FICHA TÉCNICA



Título obra Sucedió mañana

Autoría Darío Fo

Dirección Julio Castillo

Elenco Adriana Roel

Escenografía Olga Dondé

Música José Antonio Alcaraz

Espacios teatrales Teatro El Granero

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Cuatro monólogos:Sucedió mañana” en El Día, 12 mayo 1982, p. 24




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Cuatro monólogos: Sucedió mañana

Malkah Rabell

Cuatro monólogos interpretados espléndidamente por la misma actriz: Adriana Roel, se presentan actualmente en el teatro "Granero" bajo el título Sucedió Mañana. Cuatro breves actos de una sola protagonista que pertenecen al dramaturgo italiano Darío Fo, firmados en conjunto con su esposa la actriz Franca Rame. Y como de costumbre, las obras de este autor tienden a nuestro ambiente por Margarita Villaseñor. Una adaptación que se me hace excesiva y anula la voz original del autor. Darío Fo, que nunca fue de mis autores preferidos, casi desaparece en el anonimato. Sobre todo en los primeros monólogos: La mamá hippie y El monólogo de La puta en el manicomio.Y tenemos la impresión de que esos cortos dramas donde sin embargo no faltan momentos de risa, han sido realizados por algún joven autor mexicano incipiente, quien recurrió a materiales ya muy conocidos y manoseados. En especial en la Mamá hippie, cuya protagonista refiere su vida a un sacerdote en una especie de confesión entre revolucionaria y cómica. Historia de una madre que para proteger a su hijo de la drogadicción y de los peligros de marxismo –terrorismo, se hace ella misma hippie y se enamora de su propia libertad, negándose a abandonarla hasta, cuando su hijo vuelve al camino "recto". Tendríamos que bucear mucho en los detalles de este dramita para descubrir cuántos elementos son de origen italiano bastante alejados de México, donde los hippies eran más bien turistas, y rarísimas veces pasaban de los veinte años.

Mucho más interesante y dramáticamente fuerte resulta: El monólogo de la puta en el manicomio. Aquí la confesión se repite bajo otro nombre: el de psicoanálisis. Y también aquí a primera vista la adaptación parece un original. Y sólo al reflexionar nos damos cuenta que en Italia la "antipsiquiatría" con sus ramificaciones políticas está muy de moda, y lo es mucho menos en México, sobre todo en el campo de la prostitución. De todos modos este monólogo impresiona y entusiasma al público por la altura artística de la intérprete. De los cuatro monólogos es éste donde Adriana Roel se muestra más original, más intensa y más actriz que nunca.

Mucho menos apropiado para la actriz, tanto desde el punto de vista físico como artístico, es el tercer monólogo: Alicia en el país sin maravillas, en el cual Darío Fo abandona la temática revolucionaria para observar las reacciones de un alma femenina a nivel psicológico, Resulta ser la pieza menos interesante de la representación.

En el cuarto monólogo, que da título a todo el espectáculo: Sucedió mañana, el autor vuelve a su temática preferida, la política, y la protagonista, arrojada en la celda después de una sesión de tortura, desgrana lenta y dificultosamente sus sufrimientos, y sus reacciones anímicas. Algunos espectadores reprocharon a la dirección de Julio Castillo el hacer hablar a su protagonista con la cara y la boca hacia el suelo. ¿Y cómo querían que hiciera hablar a una torturada? ¿Qué se alzara heroicamente y proclamara a voz en cuello su protesta contra la policía? Son realismos que desde mucho admite el teatro moderno. y personalmente oí con toda claridad cada palabra. Tal vez si algunos no siguieron el texto, es simplemente porque éste resulta algo monótono.

En cuanto a la dirección de Julio Castillo, quien por lo general entusiasma a sus admiradores con su manejo de escenas colectivas y de montajes plásticos, aquí penetra en un terreno novedoso, el del maestro de actuación. Los jóvenes actores que han tenido la oportunidad de trabajar con él durante un tiempo prolongado, ya hace mucho que lo han bautizado como "maestro de actuación". En el presente caso ha dado prueba de su dominio del intérprete en un género tan difícil como el monólogo. En Sucedió mañana, que no me parece un título muy convincente, Julio Castillo, aparte de su primera y única actriz, cuenta con la muy sugestiva música de José Antonio Alcaraz, y de una escenografía que yo no llamaría tal sino elementos escenográficos, muy relativamente necesarios, de Olga Dondé.