FICHA TÉCNICA



Título obra Mariana Pineda. Romance popular en tres estampas

Autoría Federico García Lorca

Dirección Germán Castillo

Elenco Felio Eliel, Delia Casanova

Música Alicia Urreta

Espacios teatrales Teatro la Universidad

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Mariana Pineda en el teatro universitario” en El Día, 17 mayo 1982, p. 26




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Mariana Pineda en el teatro universitario

Malkah Rabell

Extraña impresión me causó el espectáculo lorquiano dirigido por Germán Castillo en el teatro de la Universidad: Mariana Pineda, que García Lorca llamó: Romance popular en tres estampas. Impresión que aún no defino con toda claridad, ¿gusto o disgusto?. Resulta interesante reproducir unos párrafos del programa de mano que cita un libro de Oscar Oliva Estado de sitio que acerca del poeta granadino dice: "Conforme pasa el tiempo, la obra dramática de García Lorca se afirma. Lo que la ingenuidad crítica de hace 40 años ubicada como un fenómeno localista –casi folklórico–, emparentado más con crepusculares actitudes del Romanticismo que con las tendencias renovadoras del teatro europeo, se nos presenta actualmente como un teatro verdaderamente mayor en sus estructuras que son síntesis de las sólidas tradiciones cultas y populares del teatro occidental. Es claro que los asuntos que dramatiza Lorca pertenecen al acervo popular; leyendas, anécdotas, sucesos históricos, mitos que cuando él los tomar habían penetrado ya la conciencia popular debido a su amplio espectro para reflejar la vitalidad e intereses de un pueblo. Lo que hace el poeta es elevar estos contenidos al estructurarlos mediante principios, intuiciones y riesgos que pertenecen al arte culto, y darnos una obra con los registros suficientes para resonar preocupaciones universales"

Pues, extraño, desde mi adolescencia he considerado a Federico García Lorca como un fenómeno de audacia y vanguardia, como a un innovador, y hasta donde alcanzan mis recuerdos, hasta donde llega mi memoria, siempre he oído a mis amigos citarlo como tal. ¿Por qué precisamente ahora muchas partes de su obra se me antojan envejecidas? Tantos lirios y claveles me enervan, sobre todo en el escenario. ¿Será que mi oído se acostumbró más a la anti-poesía y a las canciones de Brecht? Es bien sabido que los modernismos más audaces son los que más rápidamente envejecen. Desde luego hay partes de la obra lorquiana que se han adherido al área clásica, que ya pasan a la historia de la literatura universal probablemente para siempre. Creo –solamente creo y sin seguridad definitiva– que en sus obras de teatro, Federico García Lorca se vuelve clásico, en los pasajes, en los fragmentos, en las escenas y hasta en los actos, en los cuales el dramaturgo vence al poeta.

En cuanto al espectáculo hubo numerosos elementos que no me convencieron debido a la renovación directiva del texto. Como, por ejemplo, ese zapateado en la escena de los conspiradores en el primer acto. Se salía de la unidad del conjunto. O bien, la música de Alicia Urreta, que a veces era especialmente atrayente, pero en otros momentos sólo impedía escuchar los parlamentos. bien, ¿por qué imponer a un hombre, a un actor, en el papel de Angustias la madre adoptiva de Mariana? ¿Y por qué ha de ser el mismo actor, Felio Eliel, el intérprete de dos papeles, el de Pedro Sotomayor, el caudillo liberal a quien ama Mariana, y el de Pedrosa, el juez, la voz de la dura ley, el hombre que condena a morir en el cadalso a Mariano Pineda por sus actividades liberales y, como canta el coro: "por no declarar"? Es decir por negarse a traicionar a sus amigos ¿Habrá elegido al mismo actor para los dos papeles el director, Germán Castillo, porque quiso dar a entender que ambos hombres, el amante que huye a Inglaterra y abandona a Mariana en manos del verdugo, y el enemigo que la ama y sin embargo la condena a la pena capital, ambos son culpables de su muerte? ¡Quizás! ¿O simplemente porque faltó otro actor en la compañía? Me extrañó en un director como Germán Castillo que es en especial dotado para el vanguardismo y las innovaciones, las fallas cada vez que se proponía modernizar actualizar a García Lorca

En resumen: Felio Eliel, que es un excelente actor y cuenta con un rostro muy sugestivo, en la presente oportunidad nos dejó indiferentes, tanto en el personaje de Pedro Sotomayor como en el de Pedrosa. Tampoco nos convención Delia Casanova en el papel de Mariana Pineda, que es en realidad la única figura importante del drama, y ha sido concebida por el poeta para la eximia actriz Margarita Xirgu, en 1927. Delia Casanova es una linda joven actriz, talentosa, pero aún inmadura para la magnitud de la interpretación de la heroína lorquiana. En cuanto a la dirección de Germán Castillo, que siempre logra imponer un sello muy personal a los espectáculos de vanguardia, aquí me dejó muy dudosa: ¿Me gustaba o disgustaba?