FICHA TÉCNICA



Título obra Lagartija

Autoría Alexandre M. Volodin

Dirección Evgeni Lazariev

Elenco Rosario Zúñiga, Juan Manuel Ramos, Tere Quintanilla, Óscar Castañeda, Saturnino

Notas de elenco Rodolfo A. Nava / baterista

Grupos y compañías Alumnos de cuarto año de la Escuela de Arte Teatral

Espacios teatrales Teatro Orientación

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Otra vez la espléndida Lagartija” en El Día, 23 septiembre 1981, p. 30




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Otra vez la espléndida Lagartija

Malkah Rabell

Volví a presenciar el espectáculo que bajo la dirección del maestro soviético Evgeni N. Lazariev se presenta en el teatro Orientación, con los alumnos del 4o. año de la Escuela de Arte Teatral del INBA: Lagartija. Y si en mi primera nota sobre la representación la llamé hermosa, me quedé corta. Es un espectáculo espléndido, de una unidad de estilo, que va desde el primer momento hasta el último, desde la primera escena hasta la última. Y no es precisamente un estilo stanislavskiano, como podríamos deducirlo debido a que Lazariev fue invitado a México por el INBA para dictar en su Escuela de Teatro un curso sobre Técnica de Stanislavsky. Un curso que resultó según lo afirman sus alumnos, de una brillantez que no sólo entusiasmó a los principiantes, sino a directores y actores ya hechos y derechos.

Mas, la puesta en escena de Lagartija, con su ausencia de escenografía, su ausencia de trajes, la importancia dada a la técnica corporal que parecía más debida a un coreógrafo que a un director de escena, sus elementos de herencia teatral china, con su baterista sentado en el escenario, y hasta con sus ejercicios de calentamiento realizados antes de la tercera llamada bajo el acompañamiento de música rock, todo esto se me hace por completo ajeno al teatro naturalista, y más bien me parece realismo mágico, que me recuerda al Teatro Realista de Moscú, dirigido hace unas 3 décadas por Oklopkov. También en esta, puesta en escena de Lazariev, hubo mucho de sugerencia y de magia: un tronco de árbol, una cuerda colgada del cielo, para sugerir el ambiente; un arco que carecía de flecha y un cubo lleno que carecía de agua; el río lo representaba una figura humana cubierto el rostro de velo, y un viaje en barco lo insinuaban los movimientos de los cuerpos. En cuanto a la técnica corporal que casi parecía acrobacia, así como los pececillos, los perros, los tigres representados por actores, nos recordaban al teatro chino. Y sobre todo, maravillosa fue la música de fondo, que solía imponer el dramatismo requerido y la intensidad de cada acción. Creo, que Evgeni Lazariev, trató de demostrar que pese a ser maestro en técnica stanislavskiana tenía la capacidad y la preparación de crear en la escena cualquier estilo que deseaba.

La obra Lagartija, del igualmente soviético Alejadro Volodin, lleva a la escena la lucha entre 2 tribus en épocas históricas y en áreas geográficas que permanecen secretas. El rapto de Lagartija, de la tribu de los "Bisontes", pon un joven de la tribu contraria, los "Escorpiones", ha sido inducido por los primeros para introducir a la muchacha en la intimidad de sus enemigos y averiguar el secreto del arco y de la flecha. Acto que nos recuerda el rapto de Helena. También la lenta progresión del autor hacia la conclusión de que pese a la existencia de ardientes pacifistas tanto en uno como en el otro bando, la guerra es de todos modos inminente, nos recuerda la obra de Giraudoux: El tigre a las puertas, o como se llama en su más acertado título original: La guerra de Troya no tendrá lugar. Empero, el final del drama me dejó un poco descontrolada, La primera vez cuando vi la obra entendí el final de una manera determinada, os decir como una continuación de la lucha armada entre las 2 tribus. En mi segunda asistencia al espectáculo. me pareció que la deducción daba la victoria a los pacifistas. La confusión me nació de las luces intermitentes que daban una gran vaguedad a la última escena, y hacían perder la noción si se trataba de una batalla entre Escorpiones y Bisontes, o si éstos últimos se dirigían a sus hogares abandonados; si se trataba de gritos de guerra o de entusiastas proclamas de una pacífica vuelta a la casa; si se trataba del grito "A casa", o "A caza".

Los jóvenes actores aún carecen de la madurez necesaria y gritan con exceso. Sobre todo lo hace Lagartija, interpretada por Rosario Zúñiga. Como tiene un papel más importante, le queda demasiado grande. En cambio el raptor, Juan Manuel Ramos, ya muestra mucha capacidad histriónica, un sólido dominio de la técnica corporal y de las matices vocales. También algunos otros, como Tere Quintanilla, Oscar Castañeda y Saturnino Salgado en papeles más episódicos demuestran agilidad interpretativa que probablemente dentro de algunos años se tornará más sólida.