FICHA TÉCNICA



Título obra Hedda Gabler

Autoría Henrik Ibsen

Notas de autoría Gerarld Huillier / adaptación

Dirección Antulio Jiménez Pons

Elenco Magda Guzmán, Adriana Roel, Sergio Klainer, Jorge Tesman, Luis Couturier

Notas Obra adaptada a la televisión en el programa Teatro Universal en el Canal 13 de México.

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Hedda Gabler en el Canal 13” en El Día, 16 abril 1980, p. 25




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Hedda Gabler en el Canal 13

Malkah Rabell

Fue en las obras nacionales donde la dirección de Antulio Jiménez Pons, en la pantalla chica, más se destacaba. Pero tampoco le faltaban fuerza y encanto cuando manejaba las cámaras ante las creaciones de dramaturgos universales. La Hedda Gabler de Ibsen, que se presentó en el Canal 13 en su programa Teatro Universal de los lunes, es una buena prueba de ello. Aunque realizada hace ya varios años, no ha perdido su atracción. Pese a todas las limitaciones que impone nuestra televisión local: reducción del tiempo a una hora; pocos ensayos; y sobre todo esos anuncios que cortan la acción en los momentos más álgidos; el espectáculo no perdió su apasionado interés, y personalmente permanecí inmóvil, absorbida, durante todo el transcurso del mismo.

La teatralidad de la mayoría de las obras ibsenianas ayudan a mantener el interés hasta de gente poco acostumbrada a las representaciones teatrales. La demoníaca Hedda Gabler, uno de los personajes más conocidos de Ibsen, que el autor creó sobre idéntico molde que a la heroína de Los guerreros de Helgoland, fue uno de los tipos femeninos que más encantaba al dramaturgo nórdico, su valquiria de salón, cuyos rasgos se repiten en muchas de sus otras. La figura de Hedda Gabler, esta hija única de un general de gran fortuna, mimada y caprichosa, dispuesta a todos los desmanes para imponer su personalidad y sentirse dueña de un destino, capaz de destrozar la vida de cualquiera que se interponga en su camino, ofrece a toda actriz el material más que suficiente para lucirse. Esa protagonista encontró en Magda Guzmán una intérprete ideal en la pantalla televisiva.

Fue excelente, hermosa, con un rostro expresivo, y conservó, a pesar de lo fácil que resulta a ése personaje caer en el melodrama y en las exageraciones, el equilibrio que exige el original.

Igualmente excelente se mostró Adriana Roel, en el otro papel femenino, el de Tea, la mujer sin condiciones físicas, síquicas o económicas para imponerse, pero muy "femenina" capaz de todos los sacrificios en aras del amor, pero que Ibsen consideraba como mujeres inútiles, que sólo sirven para anular la fuerza y el carácter del hombre, la antivalquiria, es decir, la antiheroína. Sergio Klainer, como Lovberg, el escritor filósofo, enamorado –como todos en la obra– de Hedda, aunque reducida a dos escenas su intervención, logró transmitir las vivencias de su personaje con mucho sentido dramático. Tanto el marido de Hedda, Jorge Tesman, a cuyo intérprete desconozco e ignoro su nombre, como Luis Couturier, como el asesor Brack, candidato a futuro amante de la protagonista, que desea suprimir cualquier rivalidad en ese terreno y permanecer el "único gallo en el gallinero", ambos resultaron muy correctos en sus respectivas caracterizaciones.

El drama, aunque reducido a lo mínimo, conservó en la adaptación de Gerald Huillier, los elementos más importantes, y tal vez hasta fue benéfica para muchos televidentes la supresión de algunas escenas y de numerosos parlamentos que sólo alargaban la obra en sus cuatro actos originales.

Es de lamentar que Antulio Jiménez Pons permanezca alejado de Canal 13 donde tantas excelentes producciones ofreció tanto en sus Lunes, Teatro como en su Canasta de Cuentos, y donde aún nadie legró remplazarlo.