FICHA TÉCNICA



Notas Balance de los premios de la Asociación de Críticos de Teatro en México

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. En torno de los premios 1981 de la AMCT” en El Día, 21 enero 1982, p. 28




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

En torno de los premios 1981 de la AMCT

Malkah Rabell

Es excesivamente difícil buscar una justicia inquebrantable en la selecciones de premios. Casi siempre, en todas partes en todos los concursos, desde los "Nobel" hasta en los modestos galardones en nuestro propio ambiente, no pueden dejar de intervenir heterogéneos intereses. Hasta los jurados más honestos no pueden escapar a ciertos sentimientos personales que a menudo nada tienen que ver con el valor artístico del galardonado: sentimientos de solidaridad política, intereses creados, o simpatías personales. En jurados compuestos por numerosas personas es arduo conservar el equilibrio, y sobre todo se pierde la justa visión de los valores. En el mundo entero es laborioso encontrar premios que signifiquen un auténtico descubrimiento [oración faltante en el original, N. del E.] Goncourt, en su larga historia de 80 años (o más), sólo una vez tuvo un verdadero acierto: Cuando descubrió y premió a Marcel Proust en 1919. Y este descubrimiento no de bedió tanto al jurado como a la enconada lucha de un solo hombre: Leon Daudet, gran conocedor de literatura.

Pues bien en ese año 1981 que acaba de pasar, temporada de excepcionales actividades teatrales, de más de 120 estrenos, de grandes triunfos, y no menores fracasos ¿a quiénes galardoneó la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro como lo mejor del año? Desde luego, en semejante profusión no es fácil elegir, ni es fácil satisfacer todos los gustos. Tampoco el mío quedó satisfecho. Pero, después de leer y releer la larga lista de premios, me di cuenta que la selección posee mayores aciertos de lo que me pareció en un principio. Voy a citarla un poco desordenadamente, tal como me la han transmitido telefónicamente.

El Gran Premio de Honor a Susana Alexander por sus actividades artísticas de toda su carrera. Pues, ya es tiempo de premiar a Susana simplemente como la mejor actriz del año. Ya que "LA" Alexander es una de nuestras mejores intérpretes.

El premio a la mejor obra nacional del año le fue adjudicado a Carlos Olmos por La rosa de oro, lo que me parece muy bien. Aunque personalmente prefiero La visita del ángel, de Vicente Leñero, por su novedosa técnica.

Por la mejor dirección fue premiado José Solé por El alcalde de Zalamea. También me parece muy bien. Aunque en una temporada tan profusa, hubo muchos candidatos a tal lauro.

Como el mejor actor-cantante fue nombrado Mauricio Herrera en Están tocando nuestra canción. Nombramiento muy acertado.

Como actriz-cantante, Olivia Buzzio en Peter Pan. ¡De acuerdo!

Como director revelación, Sergio Jiménez por su primera y estupenda dirección de Cómo ama la otra mitad.

Como la mejor actriz del año Julissa en La fierecilla domada. Aquí se me termina el entusiasmo. Julissa es una encantadora actriz y una magnífica productora. Pero no puede competir con la complejidad dramática y poética de una Beatriz Sheridan en María Egipciaca. Comprendo que precisamente tanta complejidad no resulte a todos comprensiva y la rechacen. Pero en el campo de la comedia hubo una intérprete de tanta perfección como Ofelia Medina en La dama boba. Por fortuna esta última figuró en la terna y sólo perdió la premiación por un voto.

Como el mejor actor del año obtuvo el premio el multipremiado Augusto Benedico por el Alcalde de Zalamea. Lo merece, pero también lo merecía por su espléndida interpretación en Frío almacenaje Sergio Klainer que nunca obtuvo premio alguno.

Como Co-actuación fue nominado Fernando Larrañaga por Culpables. Muy merecido!

Como Co-ctuación en Las columnas de la sociedad fue nominada Mercedes Pascual. Muy merecido, pero la Pascual ya ha sido premiada en infinitas ocasiones, y en esa profusa temporada de 1981 hubo muchos candidatos, como por ejemplo Adriana Roel en El hombre elefante. En cambio, en esta última obra fue galardonado como actor-juvenil Rafael Sánchez Navarro. Intérprete que desde varios años merece ser revelación.

Como Actriz juvenil Esperanza César fue nominada por su actuación en El campo, espectáculo ofrecido por el cual esta joven actriz desconocida hizo una creación.

Como actor de comedia fue premiado Fernando Balzaretti en Cómo ama la otra mitad. De ningún premio me alegré tanto como de este joven actor que ni siquiera conozco personalmente, pero quien es merecedor de un galardón desde casi una década, y no sólo de comedia, sino asimismo de drama. Es uno de nuestros mejores intérpretes juveniles.

Como Revelación dramática: María Luisa Medina. Muy acertado. Mas, este premio ha sido dividido en dos, y en el campo cómico lo obtuvo Virginia Valdivieso por No robarás... tanto. Mucho menos acertado.

Como Teatro de provincia fue nominada la obra de Rafael Solana: El arca de Noé.

Como Teatro de búsqueda obtuvo el galardón La ginecomaquia tanto por ser obra nacional, de Hugo Hiriart, como por su espléndido trío de actrices: Marta Verduzco, Angelina Peláez y Alessandra Colotti.

Y como grupo no profesional fue nominado Lagartija la magnífica puesta en escena de Evgeni Lazariev con alumnos de la Escuela del INBA. Un no profesionalismo que muchos profesionales ya desearían.

Escenografía la de Guillermo Barclay para Medea y vestuario de David Antón para La fierecilla domada. Arribos bien merecidos.

En esta larga lista de premios no figuran todos los que merecían ser galardonados. Porque en este año prolífico hubo tantos valores, tantas novedades y tanto teatro, que se hubiese hecho necesario dar doble y triples premios para cada una de las categorías.