FICHA TÉCNICA



Título obra La vida es sueño

Autoría Pedro Calderón de la Barca

Notas de autoría Willberto Cantón / adaptación

Dirección Óscar Ledesma

Elenco Raúl Ramírez, Magda Guzmán, Enrique Aguilar, Fernando Mendoza, Jana Kleinburg

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Fábregas

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 18 octubre 1964, p. 2.




Notas Programación de Teatro del Departamento de Arte Dramático de la Facultad de Filosofía y Letras

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 18 octubre 1964, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[La vida es sueño]

Mara Reyes

La vida es sueño. Teatro Fábregas. Autor, Pedro Calderón de la Barca. Adaptación, Wilberto Cantón. Dirección, Óscar Ledesma. Escenografía, Antonio López Mancera. Reparto: Raúl Ramírez, Magda Guzmán, Enrique Aguilar, Fernando Mendoza, Jana Kleinburg, etc...

Bien está hacer teatro para primarias y secundarias. Bien está dar a conocer a los clásicos de la literatura española. Bien está laborar por la difusión de la cultura. ¿Pero entonces por qué no limitarse a hacer funciones matutinas o vespertinas? ¿Por qué representar una obra pensada para el auditorio infantil, en horario nocturno y sin especificación de que se trate de teatro para niños? ¿Debe juzgarse como teatro para adultos? ¿Cómo teatro didáctico, cuando el auditorio es adulto?

Por una parte la dirección de escena, encaminada a hacer claro el mensaje de la obra, para que el alcance infantil pudiera asimilarlo, resulta tan obvio para el adulto, tan desmesuradamente ingenuo, que cualquier espectador pierde el interés en la obra; por otra parte, está tan mal dicho el verso, tan pésimamente acentuado y tan estática, si no ridícula, la mímica, que si de este modo se quiere difundir el teatro clásico, lo único que se conseguirá será aburrir y ahuyentar al espectador poco conocedor y al conocedor, desesperarlo al extremo de preferir abandonar la sala.

Es pues indispensable ser consciente de a qué tipo de público se dirige un espectáculo, puesto que lo que pudiera ser virtud, en teatro infantil, es defecto en teatro para adultos y viceversa. Esa forma de manejar las manos de todos los actores, que para el espectador adulto resulta pobre, para el público infantil, a modo de teatro de títeres, está más que justificada. Esa manera de recalcar cada rima, puede ser didáctica para el niño, para el adulto en cambio es risible.

En este asunto de la entonación hay algo imperdonable en la forma en que Óscar Ledesma hace hablar a sus actores y es que las palabras no reciben la intención adecuada, debido a que el acento rítmico de cada verso, está traspuesto en innumerables ocasiones. No hay ligaduras donde debía haberlas, no se respetan muchas de las sinalefas, y este defecto lo es aun tratándose de teatro infantil, tanto o más que si se tratara de teatro para adultos, pues lo que va encaminado a la educación tiene mayor responsabilidad de perfección, que aquello que quiere ser divertimento o expresión artística.

Lo mejor logrado son las escenas solitarias de Raúl Ramírez, pero en cuanto aparecen los personajes acartonados que lo circundan, todo el espectáculo se viene abajo. La escena de la guerra es de una candidez que no inquieta ni siquiera a un muchacho de doce años.

La escenografía, por su lado, si [bien es] buena para las escenas de la torre, es impráctica para las del palacio. Ni qué decir tiene que toda la profundidad filosófica del más famoso drama de Calderón queda reducida a nada. Inútil pues, por no decir absurdo, sería hablar de la interpretación que el director realizó de la obra. Creo, sinceramente, que el mal de esta puesta en escena es haber dado a espectadores adultos un guiso que no fue preparado para ellos. El espectador que llega al teatro, creyendo ver el verdadero drama calederoniano, llega engañado y recibe gato por liebre.

Teatro del Departamento de Arte Dramático de la Facultad de Filosofía y Letras.

Fecunda es la labor que la Universidad realiza en el aspecto teatral, además de sus locales profesionales, por así decir, como el Teatro de la UNAM (Antes Arcos-Caracol) y de los estudios que se realizan en el Centro de Estudios Escénicos, mantiene una labor constante en la Casa del Lago y ha venido desarrollando un extenso programa de actividades en el pequeño teatro de la Facultad de Filosofía y Letras.

Este programa ha incluido las obras y conferencias que aquí enumero: El regreso del diablo de Ilse Heckel Novoa, El niño y el gato (escena de Así que pasen cinco años de Federico García Lorca). Historia del zoológico de Edward Albee; El tiempo y los Conway de J. B.Priestley. Conferencia: La psicología y el actor a cargo del doctor Abraham Fortes. Recital de textos dramáticos y poéticos, por María Douglas (que lamentablemente se verificó un sólo día), El brillante negro de Ignacio Cristóbal Merino; La olla de frijoles de Addy Noemí Recio. Conferencia: La problemática del teatro cubano contemporáneo a cargo del doctor Carlos Solórzano. El robo del cochino de Abelardo Estorino, El oso de Antón P. Chejov, Fam y Jam de Edward Albee. El lunes 19 de octubre Enrique Ruelas dará una conferencia sobre La técnica empleada en Guanajuato. Del martes 20 al viernes 23 (a las 19 horas) se representarán Diálogos de diferentes autores y El maestro de Eugène Ionesco. El 26 de octubre la doctora Margot Glantz dará una conferencia sobre El teatro del absurdo.

Los actores –todos estudiantes de Arte Dramático del Departamento de Teatro de la Facultad– suman más de cuarenta, algunas de las obras son creación de los propios estudiantes: Ignacio Cristóbal Merino, Ilse Heckel y Addy N. Recio. Otras, como la de Fam y Jam han sido traducidas por jóvenes estudiantes. De los cursos salen también los directores de tales obras, los escenógrafos, diseñadores, compositores y técnicos.

He aquí donde se están forjando los nuevos elementos del teatro profesional de los próximos años.