FICHA TÉCNICA



Título obra Un gran final

Autoría James Kirkwood y Nicholas Dante

Dirección José Luis Ibáñez

Elenco Olivia Buzzio, Simone Brook, Julieta Bracho, Guillermo Méndez, Ligia Escalante, Xavier Ximénez, Maritza Aldava, Edgar Flores, Rosa María Pelayo, Julie Ridley, Humberto Treviño, Enrique Cahero, Carlos de la Torre, Rocío García, Tomás Gorostieta, Norma Yolanda López, Maira Nuñez, Carlos Spindola, Alberto Denis, Felix Greco

Música Harvin Hamlisch

Espacios teatrales Teatro de los Insurgentes

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un gran final” en El Día, 29 abril 1982, p. 26




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Un gran final

Malkah Rabell

Hace unos pocos años, un grupo universitario, bajo la dirección de Rubén Peña, puso en escena con el título original: A Chorus Line, esta comedia de James Kirkwood y Nicholas Dante, con música de Harvin Hamlisch que actualmente se presenta en el teatro Insurgentes, bajo el titulo: Un gran final. Aquella versión universitaria no me mereció mayor entusiasmo. Y a decir verdad, también al reciente representación de Un gran final me cansó más de una vez.Sobre todo cuando los actores se dedicaban a la parte verbal. Esta parte, cuando el coreógrafo y director se dedica a hacer el psicoanálisis de sus actores antes de contratarlos, y desde luego después de darles muchas esperanzas, despide a más de la mitad de esos jóvenes candidatos que se inician con su simpático: "Lo siento" como todo consuelo. El texto según parece es producto de una auténtica prueba hecha para buscar actores un espectáculo de Brodway. Lo que no da como resultado un documento, ni tampoco una obra artística. La parte verbal, mínima, no es más que un pretexto para reiniciar una y otra vez la danza y el canto. Un texto bastante pobre y monótono. Y por más que el espectador guste de la coreografía y de los números musicales, no puede dejar de añorar cierta complejidad argumental que sostenga la armazón dramática y cubra de carne escénica este esqueleto musical.

A Chorus Line, más revista que comedia musical, es decididamente un espectáculo muy al estilo de Broadway sitio donde es fácil encontrar jóvenes actores principalmente con muchas perfecciones físicas y no menor preparación en todas las áreas de este género teatral. Lo que nos hace pensar en nuestra propia realidad que no deja de ser sorprendente. Hace diez años cuando la comedia musical estaba en pleno auge en los Estados Unidos, entre nosotros los capacitados y los preparados para este género podían contarse con los dedos de la mano. Y para formar sus conjuntos, Manolo Fábregas –el rey de la comedia musical en México, quien la introdujo e impuso en nuestro ambiente–, tenía que recurrir a elementos de la ópera, que por lo menos sabían cantar, aunque el canto de la opera y el de la comedia musical es bastante distinto. Actualmente, y este Un gran final nos sirve de prueba, los jóvenes actores preparados para loa obra de danza y canto abundan en nuestro medio artístico. Podemos decir que nuestros jóvenes intérpretes se han profesionalizado en este género con un especial aceleramiento, y ya forman pléyades.

Bajo la dirección del muy experimentado en la comedia musical director José Luis Ibáñez, A Chorus Line adquiere movimiento, vida, ritmo, y todos esos jóvenes actores se muestran muy disciplinados y entusiasmados en sus números bailables cuya coreografía se debe a Roy Smith, creo que especialmente invitado a México para esta labor. Sobre todo se distingue el último numero coreográfico que ha de configurar el primero de la revista musical para la cual ha sido contratado el conjunto artístico. De esos veinte elementos que intervienen en la obra, la mayor aun desconocida, ninguno tiene oportunidad de lucirse como actor. Cada uno tiene una mínima parte hablada para contar su autobiografía y su manera como llegó a interesarse por el teatro. Ni siquiera las dos primeras figuras, Julieta Bracho y Olivia Buzzio tuvieron mayor oportunidad de llamar la atención. Esos 20 jóvenes actores: Olivia Buzzio, Simone Brook, Julieta Bracho, Guillermo Méndez, Ligia Escalante, Xavier Ximénez, Maritza Aldava, Edgar Flores, Rosa María Pelayo, Julie Ridley, Humberto Treviño, Enrique Cahero, Carlos de la Torre, Rocío García, Tomás Gorostieta, Norma Yolanda López, Maira Nuñez, Carlos Spíndola, Alberto Denis, Felix Greco; cumplieron muy correctamente con su parte, tanto en la artística como en la física, pero sin llegar a especiales alturas. Lo que dio como resultado un espectáculo que ni apasionaba ni indignaba. Simplemente a las pocas horas de salido del teatro. el espectador lo olvidaba.