FICHA TÉCNICA



Título obra Antes de que te vayas

Autoría Lawrence Holofcener

Notas de autoría Angélica Ortiz / adaptación

Dirección Manolo García

Elenco Christian Bach, Rafael Sánchez Navarro

Espacios teatrales Teatro Principal

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. 100 funciones Antes de que te vayas en la escuela Andrés Soler” en El Día, 26 julio 1982, p. 17




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

100 funciones Antes de que te vayas

Malkah Rabell

La comedia no es mala. Pertenece a un autor llamado Lawrence Holofcener, a quien desconozco por completo. Pero como la obra ha sido adaptada a México, por Angélica Ortiz, ignoro si el comediógrafo es inglés, francés o norteamericano. Antes de que te vayas es una de esas comedias modernas que carecen de idiosincrasia étnica. Sería absolutamente igual que la coloquen en Roma, Madrid o México. Lo que nunca sucedía con las comedias costumbristas, o simplemente tradicionales. En cualquier obra teatral surgían a la superficie los rasgos raciales o nacionales. Hasta cuando se recurría a esta malísima de adaptarla a nuevas regiones geográficas, y muchas veces 'a pesar del mismo autor. En Antes de que te vayas los dos únicos protagonistas (perdón, tres. Un perrito faldero ocupa un importante lugar) recurren al psicoanálisis, tan internacional actualmente como el vodka y el whisky. Y como en cualquier parte del mundo, el psicoanalista trata de psicoanalizar a todos en su derredor y colocarlos en imprescindibles marcos genéricos: agresivo, hostil, masoquista, edípico, etc...

Pues, bien, en esta comedia que se presenta por centésima vez en el teatro Arlequín, interpretada por una actriz, según parece novel, por lo menos en el escenario de México, Christian Bach, y por este excelente actor joven, Rafael Sánchez Navarro, que con la misma facilidad protagoniza un papel de carácter –como el de El hombre elefante, u otros de menores dimensiones– o uno de galán ya cómico ya serio; pues aquí, Él y Ella, se encuentran en una noche lluviosa, y ella se refugia en el departamento del joven. Y en pocas horas, mientras la tormenta arrecia afuera, se conocen, se pelean, se aman (¿se aman?) y... bueno, así termina la comedia.

No dejaba de ser curioso el gentío que se amontonaba ante la taquilla del Arlequín la noche de las 100 funciones. ¿Por qué tanto gentío? ¿Por qué semejante "cola"? ¿Por qué la falta de entradas? La comedia no es mala, es un hecho, tampoco tiene conflicto, acción o argumento. Pero da la oportunidad de lucirse a dos jóvenes intérpretes. Me pregunta si el director Manolo García, intervino sólidamente en ello. En semejantes piezas fuera del manejo de actores nada queda por hacer a la dirección. Si Christian Bach es tan novel como se pretende, el director realmente ha logrado darle alas en el escenario, donde se movía con toda libertad, y más bien parecía actriz con tablas. Es físicamente atractiva. Tal vez excesivamente alta para mi gusto. Con semejante altura se resulta más apropiada en la especialidad de modelo. Y hasta su manera de vestir, con esta minifalda completada por una especie de malla que le daba aspecto de un paje (demasiado alto) del siglo XV, podría resultar más llamativo en una modelo en lugar de una actriz que permanece casi dos horas en escena. En cierto modo su atavío molesta. En cuanto a Rafael Sánchez Navarro, sólo se puede decir que fue excelente, sostuvo el ritmo de la obra con una naturalidad, con una facilidad de actor nato. Y con igual naturalidad, con igual facilidad histriónica pasaba de un matiz psicológico a otro. Sobre todo resultó muy simpático cuando se quitó las barbas, que no le quedaban.

Mas, permanece viva la pregunta: ¿Por qué tanto gentío para las 100 representaciones. ¿Éxito? Indudablemente. El público reía con muchas ganas. Y lo que más buscan los espectadores, lo que más los atrae, es la risa. Sobre todo actualmente, cuando el ciudadano, y sobre todo el capitalino, tratan de escapar de los dramas diarios que le suceden tanto en la casa como en la calle. Más, de todos modos no deja de extrañarnos. ¿Por qué tanto éxito con una comedia sencilla, debida a la interpretación de dos jóvenes actores aún poco conocidos?