FICHA TÉCNICA



Título obra A propósito de Ramona

Autoría Felipe Santander

Dirección Felipe Santander

Elenco Isabel Quintanar

Escenografía Mario Orozco Rivera

Música Felipe Santander / canciones; Roberto Morales y Rodrigo Morales / musicalización

Espacios teatrales Teatro El Galéon

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Vuelve Felipe Santander con A propósito de Ramona” en El Día, 10 agosto 1981, p. 32




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Vuelve Felipe Santander con A propósito de Ramona

Malkah Rabell

Es siempre peligroso reiniciar una temporada después de un gran éxito. Las víctimas del pasado triunfo son el autor, los actores y la misma empresa. Ya me imaginé que después de El extensionista, la nueva producción, A propósito de Ramona, disgustará a todo el mundo. Esperaba muy poco del estreno. Lamentablemente éste resultó aún más débil de lo que suponía. Desde luego, el autor recurrió al mismo elemento que fue la causa esencial del éxito de la obra anterior: la política. Más, si en El extensionista las cuestiones del campo, con las luchas y sufrimientos de los hombres de la gleba apasionaron al auditorio por su actualidad y valentía, no pasó lo mismo con su nueva pieza, El dramaturgo en ésta se tornó hacia el pasado, hacia problemas que ya habían sido usados por tantos autores, directores y guionistas cinematográficos, que se hacían repetitivos y monótonos en el escenario de El Galeón, con su "Bola", su hacendado abusivo y su agrarismo zapatista. La política para crear una obra teatral necesita pasar por la estilización lingüística y por el cedazo artístico para interesar más allá de los intereses partidarios. En cierto modo es lo que hizo el autor de El extensionista. Nada de ello se encuentra en la nueva producción, donde el realismo parece el de un artículo periodístico, y a menudo cae en el panfleto. Y lo peor fue el prólogo, que probablemente el autor escribió con la ilusión de imponer a su drama un cariz novedoso, pero con el cual sólo logró un episodio tirado de los pelos.

En el nuevo drama sólo un rasgo resulta original, un verdadero hallazgo: la llegada al campo, después de las luchas campesinas, del representante de los distintos presidentes: Madero, Huerta, Carranza. Y siempre ese delegado del "nuevo orden" resulta la misma persona, el mismo personaje: el dueño de la hacienda, que atropelló y explotó a los campesinos en el pasado. Fue un detalle que ha hecho reír al público, y también reflexionar con su dura crítica, que señala cuán poco ha cambiado la vida y el destino de los campesinos desde la época de Porfirio Díaz. Fue un detalle que en su simbolismo sintético no sólo se hacía original, sino valiente.

En cuanto a la dirección, igualmente debida a Felipe Santander, y que según éste, no es su fuerte, en realidad el texto no daba para mucho. Ninguno de los personajes se prestaba a la creación de un ser de carne y hueso. Eran todos arquetipos panfletarios, empezando por la protagonista Ramona, interpretada por Isabel Quintanar, quien al final pregunta al público si la considera como una "camarada" ejemplar. Pues bien, si fuera un ser viviente, seguramente no podría ser "ejemplar" por la simple razón que los humanos ejemplares no existen. Todos tenemos nuestros defectos y nuestras virtudes.

Todos los demás actores realizaban diversos personajes, que no se distinguían psicológicamente unos de otros. Las canciones, con su letra igualmente de Felipe Santander y su musicalización de Roberto y Rodrigo Morales, eran poco atractivas. Tampoco era atractiva la escenografía de Mario Orozco Rivera, excelente pintor, pero de ninguna manera escenógrafo, lo que es una especialidad muy diferente, basada en otros elementos. En cierto modo el ritmo se mantenía brioso a todo lo largo de la representación, y pese a las 2 horas y minutos de duración, el espectáculo nunca se hacía largo.

Conozco varias obras de Felipe Santander, tales como la graciosa comedia: Luna de miel para diez o su fuerte drama: Una noche, todas las noches, y su actual obra, A propósito de Ramona, se me hace la más débil de todas sus creaciones.