FICHA TÉCNICA



Título obra DF 2 am

Autoría Emilio Carballido

Dirección Emilio Carballido

Elenco Martha Serret, Miguel Galván, Luis Alberto Valadez, Raymundo Robles, Froylán Cuenca

Grupos y compañías Grupo independiente escena libre de arte teatral

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Dos autores nacionales en la UAM: Carballido y Galván” en El Día, 7 junio 1982, p. 22




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Dos autores nacionales en la UAM: Carballido y Galván

Malkah Rabell

Uno, la voz de un pasado muy cercano: Emilio Carballido; el otro, voz de un futuro quizá no muy alejado: Felipe Galván. Del primero, la Universidad Autónoma Metropolitana presentó en su galería de artes plásticas, sobre un escenario improvisado, tres obras en un acto, espectáculo que desde dos años recorre la provincia bajo el título genérico: DF 2 AM Del segundo, la misma Universidad estrenó su corto drama: Historia de Miguel, como parte de una temporada de Nueva Dramaturgia Mexicana en el teatro Celestino Gorostiza.

¿Algo costumbrista? ¿Un ritmo más lento de lo que usan los jóvenes autores? ¿Un lenguaje distinto del actual? ¡Tal vez! ¿Y qué importa? Se diría que los dramaturgos mexicanos de hace 20 o 30 años llegaban más de prisa y más directamente al corazón de su generación. ¡Y, oh, milagro, también conquistan a la nueva juventud! Por lo menos logra hacerlo nuestro mejor comediógrafo, Emilio Carballido, a quien todavía nadie pudo desplazar ni reemplazar.

De la trilogía que vivimos hace unos días: Es una la luna de Tacubaya, estreno mundial; Una rosa con otro nombre, y ¿Quien anda ahí?, esta última igualmente estreno, a mi, la que más me gustó fue la segunda, que vi ya varias veces. Obrita a la cual los jóvenes actores recurren con frecuencia por lo que ofrece de oportunidades a dos intérpretes incipientes. Más, por lo general fracasan. La ternura, la subjetiva solidaridad de esos dos seres solitarios de distintas clases sociales reunidos en una noche de baile en la Colonia Guerrero donde antaño tantos salones de baile existían, se les escapa de las manos si no son auténticos actores. En el presente caso nos encontramos con una actuación llena de sinceridad de frescura y de humanidad. Celia, la muchachita muy simple, probablemente una sirvientita de quien todo el mundo trata de aprovecharse, en la actuación de Martha Serret –que ya es una revelación, desde varios años– nos convence de la veracidad de su personaje. Y lo mismo logra Miguel Galván, un Mimos ya conocido, El joven actor nos demostró que sabe usar la palabra con el mismo arte que la pantomima. Esta Rosa con otro nombre, esta rosa deshojada nos llega directamente al corazón con su ternura y esa especial comprensión por los problemas de la gente joven propia de Carballido. Aunque fuera por la juventud de su generación, que no deja de tener problemas eternos, las de todas las generaciones.

Una obrita muy divertida es ¿Quien anda ahí?, donde un matrimonio "en una rica zona suburbana, es víctima primero de un ladrón, luego de la policía, que supuestamente viene a detener al caco, y mientras tanto se queda con el botín. Otra vez se presenta Martha Serret en un papel muy distinto, mucho más cómico al cual se adapta con no menor naturalidad. La acompañan en papeles menores, Luis Alberto Valadez, Raymundo Robles, Froylán. Cuenca y Miguel Galván, que forman todo todo el conjunto de jóvenes actores reunidos bajo el nombre de Grupo independiente escena libre de arte teatral, egresados de la Escuela de Actuación de 1NBA, que ya han dejado de ser principiantes después de varios años de arduo a constante trabajo.

No gocé de igual manera de la primera comedieta: Es una luna en Tacubaya. Tal vez porque el argumento es bastante inverosímil. Se trata de un joven que por medio de un engaño se casa con su novia para conquistar la libertad de sacarla de su casa. Por lo común, los novios engañan a sus enamoradas para escapar al casamiento. Esta historieta creaba un ambiente falto de lógica, y los protagonistas no lograban imponérsela.

El DF que nos pinta y narra Emilio Carbadillo reboza amor y es tan distinto de lo que hoy expresan acerca de la ciudad poetas, cantores, dramaturgos y pintores, con su odio, dolor y desencanto, que Carballido provoca en nosotros una especie de alegría por enfrentarnos otra vez a los viejos moldes de nuestra capital y de nuestros capitalinos, que, desde luego, ya desaparecieron, pero que no dejan de vivir en nuestro corazón.

Dirige el espectáculo el propio autor, Emilio Carballido. Y no hay nadie que entiende mejor su propia obra que el dramaturgo, por lo menos en el presente caso.

Se nos terminó el espacio, y dejaremos el espectáculo de Felipe Galván para la próxima crónica.