FICHA TÉCNICA



Título obra Educando a Rita

Autoría Willy Russel

Notas de autoría Germán Castillo / adaptación

Dirección Germán Castillo

Elenco Manuel Ojeda, María González

Escenografía Germán Castillo

Espacios teatrales Foro Eón

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Educando a Rita” en El Día, 23 junio 1982, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Educando a Rita

Malkah Rabell

¿Drama, melodrama o comedia? La llamaría más bien "pieza", el sinónimo del nuevo drama, de elementos distintos de los que contenía el género tradicionalmente. Educando a Rita es, indudablemente una obra original, novedosa, con todos los rasgos del teatro nuevo, que ha heredado del teatro del "absurdo" su falta de conflicto, de argumento y se ha contentado con una situación, Mas, al revés del teatro del "absurdo" –ya envejecido en esta época nuestra, cuando todo corre con una prisa a la cual el habitante del siglo XX no alcanza a adaptarse–. El "nuevo" teatro es realista, verista, y hasta fotográfico. Así, en la "pieza" del inglés Willy Russel, que ya lleva más de 600 representaciones en los escenarios londinenses, y en México acaba de estrenarse en la pequeña sala Eón, Educando a Rita es la historia de una muchacha que trabaja en un Salón de belleza y ha decidido inscribirse en un curso de Universidad Abierta. Toda esta "situación" entre maestro y alumna transcurre en dos horas y media de diálogo, que pese a su ausencia de drama, de acción y hasta de conflicto dramático, logra el milagro de mantener el interés del espectador.

La adaptación de Germán Castillo –a su vez director y escenógrafo coloca la "pieza" en México. Y también en este campo logra un milagro: no molesta, como por lo general suelen molestar las adaptaciones. Nos convence esta muchacha trabajadora que se ha vuelto una intelectual en muy poco tiempo en una Universidad Abierta mexicana. Y casi subyacente surge otro problema. ¿Esa muchacha que aprendió a razonar de una manera académica, se tornó más inteligente, o al contrario, ha perdido su frescura, su inocencia de pensamiento propio, mucho más original que el aprendido en los libros, académicamente?. También otro problema yace casi invisible en esta relación de maestro y alumna. La discípula mientras dependía de la inteligencia y del saber de su guía, lo admiraba y cualquier alusión del profesor a su futura separación, para darle a ella la posibilidad de caminar por sus propios pasos, la hacía sufrir. Una vez madura en sus conocimientos, y deseosa de aprovecharlos con independencia, busca la separación, la liberación de toda sumisión una voluntad ajena; en tanto el profesor se siente desesperadamente abandonado, rechazando. El público sospecha una relación amorosa, un secreto sentimental. Cuando en realidad nada hay de tal. Es el choque mil veces repetido entre padre e hijos; entre marido dominante y esposa sumisa que ha madurado; y sobre todo entre alumnos y maestros. Es el sentimiento que tortura a los "protectores" de ser rechazados por los malagradecidos antiguos protegidos. La sobreprotección de padres, maridos o profesores ha de terminar en un momento dado, para permitir a quienes crecen buscar su propio camino.

Para los dos únicos papeles se recurrió a dos intérpretes muy dispares, que no obstante han formado una pareja de una actuación de mucha unidad. El, el maestro, actor muy conocido tanto en el cine como en el escenario: Manuel Ojeda; ella una actriz muy joven casi desconocida en nuestro ambiente: María González. Ambos fueron excelentes en sus heterogéneos personajes. Mas, el papel de Rita se prestaba mucho más al lucimiento por sus diversas facetas, que cambiaban constantemente a través de la duración de la obra. María González es muy joven y sin excesiva experiencia, pero tampoco es principiante como el público del estreno se lo imaginaba. No sólo realizó estudios académicos en Inglaterra, sino que ha tomado parte en diversas representaciones importantes en el mismo país, donde se presentó en el papel de Evita en la obra de Copi: Eva Perón. En cuanto a su aparición en el teatro experimental de México, incluye Los justos y El Gesticulador. Es una joven físicamente agraciada y artísticamente talentosa. Con una poca de suerte tendrá un brillante porvenir en nuestro teatro.