FICHA TÉCNICA



Título obra Peter Pan

Autoría James Matthew Barrie

Dirección Andy C. Bew

Elenco Olivia Buzzo. Manuel Valdés (El Loco)

Escenografía David Antón

Coreografía Jerome Robbins

Música Moose Charlap y Jules Styner

Espacios teatrales Teatro de los Insurgentes

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un hermoso espectáculo infantil: Peter Pan” en El Día, 10 junio 1981, p. 28




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Un hermoso espectáculo infantil: Peter Pan

Malkah Rabell

En su inteligente y muy denso libro: Historia de la literatura inglesa, George Sampson opina con toda decisión: "La psicología moderna ha levantado un dedo acusador delante de Peter Pan, lo mismo que frente a Alicia en el país de las maravillas y otras obras similares, y ha lanzado contra ellas un torrente de denuestos.." No sé cuales son los denuestos de los psicólogos contemporáneos, pero imagino que uno de ellos se refiere a la poética suposición del autor, James Matthew Barrie, de que cada vez cuando un niño deja de creer en las hadas, una de éstas se muere. Lo que sólo es una afirmación simbólica bastante lógica: el rechazo de los niños forzosamente mata a las hadas como seres fantásticos. Pero los jóvenes padres que desean enseñar a los niños cómo nacen sus hermanitos y lo que hace papá y mamá para que nazca, desde luego odian todos los mitos de la infancia. Más adelante en su Historia de la literatura inglesa, George Sampson continúa: "No podemos tomar muy en serio ninguna ciencia cuando se trata de juzgar obras de arte. El hecho es que desde los tiempos de Alicia, Peter Pan es la única adición permanente al mundo de la mitología infantil. Al final de cuentas, los mejores jueces de lo que gusta a los niños son los niños mismos" Y desde este punto de vista, vemos que en el teatro Insurgentes, donde se ofrece una producción musical de la famosa obra del no menos famoso autor, el escocés Sir James Matthew Barrie, el auditorio infantil que llena la sala seis veces a la semana, da señales ruidosos de su entusiasmo. Y no son los niños los únicos. Sus papás parecen no menos conformes con los sucesos escénicos. Y tal vez sean los adultos la mayoría del numeroso público.

No sé si esta producción musical se basa tan sólo en la comedia Peter Pan, o en diversas obras del mismo autor, tales como su conjunto de cuentos: El pájaro blanco donde por primera vez aparece el famoso personaje infantil que no quiso crecer, reunido con la forma definitiva de la novela Peter Pan, publicada en 1906, así como con la narración: Peter y Wendy, publicada en 1910, cuyo final presenta a Peter cuando llega a casa de Wendy Darling, ya madre y en medio del dolor de verla crecida, despierta a la hijita de su ex-compañera de fantásticas aventuras y ambos se alejan volando a través de la noche, porque todos los niños saben volar. Final que sirve de último acto a la actual representación de Peter Pan.

Hermoso espectáculo, perfectamente realizado, que puede gustar tanto a chicos como a grandes que no han perdido su alma de niños, y que no temen que sus hijos crean en las hadas que viven entre los pájaros en lugar de Superman y la Mujer Maravilla que viven entre asesinos y espías. Aunque la obra carece de un argumento sólido –o lo que nosotros los adultos llamamos tal, que es lo primero que atrae a diversos espectadores–, el público queda "embrujado" tanto por la linda música de Moose Charlap y Jules Styner, como por la magia de la escenografía, realizada por David Antón. Escenografía que utiliza todos los "trucos, dignos de un cuento fantástico, con sus niños que vuelan, sus árboles que caminan y sus animales que hablan e intervienen en las aventuras de los protagonistas". Sobre todo crea una fuerte impresión en el auditorio el final del primer acto, cuanto Peter Pan y los tres hermanitos Darling –cuyo apellido en la obra ha sido traducido por "Bueno"–, salen volando hacia el mundo de sus futuras aventuras.

En las actuaciones, la joven actriz Olivia Buzzo poco conocida en las actividades teatrales, se muestra encantadora, canta en "vivo", con voz agradable, desde luego provista de un micrófono oculto, como suelen hacerlo todos los actores en las mismas condiciones en el teatro actual, pero no usa play-back, ni lo usa nadie del reparto. En cuanto a Manuel Valdés, en su doble papel del papá "Bueno" y del malo Capitán Garfio, el cabecilla de los piratas, trata de dominar su temperamento de "Loco" y a menudo lo logra. En especial gusta la coreografía basada en la producción original dirigida y coreografiada por el famoso Jerome Robbins (el mismo que creó la coreografía de Amor sin barreras en Nueva York). En la representación del Insurgentes tanto la coreografía como todo el espectáculo es dirigido por Andy C. Bew, director huésped.