FICHA TÉCNICA



Título obra Día de graduación

Autoría Claudio Patricio

Dirección José Cortés

Elenco Maria Luisa Medina, Cristina del Castillo

Espacios teatrales Galería de Artes Plásticas de la UAM

Eventos Cuarto Ciclo de Lecturas de la Nueva Dramaturgia Mexicana organizado por la UAM

Notas La Galería de Artes Plásticas de la UAM estuvo ubicada en Medellín 28

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Lectura en la UAM:Día de graduación” en El Día, 12 julio 1982, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Lectura en la UAM: Día de graduación

Malkah Rabell

Si a menudo he considerado que los textos de los autores nacionales se prestan con mayor acierto a la lectura que a la representación, no es éste el caso de Día de graduación del muy joven escritor Claudio Patricio, que se dio a conocer en el Cuarto Ciclo de Lecturas de la Nueva Dramaturgia Mexicana que cada lunes realiza la Universidad Autónoma Metropolitana en su Galería de Artes Plásticas en la calle Medellín 28.

Obra cuyo título me resulta un misterio, tiene tal cantidad de protagonistas que, sentados en semi rueda para la lectura, han de caer forzosamente en el caos. Sobre todo cuando de diálogos se trata y cada uno de los personajes ocupa un lugar alejado del otro, lanzando las réplicas como pelotas. Y aún más hermético se hace el texto al representar el mismo actor varios papeles, o cuando el director trata de explicar ciertas escenas mudas. Tampoco, me resulta muy clara la relación que el teatro Blanquita tiene con el movimiento estudiantil del año 1968. Quizá no sean más que relaciones autobiográficas que en la mente del autor se aúnan. Pero Claudio Patricio, nacido en 1954 resulta excesivamente joven para haber participado en aquel movimiento y sólo puede transmitirnos los relatos que han llegado a sus oídos, sólo puede basarse en testimonios ajenos.

No obstante, Claudio Patricio posee un sentido teatral que le permite yuxtaponer con cierta unidad dramática dos situaciones heterogéneas, como las aventuras sentimentales de un estudiante de medicina en los corredores y en los camerines –especialmente en estos últimos– de un teatro revisteril con la tormenta política que por aquel año reinaba en la calle. No los aúna argumental, o dramáticamente, sino, en cierto modo; filosóficamente. Porque según él mismo afirma: "La vida es un teatro, y no de muy buena calidad" (cito de memoria, y puedo equivocarme de sentido, o por lo menos de palabras).

Y así, al escuchar la lectura teníamos la impresión de dos obras entrelazadas: una comercial y la otra experimental. La primera con un estudiante de medicina enamorado de la vedette, a la cual ofrece matrimonio que ésta rechaza, con su striptease y sus chistes chuscos y de mal gusto; y la otra, con su revolución en Marcha, con su ritmo ajeno al núcleo argumental, de lucha política como telón de fondo. Y no se por qué ese segundo elemento, esa segunda situación, me recordaba el ritmo escénico que Juan Tovar usaba en su La madrugada. En ambos casos había como una búsqueda formal de un teatro nuevo muy semejante. Y en el caso de Día de graduación, cada uno de esos elementos extraños entre sí. el tradicional y el experimental, tenían como misión hacer que el público admita al otro.

Por fortuna para el director José Cortés, nacido en México, D.F. en 1943, quien estudió en la Escuela de Arte Teatral del Bellas Artes, y fue becado por el INBA para estudiar en el Instituto Estatal de Arte Teatral de Moscú, pues, por fortuna para José Cortés, contaba entre los miembros de su grupo con actores bastante experimentados, como María Luisa Medina y Cristina del Castillo, a las que pudimos ver en su excelente interpretación de Hedda Gabler, por la cual la primera obtuvo un premio de "revelación" otorgado por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro, Pero como se trataba de un grupo extenso, faltaba unidad entre los actores, y algunos de los intérpretes daban la triste impresión de leer su texto por primera vez.

En cuanto al autor, Claudio Patricio, nacido igualmente en la capital, estudió Letras Hispánicas en la UNAM, realizó el guión para el programa Orientación familiardel Canal 11 durante el año 1971, cuando aún era un adolescente. En 1989, adaptó un texto para el teatro Blanquita, y probablemente sus conocimientos "autobiográficos" de un teatro revisteril datan de aquella época. Dentro del XIV Concurso de la Revista Punto de partida, en la sección de teatro, obtuvo el primer lugar con la obra Con 5 después de las 7 y el tercero en el mismo concurso con En cuervo y el zopilote. Y aunque no son los concursos que me merecen mucha confianza acerca de las posibilidades de sus ganadores, creo que Claudio Patricio tiene material suficiente para, con el tiempo, ocupar un lugar privilegiado en la producción dramática del teatro mexicano, y probablemente Día de graduación en el escenario, con toda la claridad que el texto puede adquirir ante un telón abierto, va ganar mucho.