un poco de allá y un poco de acá ” en El Día, 3 enero 1983, p. 24




Título obra El paraíso perdido

Dirección Ignacio Hernández

Notas de dirección Henrik Ibsen / autor de la obra teatral Un enemigo del pueblo; Antón Chéjov / autor de la obra teatral El tío Vania

Espacios teatrales Casa del Lago

Notas La autora menciona que la obra es un collage teatral

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un poco de allá y un poco de acá ” en El Día, 3 enero 1983, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Un poco de acá y un poco de allá

Malkah Rabell

En las dos últimas semanas he visto algunos espectáculos de las más diversas tendencias, ninguna muy importante: una pastorela, la de Garibaldi; una comedia, Dos derechos, y dos reyes; y un collage de distintos fragmentos dramáticos, que bajo el título de Paraíso perdido se presenta en la Casa del Lago, en plena naturaleza, que durante una mañana de sol resulta muy agradable. Tal vez he visto algunas otras cosas más, pero ya tan, tan malas, que se me han esfumado de la memoria. De todo ello, con unas pocas líneas se puede dar una imagen bastante clara, sin necesidad de llegar a prolongadas explicaciones.

La pastorela, con texto firmado por Margarita Villaseñor, por llamarse de Garibaldi y presentarse en el teatro Santa Cecilia adjunto a la Plaza del mismo nombre, se cree obligada a mostrarse muy "popular", sin tomar en consideración que entre popular y "populachero" existe una ancha laguna. Salvador Novo en una oportunidad escribió: "La pastorela que se iniciara en México como una forma catequística para la conversión de los indígenas infieles, fue abandonada posteriormente por las órdenes religiosas y adoptada por el pueblo. Al salir del control del clero... el pueblo abrazó la pastorela y la vulgarizó en forma tal que llegó a la procacidad..." La expresión procacidad se presta infinitamente a la presente "creación" de la Sra. Villaseñor. Sobre todo en cuanto a los tres diablos se refiere, y en especial a uno de ellos, interpretado por una mujer, Lupita Sandoval, que lleva la vulgaridad tanto en las expresiones como en las actitudes, En lo referente al arcángel San Miguel, debido a la actuación de este excelente y joven actor Miguel Ángel Ferriz, no tenía nada que hacer fuera de colgar del cielo raso sostenido por un alambre. Lo que hacía reír mucho al público, que resultaba admirable por su ingenuidad.

La comedia del autor español Santiago Moncada Dos derechas, dos reyes, que se presenta en el teatro República, vale más que la mayoría de las comedias producidas por el señor Varela. Es la historia de dos hermanos. Uno nacido con estrella, y el otro estrellado, como lo explica de manera gráfica la voz popular. El papel de Juan, el "estrellado" dio la oportunidad a Alberto Rojas, absurdamente llamado El Caballo, de demostrar su capacidad de auténtico actor, no sólo apto para provocar risa con estúpidos chistes, sino capaz para crear un carácter muy difícil con una gran naturalidad. Alberto Rojas, con un poquito de suerte, podría figurar entre las primeras figuras de una compañía de calidad, siempre que estuviera bajo las órdenes de un buen director, y no fuera él mismo responsable de su interpretación. Con este actor en el papel protagónico la comedia de Moncada adquirió un tono melancólico, y la figura del otro hermano, el egoísta y cínico, en la actuación de Gustavo Rojo, quedó más pálida. También María Eugenia Ríos, en la interpretación de la extravagante soltera, aunque no era más que una escena, la suya, se mostró excelente actriz.

La tercera representación la vi en la Casa del Lago: El paraíso perdido, en un escenario improvisado en el jardín, con unas pocas filas de asientos, que a los diez minutos de actuación estaban rodeados de una multitud de espectadores de pie. Todos silenciosos, todos respetuosamente preocupados por el texto de ese collage teatral de diversos fragmentos de distintas obras dramáticas, en las cuales intervenían problemas ecológicos. El primer acto presentaba un coro de ranas y sapos, felices de su destino de batracios, pero perseguidos por la furia destructiva del hombre. Lo seguía un acto del drama ibseniano Un enemigo del pueblo, en el cual el Dr. Stockman, un científico, trata de detener la criminal capacidad de los hombres poderosos de la ciudad dispuestos a ofrecer a la población una fuente de agua mineral contaminada por los desperdicios de las fábricas vecinas. El tercer acto pertenece a Chéjov, parte de El tío Vania. Toda la interesante representación bajo la dirección de Ignacio Hernández.

Probablemente cada uno de estos tres espectáculos tendrá su público acostumbrado. Pero si tuviera que recomendar alguno: le aconsejaría llevar a su familia a la Casa del Lago. Y si después de El paraíso perdido aún les alcanza el tiempo, no dejen de entrar en la sala anexa y ver: Novedad de la Patria, hermosísimo espectáculo de Luis de Tavira, basado en el poema de Ramón López Velarde: Suave Patria.