FICHA TÉCNICA



Título obra El juglarón

Autoría León Felipe Camino Galicia

Notas de autoría Enrique Reyes / adaptación

Dirección Enrique Reyes

Notas de dirección Lorenzo de Rodas / dirección general

Elenco Lorenzo de Rodas, María Idalia, Luis Rizo, Yolanda Ciani, Aurora Molina, Sergio Jurado, Germán Robles, Alejandro Parodi, Roberto Reséndiz, Álvaro Ortiz, Eduardo López Rojas

Notas de elenco Conjunto Barroco Independiente de Luis Rizo / interpretación musical

Música Luis Rizo / selección musical

Grupos y compañías Grupo Teatro Popular Independiente

Espacios teatrales Teatro Sullivan

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 23 agosto 1964, pp. 4 y 8.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO 2

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Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[El juglarón]

Mara Reyes

El juglarón. Teatro Sullivan. Autor, León Felipe. Dirección, Enrique Reyes. Dirección general, Lorenzo de Rodas. Reparto: Grupo Teatro Popular Independiente, con Lorenzo de Rodas, María Idalia, Luis Rizo, Yolanda Ciani, Aurora Molina, Sergio Jurado, Germán Robles, etc…

En emotivo homenaje a León Felipe, el grupo de Teatro Popular Independiente escenificó El juglarón obra en la que el poeta reúne una serie de cuentecillos que relata con esa sencillez y frescura que caracterizan su lenguaje. La obra, simplificada y funcional, fue abreviada por el director de escena, Enrique Reyes, de manera que se suprimió el cuento de La primera confesión, en donde aparecen dos actores infantiles y también El pastelón del bautizo; los duendecillos fueron substituidos por actores adultos. Los cortes son justificados por cuanto a la duración que la obra tendría de representarse íntegra y a la dificultad de contar con actores infantiles en una compañía que no desea ser sedentaria, sino un tanto trashumante. Por otra parte la supresión no va en contra dela unidad, dado que no es una sola anécdota la que corre a lo largo de la obra, sino varias.

Al hablar Lorenzo de Rodas de esta compañía que él encabeza explica cuáles son los objetivos de ella. “El Teatro Popular Independiente –dice– fue creado por mí contando con la colaboración entusiasta de un grupo de actores de primera fila, con la idea de llevar exclusivamente obras de gran calidad, como las que ahora presentamos, a escuelas, fábricas y de ser posible, al campo mexicano.

“Hasta la fecha, nuestra compañía ha estado ya en las escuelas Secundaria 8, Estado Libre de Chihuahua, Universidad Femenina, Academia Maddox, Colegio Hebreo Tarbut, Colegio católico Vallarta, Colegio Israelita de México, Instituto Politécnico, y ante los obreros de General Electric, primera empresa en apoyar firmemente nuestra idea. La asistencia del público al Sullivan, sede del TPI nos alentará a seguir adelante con esta labor que no está oficialmente apoyada, y que es el reflejo de nuestro deseo ferviente de llevar la cultura viva, sin distinción de credos, a todas las capas sociales”. Con estas palabras queda a la vista la labor educativa que persigue el Teatro Popular Independiente.

La obra, apta para todo género de público, es muy apropiada para el repertorio de una compañía de teatro popular. Por otra parte la conformación de ella, seccionada en pequeñas anécdotas, permite al elenco doblar papeles, lo cual, además de ser un aliciente para los actores, –dado que pueden mostrar su destreza histriónica– representa un ahorro de elemento humano, cosa indispensable para una compañía de este tipo.

Sobresaliente es el trabajo de María Idalia que en La mordida aparece como Simplicio –muchacho alegre y vivaracho que gracias a su ingenio obtiene una posición como consejero del rey– y en Doña Gauda, como la joven víctima de una princesa cruel­. Dos personajes totalmente disímiles, de distinta naturaleza, intención y matiz. Igualmente acertado Lorenzo de Rodas en sus dos interpretaciones, la del ladrón Juan Quinto en El abad y la de Tristán, en el tierno cuento de Navidad Tristán e Isolda, este último más a su medida que el primero.

Excelente Aurora Molina en sus dos papeles, el de la mujer en Justicia y el de la princesa Doña Gauda. Muy bien Sergio Jurado en El Abad y en el del rey en Doña Gauda.

Luis Rizo, como buen actor que siempre ha sido realizó sus dos caracterizaciones con pulcritud, así como Yolanda Ciani, Alejandro Parodi, Roberto Reséndiz, Álvaro Ortiz y Eduardo López Rojas en sus respectivas interpretaciones.

Si bien la dirección escénica es correcta en ciertos momentos adolece de cierta lentitud, quizá por el número excesivo de cuadros de que consta la obra –aunque la simplicidad de la escenografía ayuda a no hacer demasiado prolongados los cambios. Esta lentitud se advierte sobre todo en los parlamentos del Juglarón, interpretado por Germán Robles. No quiero objetar su “velocidad” al hablar, sino su “atmósfera”. El Juglarón es el [p. 8] eje que da vida con su voz al resto de los personajes. Germán Robles actúa con naturalidad, pero la naturalidad, que en otra obra se vería como cualidad, en ésta en cambio resta calor a la escena, la priva del embrujo del sueño, de la magia del cuento. No es una obra realista esta de León Felipe, para exigir naturalidad a los intérpretes. No puede decirse como si se estuviera conversando en un café aquello de que:

“Soy aquel viejo vendedor de
sombras y de llanto
que ahora pregona cuentos...
Aquel juglarón soy de
enigmas y acertijos
que ahora fabrica sueños...
Me durmieron con un cuento...
y me despertaron con un
sueño...”

Ni Enrique Reyes como director, ni Germán Robles como actor, deben temer al artificio en una obra como ésta, en la que la fantasía reina sobre la escena. ¿Por qué no abandonar la naturalidad cuando ésta no es necesaria, y más aún, cuando entorpece? El actor no está encadenado a ella, no debe estarlo al menos. Si Germán Robles se decide a dejarse llevar por la senda imaginaria que señala León Felipe, logrará dar esa atmósfera que los personajes de los cuentos reclaman... y Robles puede hacerlo.

Excelente la selección musical realizada por Luis Rizo e interpretada por él y su Conjunto Barroco Independiente.

Lorenzo de Rodas anuncia para el día 21, El bosque petrificado de Robert Sherwood, que alternará en horario con El Juglarón.