FICHA TÉCNICA



Título obra Los que no usan smoking

Autoría Gianfrancesco Guarneri

Dirección Blas Braidot

Elenco Blas Braidot, Raquel Seoanne

Escenografía Alejandro Luna

Grupos y compañías Contigo América

Espacios teatrales Foro Eón

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Los que no usan smoking” en El Día, 28 junio 1982, p. 26




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Los que no usan smoking

Malkah Rabell

Bajo el nombre: Contigo América, acaba de nacer un nuevo grupo teatral, encabezado por dos espléndidos actores, Blas Braidot y Raquel Seoane. Y en esta época, cuando un techo se hace cada vez más problemático, el grupo ha encontrado un domicilio. Así contamos con un nuevo espacio escénico, por cierto muy reducido, que sólo ofrece 50 butacas (o tal vez menos), y en el cual sólo puede moverse el reparto, debido a esa capacidad que posee Alejandro Luna de crear una escenografía en los lugares menos creíbles.

La obra con la que Contigo... América ha iniciado sus actividades, se debe a un autor brasileño: Gianfrancesco Guarneri, y lleva un título bastante extraño y no del todo apropiado: Los que no usan smoking. Obra debida a los años 1958, tiene no poco de ese costumbrismo ya envejecido a estas alturas del siglo XX, cuando todo dramaturgo trata de inventar nuevas formas, hallazgos sorprendentes. Más, quizá debido a su ausencia de extravagancia, y su aporte de un soplo de vida de un país hermano, como Brasil, la obra, y sobre todo el espectáculo, se nos hacen simpáticos e interesantes.

Trátase de la historia de una comunidad obrera, instalada en el "monte" donde seguramente vive en barracas. El momento es tenso, ya que se prepara una huelga. Y caso extraño: los que deben ser los más combativos, los jóvenes, son los más asustados ante el peligro de perder su trabajo; son los que traicionan, más preocupados por su felicidad personal que por el porvenir de su "gente", de sus compañeros de clase y de labor. En cambio, son los padres, los "viejos", que enfrentan la ley, que reciben los golpes, dispuestos a llevar el combate por el, aumento de los salarios hasta las últimas consecuencias. ¿A qué se debe este curioso cambio de actitudes en las generaciones? Este drama –que no rehuye la alegría y la risa– se presta a un auténtico estudio sociológico. Se me ocurren muchas explicaciones, pero pienso que no es aquí el espacio idóneo para explayarlos. Tampoco me siento con la autoridad sociológica suficiente para juzgarlo. El caso es que enLos que no usan smoking, Gianfrancesco Guarnieri ha elegido un cuadro dramático donde los "viejos", militantes desde años; continúan la lucha que han iniciado en los tiempos heroicos de su juventud; en tanto los jóvenes, preocupados por su felicidad personal, y la de sus esposas, deciden traicionar. El cuadro es verista y creíble, porque el autor nunca recurre a maniqueísmos, al negro y blanco, a los extremos y a las exageraciones en los caracteres ni en las situaciones. Tanto los antiguos militantes, como los que rehuyen la lucha, son seres humanos que han elegido su camino por razones profundamente psicológicas.

Bajo la dirección de Blas Braidot, la representación ofrece un ritmo vivaz que nunca decae. Pero a las dificultades que el movimiento escénico ha de vencer en el brevísimo espacio de una habitación transformada en foro, y pese a la necesidad que este drama tiene de una escenografía funcional y ambiental (con un monte, las barracas, y probablemente una población de color, etc.), llegamos, como espectadores a reemplazar por la imaginación las exigencias de una atmósfera más realista.

Como el dirigente obrero de la huelga, Blas Braidot ha creado un personaje temperamental, con mucha veracidad. En cuanto a Raquel Seoane, en el papel de La Romana, la esposa y madre abnegada y luchadora, que nunca descansa, es una espléndida actriz que vive su papel con una extraordinaria naturalidad. Intérprete que seria una gran adquisición para cualquier compañía, en especial de las estatales, como el Teatro de la Nación o la Compañía Nacional del Bellas Artes. El resto del personal, está formado por actores jóvenes, y todos han respondido con disciplina, entusiasmo y una espontánea naturalidad.